La
palabra incuria proviene del latín incuria -ae, que
significa descuido, negligencia o desidia. Etimológicamente, es un término
compuesto por el prefijo de negación in- (que indica privación o no)
y el sustantivo cura (cuidado, solicitud, atención), sumado al
sufijo -ia (cualidad).
Una incuria puede ser ínfima,
pero las consecuencias pueden ser desastrosas; cualquier cosa, aunque sea una
incuria, puede llevar a verdaderas debacles.
Una incuria, y otra, y otra,
hacen como el antiguo anuncio del café Monky, que llevó a la televisión en 1981
Carmen Maura: Tacita a tacita...
Pues lo mismo pasa con las
incurias.
Incuria a incuria...
Descuidos, negligencias y
desidias, que todos juntos van detallando, un mapa desolador del estado de
muchas de las cosas que pasan por este país.
Incurias que no se valoraron
en su momento, por cualquiera de los colores, y ahora toca lamentarse.
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| Foto de mi colección particular. |


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