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03 junio 2013

RABITOS

Lo importante que es un rabito o pequeño trazo, a la hora de escribir, cambia tanto el sentido de lo que escribimos que……
No es lo mismo, bebes, que bebés, y solo simplemente por el rabito que asoma por encima de la e.
También es diferente, mamas, que mamás, aunque en algún momento de nuestra vida, ambas palabras puedan estar intrínsecamente relacionadas.
Otros rabillos interesantes,(los de la b alta y la b baja) son lo que diferencian al animal vacuno hembra, del portaequipajes de un coche. No es lo mismo ser bello, que tener vello. Es totalmente diferente, grabar un vídeo, que gravar una compra. Completamente opuestos, el bacilo que te infecta, a el, yo vacilo de todo. Tampoco vale lo mismo, que la oveja bale.
Lo que sí me gustaría, y también,  creo que a muchos, es que se pudieran utilizar dos palabras homófonas, a la hora de concurrir a unos comicios electorales, pudiendo BOTAR, a algunos de los que se presenten, además del tan traído y llevado, votar. Sería mucho más fácil.

Buenas noches, y no os rebeléis en vuestros sueños, sólo deseo que los reveléis, haciéndolos realidad.

PRETTY WOMAN


Es increíble, la cantidad de sensaciones agradables que pueden llegar a transmitir las notas engarzadas de una bella canción; también, es doloroso, escuchar algunas letras, cuando te ves reflejado tan directamente en ellas; buenos recuerdos que vienen a tu mente, sólo con escuchar los primeros acordes de un tema.
Hay muchas canciones dentro de una vida, cada una de ellas, te transporta a un sitio determinado y con una compañía determinada. Es la misma sensación, que cuando vas de viaje por primera vez a un sitio, y parece que ya has estado antes allí; pues ese mismo sentimiento nos impregna el alma, depende de la canción que escuchemos. Volamos inconscientemente en nuestra memoria hacia ese lugar y con esa persona o personas.
Pueden servir para: pedir perdón, rezar, hacer reír, como protesta, de relax, para descargar adrenalina, para declarar tu amor.
También sólo con palabras, estoy convencido que se puede hacer una declaración de amor, (como dirían nuestros hermanos sudamericanos), ambas cosas son lindas……

Sólo necesito mirarte a los ojos y sentir ese reconfortante rescoldo que deja tu mirada en mi corazón. Sólo necesito un beso de tu boca y degustar el rojo carmín que envuelven tus labios. Sólo necesito una caricia de tus manos y que mi piel sienta el perfume de la tuya. Sólo necesito oír tu voz o sentirte a mi lado para ser un hombre totalmente nuevo. Buen día, “pretty woman”, y feliz día a tí y a todos.

02 junio 2013

EMPUJAR

Cuando las cosas, la vida, el día, el trabajo, los estudios, la convivencia, se empinan cuesta arriba, no hay más cojones que alimentar a los abductores y empujar. Algunas veces, la cuesta parecerá la Torre de Babel, se perderá entre las nubes, mirarás hacia abajo y no verás el suelo, pero no tengas la menor duda que llegarás arriba, hasta la más alta montaña tiene cima. Y sólo entonces mirarás el mundo desde la perspectiva de Dios. Que descanséis, buenas noches.

PASTILLA.

Quién algún día al levantarse, no se ha hecho eco de la canción de Martirio: “Estoy mala”.
Algunos días, cuando suena el despertador, estoy malo, tan malo, que no tengo ganas de “na” y necesito una pastilla, “pa” ponerme a funcionar.
Esa pastilla, que yo y todos necesitamos algún día al levantarnos, no se puede fabricar en ningún laboratorio farmacéutico, no tiene color, no tiene sabor, no tiene textura, no la puede recetar el médico, ni se puede tragar con un vaso de agua y evidentemente no puede ser genérica. 
Esa pastilla, tiene marca, tiene nombre y apellidos: tus padres, tus hermanos, tu pareja, tus hijos, tus amigos, tus compañeros de trabajo, incluso, y es totalmente cierto, quien en un momento determinado, se sienta a tu lado a compartir contigo, un viaje  en el tren, una cola cualquiera, una sala de espera de un hospital.
Esa pastilla te la puede dar el camarero que te sirve el café por la mañana, el conductor del autobús que te da los buenos días cuando te abre la puerta, el peque que van con la mochila camino del cole y te sonríe cuando lo miras.
Esa pastilla, a veces, es mas necesaria que la de la tensión o la mismísima del SINTROM (que me acabo de dar cuenta que es un acrónimo de "sin trombos".

Busquemos esa pastilla, cada vez que la necesitemos, y seamos pastilla en cada momento que veamos que alguien la necesite.

01 junio 2013

CORAZONES

He llegado a la conclusión de que tenemos dos corazones. Uno, motor físico, que insufla aliento a las arterias, y recoge los llantos de nuestras venas. Y otro, motor sentimental; chiquitito, escondido quién sabe dónde. Cuba de sentimientos y nido de amores. Este corazón; con las desilusiones, con los desengaños, con las traiciones, con los desamores, va acumulando un sarro, que endurece ese pequeño “palpitador”, hasta hacerlo duro. Debería haber “corazontistas”, que en una o varias sesiones te pudieran hacer una limpieza para dejarlo otra vez hábil de nuevo.


Foto de mi amiga Juani Mora,


NO CUMPLEAÑOS

Por desgracia, los cumpleaños, las fiestas familiares, los aniversarios, con el paso del tiempo, la mayoría, más que felicidad lo que traen es dolor, añoranza, tristeza por la falta de personas que ya no están con nosotros.
Tiempo atrás, las Navidades por ejemplo, (y me refiero sobre todo a los amigos/as de mi edad) eran para la mayoría unas fechas felices, llenas de alegría, desinhibidas  y con buenas intenciones; hoy en día, también las celebramos, también tenemos buenas intenciones, pero ya para siempre con ese rictus de nostalgia que se dibuja en tus labios cuando felicitas el año nuevo.
Lo mismo pasa con los cumpleaños; cuando eres pequeño, eres muy feliz al cumplir años, porque estás deseando ser mayor, y los años pasan tan despacio……
Hoy en día, pasan raudos como el viento, y no quieres que pase el tiempo, y no quieres cumplir años, pero se cumplen.
También es doloroso, llegar a un aniversario, cuando lo que se celebró en esa fecha no existe ya, por mor de las personas o por mor del destino, al final por mor de la vida.
Las onomásticas tienen este mismo tratamiento, también pueden ser tristes de recordar, aunque sean reconfortantes, pero al fin y al cabo, si te recuerdan a alguien que no está, tristes.
Por todo esto, y como soy fan incondicional del sombrerero loco de la película de Walt Disney: Alicia en el país de las maravillas,(que tantas veces vi, cuando mis hijos eran pequeños) a partir de hoy, sólo voy a celebrar al año, mis 364 días de no-cumpleaños; y lo haré cuando mis ojos se abran al día, para celebrar que tengo un día lleno de posibilidades por descubrir.

LA PESADILLA DE LAS BARCAZAS SALVAVIDAS.

Cuando hacía rato que había perdido la sensación de estar despierto, me desvelé en el ancho mar, en medio de un naufragio, en el que se fueron a pique, con el barco llamado “Burbuja”: bastantes ilusiones, muchas inversiones, bancos, pisos, urbanizaciones, empresas, y un sinfín de personas, que todo lo que habían hecho en su vida era trabajar. Los que no se hundieron con el barco, tuvieron la suerte de salir a flote y alcanzar a nado las barcazas salvavidas.
Cuando subieron a ellas, comprobaron, que el nuevo capitán (ya que el anterior, había sido sustituido), imponía un rumbo hacia un horizonte en el que no se divisaba, tierra firme.
Estaban dentro de un mar infectado de tiburones especuladores, aprovechados, estafadores, engañabobos, que estaban deseando llevarse un buen bocado a sus fauces.
Si los partidarios del nuevo capitán, remaban al este, los que aún mantenían viva la llama del antiguo, remaban al oeste. En otras barcazas, más pequeñas, que también componían la flotilla, pasaba exactamente lo contrario; los partidarios del antiguo capitán, eran los que dirigían las operaciones, y los seguidores del nuevo, los que remaban hacia el lado contrario.
Lamentablemente, mientras unos decían a los otros, por los megáfonos y casi a voces, que estaban equivocados, que no era al este donde debían remar, los otros vociferaban que de remar hacia el oeste, nada de nada.
Lastimosamente, mientras los que dirigían las barcazas, fueran al este o al oeste, no tenían necesidad de comida ni agua; los que estaban remando, y casi volviéndose locos de no saber hacia dónde remar, cada vez más,  escaseaban de todo, y cada vez les resultaba más difícil empuñar los remos en el día a día.
¿Por qué les resultaba tan difícil, equilibrar sus ideas, en beneficio de los que remaban, remaban y remaban, y no dejaban de remar?.
¿Por qué era tan complicado ponerse de  acuerdo, cuando estaba en juego la vida de tantos náufragos de ese inmenso trasatlántico llamado “Burbuja”, y poder remar todos hacia el mismo horizonte, buscando tierra firme,  aunque la forma de remar, pudiera resultar diferente?
Penosamente, los que remaban, cada vez tenían menos fuerza para remar, los que aprendían a remar, no tenían sitio en la barcaza para sentarse a hacerlo, los pequeñines, no habían visto tierra firme en su vida, y los niños, un poco más mayores, veían cómo sus padres se debilitaban poco a poco, y algunos hasta se rendían arrojándose por la borda. Y las barcazas, seguían y seguían navegando en la inmensidad de océano.
Menos mal que sonó el despertador y sólo era una pesadilla, que si no…….




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