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26 agosto 2024

EL JUICIO DE UNAS MUELAS.

¿Qu茅 son las muelas del juicio?
Las muelas del juicio son los terceros molares, ubicados en el fondo de la boca.
Se conocen como muelas del juicio  porque suelen salir entre los diecisiete y los veinti煤n a帽os, cuando se supone que una persona tiene la edad suficiente para adquirir algo de "juicio".
Pero...
¿Realmente todos los que tienen muelas del juicio tienen juicio?
Habr铆a que escudri帽ar la boca de muchos porque parece que juicio, tienen m谩s bien poco.
¿Tienen juicio los causantes de las guerras que tanta destrucci贸n y desolaci贸n traen?
¿De verdad tienen juicio tantos y tantos dirigentes que nos gobiernan?
¿Tiene juicio el que mata, descuartiza y esparce los restos descuartizados?
¿Tienen juicio los agresores de violencia de g茅nero?
¿Tienen juicio los perpetradores de atentados terroristas?
Creo, que todos estos, y los otros, no tendr谩n juicio hasta que sean detenidos y puestos delante de un tribunal.
Y probablemente, algunos ni eso, porque se evadir谩n de la justicia ayudados por los mismos que deben velar por que se cumplan las normas.
Lamentablemente me voy a tener que comprar un saco de muelas del juicio y ponerme a repartirlas en una esquina porque les hace falta a tantos y a tantas el juicio, que me faltar铆an piezas, ser铆a el juicio de las muelas.
A mi pesar, algunos y algunas no tendr谩n juicio hasta el tan temido y nombrado juicio final.
Dios nos coja confesados. ¡Madre del Se帽or!

Foto de mi amiga Juani Mora Al茅s.




LA M脕QUINA DEL TIEMPO.

La otra tarde estuve viendo, otra vez, la pel铆cula basada en la novela de H.G.Wells de 1895, "La m谩quina del tiempo".
La pel铆cula, del mismo nombre, es de 2002, la primera versi贸n era de 1960, y est谩 dirigida por, curiosamente, Simon Wells, e interpretada por Guy Pearce, que en esa pel铆cula se parece enteramente a Jos茅 Antonio Canales Rivera.
Bien, como quer铆a decir, estuve viendo la pel铆cula, en la que Alexander Hartdegen (Guy Pearce), inventa una m谩quina del tiempo porque su prometida hab铆a muerto y quer铆a recuperarla, pero solo pod铆a viajar hacia adelante en el tiempo.
Es impresionante como se suceden las escenas, en el mismo sitio donde estaba ubicada la m谩quina, con el transcurso de los a帽os, hasta m谩s all谩 del a帽o 800.000.
Las transformaciones del paisaje y la desaparici贸n del h谩bitat me ha dado mucho que pensar.
En este mundo, todo desaparece, por muy importante que sea una civilizaci贸n; el tiempo se encarga de borrarlo o enterrarlo todo.
Pueden quedar vestigios, retazos de construcciones o legados escritos, pero todo sucumbe al paso del tiempo.
Todo pasa a ser carne de arque贸logos.
Todo y, por supuesto, todos. Nuestras cosas, nuestras ideas, nuestros recuerdos, nuestra memoria, las ideolog铆as pol铆ticas, las creencias religiosas; todo, quiere decir todo.
Teng谩moslo presente a la hora de atesorar cosas, de guardar recuerdos, al final, si no interesan sucumbir谩n.

Foto de mi r铆o Guadiamar, de mi amiga Juani Mora.


PERCEPCIONES.

脡rase una vez un anciano campesino de gran sabidur铆a, el cual viv铆a con su hijo y que pose铆a un caballo. Un d铆a el corcel escap贸 del lugar, algo que hizo que los vecinos fueran a consolarles ante su mala suerte. Pero ante sus palabras de consuelo, el anciano campesino les respondi贸 que lo 煤nico verdadero es que el caballo hab铆a escapado, y si eso era buena o mala suerte ser铆a el tiempo lo que lo dictaminar铆a.
Poco despu茅s el caballo regres贸 con sus due帽os, acompa帽ado de una hermosa yegua. Los vecinos corrieron a felicitarle por su buena suerte. Sin embargo, el anciano les respondi贸 que en realidad lo 煤nico que s铆 era cierto era que el caballo hab铆a regresado con la yegua, y si esto era malo o bueno el tiempo lo dir铆a.
Tiempo despu茅s el hijo del campesino intent贸 montar a la yegua, a煤n salvaje, de tal manera que se cay贸 de la montura y se rompi贸 la pierna. Seg煤n el m茅dico, la ruptura le provocar铆a una cojera permanente. Los vecinos volvieron a consolar a ambos, pero tambi茅n en esta ocasi贸n el anciano campesino dictaminar铆a que lo 煤nico que se sab铆a en verdad era que su hijo se hab铆a roto una pierna, y que si ello era bueno o malo a煤n estaba por verse.
Finalmente, lleg贸 un d铆a en que se inici贸 una sangrienta guerra en la regi贸n. Se empez贸 a reclutar a todos los j贸venes, pero al ver la cojera del hijo del campesino los soldados que fueron a reclutarle decidieron que no era apto para el combate, algo que provoc贸 que no fuera reclutado y pudiera permanecer sin combatir.
Los hechos no son buenos o malos en s铆 mismos, sino que lo son nuestras expectativas y percepci贸n de ellos.
Esta archiconocida historia nos indica que lo que nos pase a diario no lo podemos considerar aisladamente, sino en un conjunto de nuestra existencia.
Foto de mi amiga Juani Mora.



V脥CTIMAS DE NUESTRA BONDAD.

Hubo una vez una gaviota, la cual descendi贸 volando a uno de los suburbios de la capital de Lu. El marqu茅s de la zona se afan贸 en agasajarla y darle la bienvenida en el templo, preparando para ella la mejor m煤sica y grandes sacrificios. Sin embargo, el ave estaba aturdida y triste, no probando la carne o el vino. Tres d铆as despu茅s muri贸. El marqu茅s de Lu agasaj贸 a la gaviota tal y como a 茅l le hubiese gustado ser agasajado, no como al ave hubiese deseado”

Siempre es necesario que nos preocupemos de lo que otros necesitan, no intentando satisfacer nuestras necesidades intentando ayudar a los dem谩s.

Actuando as铆,  solo podremos hacer de los dem谩s v铆ctimas de nuestra bondad.

Foto de mi amiga Juani Mora.


PROMESAS.

脡rase una vez un lobo, el cual comiendo carne, sufri贸 el atasco de un hueso en su garganta.
脡sta empez贸 a hinch谩rsele y a generarle gran dolor; corriendo el lobo huy贸 desesperado intentando sac谩rselo o para encontrar ayuda. Durante su camino encontr贸 a una grulla, a la cual tras explicarle la situaci贸n suplic贸 ayuda prometi茅ndole darle lo que le pidiera. 
A pesar de que desconfiaba, la grulla acept贸 con la condici贸n de que el lobo cumpliera lo pactado. El ave procedi贸 a introducir su cabeza en la garganta del lobo, consiguiendo que el hueso se desprendiera. Se retir贸 y observ贸 como el lobo se recuperaba, pudiendo ahora respirar con normalidad; tras lo cual le pidi贸 que cumpliera con lo prometido. Sin  embargo el lobo contest贸 que: "Suficiente recompensa era no haberla devorado pese a haberla tenido entre sus dientes".
Esto no es m谩s que una fabula del genial fabulista griego Esopo (?-564 a.c.), pero nos ense帽a que no siempre podemos fiarnos de lo que nos dicen o prometen los dem谩s, sobre todo los pol铆ticos; cualquiera nos mentir谩 o manipular谩 para lograr sus prop贸sitos.

Foto de mi amiga Juani Mora.



MEDITAR.

Miles, millones de veces he intentado meditar.
Dicen los entendidos, los expertos,  que es bueno, muy bueno para la salud.
Pero yo, no tengo narices.
Una noche cualquiera, en la cama, antes de dormir.
¡Voy a meditar!
Dicen los avezados que hay que poner la mente en blanco, y a mi me dura en blanco, tres segundos.
La mente empieza a ensuciarse con cosas malas, con malos augurios, con posibles desgracias, con cosas futuras, que termino cogiendo el m贸vil y viendo v铆deos hasta que me rinde el sue帽o.
Tambi茅n dicen que se puede meditar rezando.
No cre谩is que no lo he intentado; al final se me enredan las oraciones y se me cortocircuita la meditaci贸n.
Otra opci贸n es pensar en cosas que te den paz.
Y piensas en el mar, en sus olas susurr谩ndote al o铆do; pues igual que cuando empiezas a contar ovejas, que se te acumulan todas en la entrada del pensamiento y no te dejan pensar.
En fin, que no he tenido "colones" nunca de meditar; ser谩 porque soy de mente demasiado inquieta, de mente que no para nunca de elucubrar, y por lo tanto no tiene sosiego para meditar.
¡Lo envidio!

Foto de mi colecci贸n.


23 agosto 2024

PUZLE.

Eso es, ni m谩s ni menos, que nuestra vida, un puzle.
El destino, o el mismo cielo, cuando naces, te mete una caja imaginaria debajo del brazo con las piezas que compondr谩n tu puzle vital.
Est谩n las piezas de tus padres, de tus abuelos, aunque algunas se deterioren aceleradamente.
Figuran tus amigos de la infancia, tus compa帽eros de colegio, los maestros y profesores.
Tus posibles parejas y por ende tus posibles hijos e hijas.
Tus compa帽eros de trabajo, y tus jefes.
Adem谩s de todo eso, tus actividades dentro de la vida.
Las m铆as, la m煤sica y sus actuaciones, el teatro, la escritura, la poes铆a, pregones varios, una raci贸n de pintura, deportes; todas esas piezas est谩n a tu disposici贸n para que elabores tu puzle.
El puzle siempre estar谩 inacabado porque estar谩 en continua ejecuci贸n, y deber谩 ser terminado por quien te de sepultura.
Esa persona ser谩 la responsable de terminar tu puzle.
Te deseo que esa puzle sea agradable y largo de completar.

Foto del diario el Mundo.


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