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11 marzo 2020

FE PERDIDA.

Hay un auge enorme en la afiliación de mujeres y hombres a hermandades o cofradías, aunque cada vez que se detallan los comentarios sobre una hermandad cualquiera, esos comentarios hablan de estrenos, número de nazarenos, bandas de música, pedidores/as...
Todo sube, todo cada vez más y mejor, todo tomando una magnitud que hasta el alcalde de Sevilla dijo hace un mes en televisión:
-"Si me dicen desde la OMS que hay que suspender la Semana Santa y la Feria por la epidemia de corona-virus, que me llame personalmente el presidente de la OMS y me lo diga él." (Parece que...)
Todo está magnificado, todo a lo grande...
Que si el Consejo de Cofradías de Sevilla dice que: Si se suspende la Semana Santa, el dinero de las sillas no se devolverá, ateniéndose a no se qué cláusula que hay en el contrato, por si llueve, o no se qué...
Una magnitud inmensa que abarca sólo ocho días, o nueve, o diez de los trescientos sesenta y cinco, sesenta y seis de 2020, que tiene un año.
Se que hay mucha fe en muchos de los que trabajan y están a diario en las hermandes y en las cofradías, pero de corazón presiento que la Fe, poco a poco, se está perdiendo cada vez más rápido.
A no muchos les importa lo que simbolizan las imágenes de un paso, pero eso sí, que lleven muchas plumas, mucho oro, mucha madera, y buenas telas.
Hace mucho tiempo, mucho, casi 45 años o así, pregunté a costaleros que salían del paso del Cristo de la Vera+Cruz de mi ciudad, si mi primo iba debajo, para saludarlo.
- Sí, ahí dentro está, me dijeron, él no sale.
Cuando metí la cabeza debajo del faldón,  había cuatro o cinco costaleros bebiendo agua y rezando el rosario; estaban haciendo un extremo acto de fe, dejando a un lado las cervezas, los bocadillos y la cháchara.
Uno de ellos era mi primo, guardé un respetuoso silencio y le dejé seguir con su penitencia de fe.
Pudiera ser, que la fe estuviera un poco perdida; pudiera ser, que estuviera embelesada con el oro, la plata, los terciopelos y los dorados; pudiera ser, que estuviera ofuscada, ensombrecida por un sin fin de malas artes, empezando por algunas de sus mismos protectores.
La fe debe ser encontrada y restituida definitivamente; si no en un Dios, sí en el ser humano; si no en la gente, en el amor; pero ojo...
¡La Fe no es completamente ciega, y ahora parece que se está empezando a abrir paso de nuevo en el corazón de la gente!
Cuando algo que no podemos controlar nos arrasa, a nosotros seres humanos que nos creemos en posesión de todo, incluso de la verdad; cuando con todos los adelantos que nos da la ciencia, nos ataca algo casi invisible, y nos resulta dificultoso eludir ese ataque; entonces recurrimos a la fe.
¡Ayyyy!

ABASTOS.

Abastos proviene del verbo abastecer, y este, desciende del latín en tres partes, a saber:
"A" prefijo que dimana del latino "ad" (hacia), "BASTO"  que emana del griego "βαστος" (básico, suficiente) y "ECERE" del latín "escere" (cambio de estado); literalmente sería "hacia el cambio de estado en lo básico" o sea a recibir más de lo básico.
Por lo tanto, lo que se hacía, se hace y espero que se haga durante muchos años en los mercados, abastecer, es procurar a los visitantes acceder a conseguir más cosas que lo básico.
Ahora, con la que nos está cayendo con el "Corina-virus", perdón "corona-virus" perdón otra vez, con el COVID-19; ¡Nos estamos volviendo locos!
¡La gente yendo a comprar como si fuera el día que empiezan las rebajas!
Vamos a ver...
¿No viaja la gente en autobuses?
¿No entran las personas en los hospitales y centros de salud?
¿No hay continuamente consumidores en los bares?
¿A qué viene comprar tan impulsivamente como si se fuera a acabar el abasto?
No se puede parar un país por una epidemia que, si el país se para, irá a más.
Ayer vi una noticia, en la que decía que en los hospitales privados derivaban a los pacientes con COVID-19 a la sanidad pública; ¡Vivir para ver!, ¿Ahora si vale la sanidad pública?
Esta derivación de la privada a la pública si puede que provoque una falta de abastos (no tenían ya bastante los profesionales de la sanidad con los recortes) esperemos que se pueda solucionar.
Y hablando de abastos en los hospitales y ambulatorios, como no podría ser de otra forma, se me ha venido a la mente la figura de mi padre; él, y gracias a la gentileza de Lázaro Rodríguez Velasco, que tuvo a bien emplearlo de encargado de mercado y matadero, después de su accidente en el que tuvo que dejar su trabajo, fue el delegado municipal durante casi treinta años en el mercado de abastos de Sanlúcar la Mayor, afrontando un traslado y dos obras de reforma importantes, exceptuando la última que se hizo. Un hombre formal, recto, comprometido con su trabajo, y que jamás se llevó nada que no fuera suyo; haciendo eco de la palabra de hoy, "magnífica fuente para abastecerse de educación"
¡Beso al cielo padre!.

04 marzo 2020

SE LES VE EL PLUMERO.

Tras sellarse la Constitución de Cádiz de 1808, conocida como la Pepa, se constituyó una milicia nacional, cuyos miembros defendían ideas progresistas y que vestían un gorro con penacho de plumas que les hacía visibles desde la lejanía.
En referencia a las características de esta prenda, la prensa del siglo XIX fue la que comenzó a utilizar la expresión "verse el plumero" , una expresión que fue derivando hasta tomar el significado que actualmente tiene:
Cuando se descubren las intenciones ocultas de alguien, se suele recurrir a esta expresión, originariamente estrechamente relacionada con la política, como lo sigue estando hoy en día.
Los penachos de plumas han sido relegados a los romanos que habitan en los pasos de Semana Santa y a la centuria romana de la Macarena, a ellos se les ve de lejos por su plumero; estos penachos, en política, se han cambiado por traje con corbata, o sin ella; con barba o sin barba, pijos/as o no pijos/as, de cualquiera de las formas, en el momento que se les etiqueta como políticos, ya dice la gente:
¡Se les ve el plumero!
Yo creo firmemente que se les ve el plumero incluso mucho antes, en cuanto (o en cuento) comienza la pre-campaña electoral.
Hay una frase que significa básicamente lo mismo, pero que quizá tenga hasta más sentido y que afloraba mucho a la boca de las gentes del campo.
¡Desde que le vi venir dije: Con la burra viene!
Pues a muchos y muchas de los que hoy en día se dedican a la política, desde que los ves venir dices: Con la burra viene, y además con un plumero en la cabeza.
¿Por qué tienen sentido todas estas frases, aseveraciones, y refranes de nuestro idioma en estos días?
"El problema que tenemos es bastante gordo, porque la solución del problema está en manos del problema", y así...



PLUMERO DE VOLUNTARIO DISTINGUIDO, SACADO DEL BLOG CURIOSIDADES DE CÁDIZ

03 marzo 2020

EL DOBLADOR DE PARACAÍDAS.

Hay muchos que durante la vida nos doblaron, nos doblan y nos doblarán paracaídas...
Carlos era piloto de un bombardero en la guerra de las Malvinas. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil.
Carlos se lanzó en paracaídas, fue capturado y llevado aprisión.
A su regreso a Argentina daba conferencias relatando su odisea y lo que aprendió en prisión.
Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó y le dijo:
- Hola, ¿es usted Carlos, el que era piloto en las Malvinas y que fue derribado?
-¿Usted cómo sabe eso? respondió Carlos.
-Porque yo era el que doblaba su paracaídas, y al parecer funcionó bien, ¿verdad?
Carlos casi / se ahogó con la sorpresa y con mucha gratitud le respondió:
- Claro que funcionó, si no hubiera funcionado no estaría hablando con usted aquí hoy.
Estando Carlos solo esa noche, no se pudo dormir meditando. Se preguntaba cuántas veces vio en la base a ese hombre y nunca le dio ni los buenos días..
Él era un arrogante piloto y ese hombre solo era un humilde marinero.
Pensó también en las horas que ese marinero pasaba enrollando cada día los paracaídas de los pilotos.
Teniendo en sus manos lo que le salvaría la vida a alguien que no conocía.
A partir de esa día Carlos comienza sus conferencias preguntándole a la audiencia:
-¿Quién dobló hoy tu paracaídas?
Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante; uno necesita muchos paracaídas cada día, uno físico, uno emocional, uno mental y uno espiritual.
A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario perdemos la vista de lo que es verdaderamente importante y las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se lo pidamos.
Dejamos de saludar, dejamos de dar las gracias, dejamos de felicitar a muchos por su trabajo.
"Hoy, esta semana, este mes, este año, cada día que pase trata de darte cuenta de quien dobla tu paracaídas y agradéceselo".
Espero que este “juntaletras” te doble de vez en cuando un paracaídas.

CHULERÍA.

Chulería, viene de "chulo"  que es un préstamo del italiano "ciullo" del siglo XVII, que a su vez era el acortamiento de "fanciullo" diminutivo de "fante" (infante), o sea niño chico.
Otros dicen que viene del árabe "^súlo",  y este a su vez del latín "sciolus" (enteradillo).
Ambas explicaciones son correctas, depende del contexto; si bien, para chulería, quizá sea más apropiado aplicar la segunda descripción.
Aunque, hoy en día, un chulo es: el Coragyps atratus o buitre negro americano, yo me he querido referir en esta entrada al diminutivo de chulo.
Hay que ver la potencia que le da a los impresentables ser un "chulito".
No hay cosa que me de más coraje viendo muchas películas de colegios, institutos, etc., que los chulos de turno; normalmente, como casi siempre, intentan imponer su opinión por la fuerza, ya que de inteligencia, el gran hacedor los dejó huérfanos. 
El pobrecito más pequeño, y más inteligente por supuesto, siempre recibe tortazos, bofetones, y palizas a diestro y siniestro.
¡Pero jamás perdió su inteligencia!
Al igual que la profesora protagonista de lo que sigue, enfrentada al "chulito" de la clase; los profesores también lo tienen crudo con este tipo de gente.
La profesora estaba acabando de dar a sus alumnos las últimas informaciones sobre el examen final que harían al día siguiente...
Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al examen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad, o muerte de algún familiar próximo.
Un gracioso (el "pinta" de turno, el "graciosillo" de todas las clases de todos los colegios y universidades, o sea: el chulito), que siempre está sentado al fondo de la clase, le preguntó a la profesora con el típico aire de cinismo de estos tipos impresentables:
-Entre los motivos justificables...
 ¿Podemos incluir el extremo cansancio por la actividad sexual?
Esta pregunta, la de tipos como este, produjo una carcajada general en el aula de los de siempre.
La profesora, con cultura, clase, y paciencia, aguardó a que todas las risas se acallasen, miró al payaso de turno y le respondió:
- En su caso no será un motivo suficiente, porque la prueba será de tipo test, así que usted podrá contestar con la otra mano; incluso, puede usted contestar de pie, si su problema es que no pueda sentarse.
¡Ea, po al coño puí, gilipollas!


Foto de un "chulo", sacado de la página pulzo.com.

PROSPECTO MEDICINAL.

Manu Sánchez, el genial humorista andaluz, estuvo por mi pueblo en sus principios, para las fiestas de San Eustaquio, a primeros de los 2000; me reí como hacía tiempo que no lo hacía, y desde aquel día me hice seguidor incondicional de este magnífico artista y gran empresario.
Por aquellos años mantenía un monólogo a base de relatos cortos a cada cual más gracioso, y de los que todavía incluye algunos trozos en los monólogos actuales.
Se encuentra al abuelo por el pasillo de noche...
-¿Abuelo, de donde vienes?
- De obrar, nieto.
-Pues te huele el "palaustre" (palustre) a mierda que no veas.
En esa actuación, hablaba de los prospectos de las cajas de medicinas; y decía que, abras por donde abras una caja de medicinas, siempre te encuentras con el prospecto.
Y sí, siempre pasa lo mismo, abres la caja y ¡zas! el dichoso prospecto.
Pero hasta ayer no descubrí el por qué siempre que abres una caja de medicinas lo primero que encuentras es a ese "interfecto".
Todo se basa en las estadísticas, como casi todo hoy en día; han hecho estudios con gente con cajas sin prospectos para ver por dónde abren la caja, si por el lado donde está el nombre del medicamento o por la parte en la que está la fecha de caducidad.
Y determinaron que la mayoría de las personas abrían los medicamentos por la parte donde está impreso el nombre del mismo, y no por el sitio que indica el fin de la utilidad.
Y ahí, debajo de la pestaña, por donde la mayoría abre las cajas de las medicinas, es donde ubican los prospectos impidiendo, si no los quitas, el acceso a las pastillas, gotas, etc.
¿Y, por qué?
"Pues precisamente para que sea lo primero que hagas antes de tomar o ponerte nada de la caja", leer detenidamente el folleto y enterarte de las indicaciones, posología, incompatibilidades y contra-indicaciones; y después... ya te puedes medicar.
Pues es cómo tenemos que obrar ahora con lo que tenemos por delante, informarnos antes de actuar, pero de fuentes fidedignas, como si leyéramos un prospecto; pero no solo nosotros, sino desde el Rey para abajo hasta el más pequeño de la casa.
Pero parece que...
Cambio este emoji: 💪 de fuerza, por este: 👊👊👊👊👊 símbolo de Taek-won-do, lucha coreana. Porque estamos en una lucha.
Y por supuesto, en caso de duda... ¡A los profesionales por favor! ¡A ver si nos enteramos!



GUARDAR EN EL OLVIDO.

Cada vez que ocurre una cosa mala, desagradable, dolorosa, en tu vida, todo el mundo te aconseja encarecidamente que lo olvides, que lo pases a esa parte de la memoria oscura que solo aflora si lo buscas detalladamente, pero que procura opacar los malos recuerdos para hacerte mejor la existencia.
Muere alguien de tu familia...
Después de un período de luto lo mejor es olvidar.
Te traiciona tu pareja y se marcha con otro...
Guarda un período prudencial de luto y arrincónalo en tu mente.
Te han tratado mal tus hijos o tus padres y madres...
Procura omitirlo de tu memoria para que no te haga daño.
Pero yo no estoy completamente de acuerdo con estas aseveraciones.
Lógicamente después de un mazazo importante en tu vida, de cualquiera de las índoles, es necesario guardar un período de luto, y no por el luto en sí, sino porque lo que ha pasado lo tienes que digerir, lo tienes que comprender y finalmente te lo tienes que tragar, porque si no te lo tragas, eso si que sería malo.
Y a partir de ahí, es cuando se dice que hay que intentar olvidar lo que pasó, que la vida sigue, y que hay que vivirla; pero yo no estoy totalmente de acuerdo.
Si no recuerdas lo que pasó, creo que lo estás reviviendo continuamente y no das nunca por finalizada la tortura moral que significó aquello para ti; en cambio, si cada vez que sea necesario lo rememoras, si lo evocas, comprenderás que eso llegó a su final por muy duro que sea ese final.
Y si tienes la suerte que una muerte se te cure con un nacimiento, un desamor con otro amor, un desplante con un beso o un abrazo, o cualquiera de las ofensas con una petición de perdón, entonces...
"La mejor manera de olvidar será recordar."
Pero eso sí, teniendo en cuenta que...
"No debemos amar a lo que ya no existe, si lo hacemos, enjaularemos a nuestro corazón para siempre".


Foto de la página El Cosmonauta.

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