No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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28 noviembre 2015

ALGÚN DÍA TE ABANDONARÉ.

Me visitas una vez al mes y te vas yendo progresivamente durante los días siguientes hasta tu próxima visita.
Me siento un privilegiado porque sé que vendrás todos los meses, otros no tienen esa seguridad y eso a veces puede ser insoportable.
No se... durante el tiempo en que te vas y no te vas, procuro atesorar algo de tí, para cuando no estés. Pero eso tiene un doble filo; si no apuro tu compañía, si algún día te abandono, o me abandonas, habré perdido mucho de compartir momentos contigo.
Al final, si no disfruto contigo, cuando me vaya, te quedarás aquí para que hagas disfrutar a otras u otros.
Y lo cierto es que tenerte, digan lo que digan, todo el mundo lo desea; ahora, también es verdad, que al que más te tiene más difícil le resultará abandonarte. Feliz sábado, disfrutad.

17 noviembre 2015

LOS ÓSCAR DE LA VIDA MISMA.

He abierto una “nueva sección” en el mundo de las suposiciones, para nominar a los Óscar;  películas  de terror, de guerra, de violencia de género, de engaños, de mala política, de robos, de corrupción que compiten por el Óscar al film más realista jamás filmado.
Las películas candidatas son:

“ EN EL NOMBRE DEL PADRE” 1993 Jim Sheridan.
“PARADISE NOW” 2005 Hanny Abu-Assad.
“SOLO MÍA”  2001 Javier Balaguer.
“EL GOLPE” 1973 George Roy Hill.
“EL GRAN DICTADOR” 1940 Charles Chaplin.
“TARDE DE PERROS” 1975 Sidney Lumet.
“EL POLÍTICO” 1949 Robet Rossen.

No sé… pero me da la impresión que va a estar competida la nominación; pero lo más lastimoso, lo más absurdo, lo que más molesta, lo que más duele, lo que te hace no comprender nada, es que la cruda realidad está superando con creces a la ficción.

¡Qué pena! Que os vaya bonito.

10 noviembre 2015

MEMORIAS.

Se puede tener: memoria a largo plazo, memoria sensorial, memoria física, memoria ram, memoria rom, memoria a corto plazo, memoria significativa, memoria fotográfica, memoria virtual, memoria mecánica, memoria histórica; pero coño...
¿Podemos tener solo un poco de memoria normal y corriente, para no caer en los mismos desmanes de hace menos de 100 años, y que sabemos a dónde conducen?
Parece mentira que la historia que aprehendemos a hierro y fuego, y que sigue escociendo, es la primera que se olvida; de nada sirven los años, los cambios de personas, la evolución, la subida de nivel cultural; al final, por desgracia, la vida sigue igual.

Foto de mi amiga Juani Mora Alés.


03 noviembre 2015

NO SÉ DÓNDE ESTÁ.

Lamentablemente, no sé dónde está. Llevo muchos días, meses, incluso años ya, intentando descubrir dónde se esconde, o por dónde se pierde, pero no lo encuentro.
Hace cuarenta o cincuenta años, nos levantábamos temprano, desayunábamos, preparábamos los libros y cuadernos del instituto, si no los habíamos aviado la noche anterior; lloviera, tronara, diluviara, venteara, o asolanara, íbamos andando al instituto; subiendo una cuesta, arropados solo por montones de arena gris que servían para la construcción de los bloques de pisos de la barriada.
Volvíamos a casa a almorzar, y casi masticando el último bocado regresábamos de nuevo a las clases de tarde.
Si había que estudiar o hacer la tarea, se hacía; si se necesitaba consultar algo importante para un trabajo, el que no tenía en casa medios, tenía que pasar por la biblioteca; cena, baño, un poco de Un dos tres, o misión imposible, o super agente 86, o doctor Gannon para las chicas; (en la merienda echábamos un vistazo a Mázinguer Z) y a la cama. El sábado era otro mundo y el domingo después de cantar en la misa de los Salesianos, también; nos entreteníamos en escribir cartas a los amigos o familiares lejanos, y postales de Navidad, charlábamos amigablemente en la puerta de casa con los vecinos en las calurosas noches de verano hasta altas horas, y  jugábamos en la calle con los amigos a multitud de cosas.
Los que teníamos la suerte de tener vecinos con teléfono, cuando teníamos que dar una razón los avisábamos para que se la transmitieran a la familia; autobuses para arriba, autobuses para abajo, y muchas veces andando desde los pueblos vecinos.
Hoy, con el google y otros buscadores en la red, los móviles, los coches, el cercanías, los autobuses modernos, las clases solo de mañana; los lavavajillas, lavadoras, secadoras, centros de planchado, cafeteras de cápsula, cocinas de inducción o vitrocerámica, y tantos y tantos adelantos, no tenemos ni un rato para hablar con nuestros hijos o con nuestros padres.
No sé dónde está, la verdad, se nos escapa entre los dedos; se desvanece entre las horas del día y entre los meses del año; y creo imaginar por qué.
La sociedad, y sobre todo la de consumo en la que estamos instalados, acelera los acontecimientos para vender, y vender, y vender; si no fuera así, no tendría sentido anunciar o vender: juguetes de Reyes en septiembre, lotería de Navidad en octubre, mazapanes y turrones en noviembre, disfraces de carnaval en diciembre, abonos de sillas de la Campana en enero, farolillos en febrero, botos camperos en marzo, reservar un  salón de celebraciones en abril del año anterior, viajes a la playa en mayo, moda de otoño en junio, ropas y libros de vuelta al cole en julio, flores de plástico en agosto, etc.. Estamos lamentablemente acelerados por la inercia del consumo, eso me hace reflexionar muchas veces, al no saber dónde está mi tiempo… o será que conforme eres más mayor, cada vez te queda menos y por eso quieres aprovechar… no sé, ¿y los jóvenes que tampoco tienen nunca tiempo para nada?



Foto extraída de wikipedia.