El aire que respiramos es más pesado de lo que parece a simple vista, como demuestra el proceso de llenado de una botella de aire comprimido para practicar el deporte del submarinismo. El compresor neumático bombea al interior de la botella de acero, de 15 litros de capacidad a presión atmosférica, un total de 3.000 litros de aire, es decir, tres metros cúbicos. La presión del gas alcanza 200 atmósferas o, lo que es lo mismo, unas 200 veces la presión atmosférica normal a nivel del mar. Colocando la botella, llena sobre una balanza, se puede comprobar que ha incrementado su peso en unos cuatro kilos.
De ello se deduce que, en condiciones normales, puesto que es preciso recordar que el aire caliente pesa menos que el aire frío y el húmedo más que el seco, y a una altura equivalente a la del nivel del mar- a alturas crecientes el aire pesa cada vez menos-, el gas que respiramos pesa 1'3 kilos por metro cúbico o, lo que es lo mismo, 1'3 gramos por litro (el peso exacto es de 1'2928 gramos por decímetro cúbico) -si contamos todas las moléculas de la capa atmosférica que rodea a la Tierra, obtendremos un valor aproximado de 5.000 billones de toneladas.
De ello se deduce que, en condiciones normales, puesto que es preciso recordar que el aire caliente pesa menos que el aire frío y el húmedo más que el seco, y a una altura equivalente a la del nivel del mar- a alturas crecientes el aire pesa cada vez menos-, el gas que respiramos pesa 1'3 kilos por metro cúbico o, lo que es lo mismo, 1'3 gramos por litro (el peso exacto es de 1'2928 gramos por decímetro cúbico) -si contamos todas las moléculas de la capa atmosférica que rodea a la Tierra, obtendremos un valor aproximado de 5.000 billones de toneladas.
Ahora pasamos de lo "macro" a lo "micro":
La idea de que el alma tiene peso, y específicamente que pesa 21 gramos, proviene de un experimento realizado por el médico estadounidense Duncan MacDougall en 1907. MacDougall creía que el alma era física y que podría medirse al momento de la muerte. Todo eso medido al expirar una persona.
La capacidad pulmonar media es de 4,6 litros de aire, con un peso aproximado de 5,52 gramos; hay una diferencia de 15'50 gramos que no sabemos todavía en dónde se pierde.
¿Podría ser realmente el peso del alma?
La idea de que el alma tiene peso, y específicamente que pesa 21 gramos, proviene de un experimento realizado por el médico estadounidense Duncan MacDougall en 1907. MacDougall creía que el alma era física y que podría medirse al momento de la muerte. Todo eso medido al expirar una persona.
La capacidad pulmonar media es de 4,6 litros de aire, con un peso aproximado de 5,52 gramos; hay una diferencia de 15'50 gramos que no sabemos todavía en dónde se pierde.
¿Podría ser realmente el peso del alma?


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