"Echar las campanas al vuelo" significa celebrar una buena noticia con gran entusiasmo y, a menudo, de forma precipitada o prematura. Proviene de la antigua costumbre de voltear (hacer girar 360 grados) las campanas de las iglesias para anunciar eventos muy alegres, victorias o festividades importantes, a diferencia del toque monĂłtono para duelos.
En las aldeas, los campaneros
hacĂan girar las campanas de forma frenĂ©tica para que sonaran con mĂĄxima
intensidad ante grandes alegrĂas.
Se refiere a dar publicidad
con jĂșbilo a algo, a veces antes de que se confirme la noticia, tal como se
menciona en obras como La gaviota (1849) de Cecilia Böhl de Faber.
Aunque comenzĂł como un anuncio
festivo, la expresiĂłn se usa hoy coloquialmente cuando alguien celebra un logro
antes de tiempo.
Ăltimamente somos muy propensos a echar las campanas al vuelo, sobre todo tras las publicaciones de las encuestas del CIS.
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| Foto de mi amiga Juani Mora. |


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