No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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lunes, 17 de enero de 2022

PARECIERA QUE NO COMPRENDEN.

Hay muchas personas que no comprenden, hay mucha gente que tiene poca sensibilidad, y atacan con la lanza enhiesta para hacerte daño.
No son buenas personas las que se enfadan cuando el otro hace las cosas bien, cuando las hace bonitas, cuando hace un buen trabajo.
A mi, como todos sabéis, me cuesta mucho trabajo escribir; no el hecho de lo que escribo, sino el hecho de escribir porque tengo que forzar los ojos, o mejor dicho, mi medio ojo, que es el que queda.
Dedico el tiempo que ellos me permiten a esforzarme en abrir mi alma a mis amigos, a comentar cosas curiosas, y a intentar comunicar las cosas que aprendo. Unas veces serán mejores los escritos y otras no tan mejores; y de los poemas digo exactamente lo mismo.
Este placer de escribir para los demás, es una de las cosas que puedo hacer, con trabajo, y no utilizando más que un rato del día, y cuando los ojos dicen que no, es que no; hay que cortar y no hay más.
El disfrute que me produce desmenuzar un poema, paso a paso, supongo que será el mismo que el de crear una figura de barro o madera, pintar un cuadro (cosa que tuve que dejar de hacer), o componer una bella canción.
Para mí la creatividad es necesaria y por ello sigo escribiendo.
Pero muchos no comprenden que cada persona hace lo que puede, y también lo que quiere; nunca podrás hacer nada si no quieres, y no se puede ser toda la vida un frustrado o una frustrada; si no tienes habilidad  para una cosa, pues tendremos que dedicarnos a otras, pero siempre, y por el tiempo limitado que la vida te conceda, disfrutar de ella.
Podré escribir mal, regular o bien; podrá gustar lo que escribo nada, poco o mucho; pero creo que me merezco poder disfrutar, aunque solo sea a ratos, la felicidad que me produce escribir.
Y que ustedes lo puedan leer.