Un CEO (Chief Executive
Officer), o director ejecutivo en español, es una palabra muy traída y llevada hoy en día; es la máxima autoridad y el
máximo responsable de la gestión, estrategia y funcionamiento operativo de una
empresa. Actúa como el nexo principal entre la junta directiva y el resto de la
compañía, tomando decisiones cruciales para su crecimiento y rentabilidad.
Funciones principales de un CEO:
Establecer la visión a largo plazo, objetivos generales y la cultura organizacional.
Tomar decisiones de alto nivel, gestionar presupuestos, evaluar el desempeño financiero y administrativo, y liderar fusiones o adquisiciones.
Representar a la empresa ante inversores, clientes, socios y el público.
Supervisar operaciones y asegurar que todas las áreas de la empresa funcionen alineadas con los objetivos.
Aunque proviene del mundo anglosajón, el término se utiliza globalmente, a menudo equivalente a director general o consejero delegado en España. Suelen ser perfiles con fuerte experiencia en administración y liderazgo.
Funciones principales de un CEO:
Establecer la visión a largo plazo, objetivos generales y la cultura organizacional.
Tomar decisiones de alto nivel, gestionar presupuestos, evaluar el desempeño financiero y administrativo, y liderar fusiones o adquisiciones.
Representar a la empresa ante inversores, clientes, socios y el público.
Supervisar operaciones y asegurar que todas las áreas de la empresa funcionen alineadas con los objetivos.
Aunque proviene del mundo anglosajón, el término se utiliza globalmente, a menudo equivalente a director general o consejero delegado en España. Suelen ser perfiles con fuerte experiencia en administración y liderazgo.
Por supuesto, todo ello en la empresa privada, donde los resultados son el baremo que rige la marcha de una empresa y el futuro de su CEO.
