Seguidores

27 mayo 2014

¿POR QUÉ TODAS LAS MAÑANAS?


Al despuntar la mañana, cuando los chicos y las chicas pasan jovialmente charlando por la puerta de mi casa (sobre todo ahora con los calores), asoman por mi ventana las risas, los llantos, las riñas de las madres; y si no antes, me despierto.
Es un despertador natural que hace que me sienta bien; pero cuando salgo a la calle, normalmente para dar un paseo matutino, empieza el suplicio…..
No llego a la esquina de la calle, en la misma farmacia, y ya te encuentro… te esquivo…. y sigo adelante, como si nada hubiera pasado.
Pero sin demora, apareces en otra acera, intento bajarme al asfalto, pero incluso ahí también te manifiestas.
No hay esquina, calle, acera, jardĂ­n, cuesta, en la que no te hagas presente; por lo que dada mi corta visiĂłn, algunos dĂ­as se me hace imposible no tropezar contigo.
No me es placentero toparme contigo, incluso dirĂ­a yo, que me sienta fatal mantener un leve contacto, pero por culpa de muchas personas, estĂĄs por todos lados.
Ademås, y para colmo de males, tu perfume es horroroso; no sé dónde lo adquiriste pero deberías reclamar tu dinero, por eso no me apetece que entres en mi casa.
Tanto trabajo les cuesta a algunos, meterte en una bolsita y tirarte a la papelera?.....
Otro dĂ­a hablaremos de los gatos.


Foto de mi amiga Juani Mora.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog