Nos jactamos de listos, de ricos, de guapos, de inteligentes, de caritativos; alardeamos de que hablamos bien, de que contamos buenos chistes, de que cantamos chipén, de que somos muy valientes; fardamos a menudo de conducir más rápido que nadie, de ser el más fuerte, el mejor en el trabajo, el más ordenado; el que mejor baila, el más simpático, el más poderoso, el que mejor viste, el que mejor se arregla.
En fin, el o la mejor en todo; lamentablemente estamos toda la vida presumiendo... ¿Pero de qué?
Gran refranero español:
!Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces!
Los que destacan en demasÃa en algo, no cacarean tanto; solo lo demuestran.
Feliz dÃa.
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