Seguidores

06 octubre 2015

LAS RUEDAS.

La vida es como una rueda. Te montas un día y empiezas a dar vueltas. Unas mås råpidas, otras mås despacio, algunas con baches, otras en llano; mås de una vez se frena y no pocas arranca. Te caes, te vuelves a agarrar; y te vuelves a caer, y te vuelves a agarrar, sube puertos, baja cuestas. Te pillas los dedos, ves pasar ruedas que te pisan, algunas te acompañan en el recorrido, y otras se van rompiendo en el camino. Esperas llegar muy, pero que muy lejos pero poco a poco la cubierta se va desgastando y cada vez le cuesta mås trabajo dar vueltas.
Un dĂ­a te das cuenta que debes dejar a la rueda hacer su trabajo, no forzarla tan a menudo, no intentar redirigirla a la fuerza, ella sabe perfectamente que hacer para seguir rodando; y sĂ­, seguirĂĄ rodando hasta que se rompa.

Las cosas, mientras mĂĄs se fuerzan, antes se rompen. ¿O no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario