No obligues a nadie a quererte, mejor oblĂ­galo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

Seguidores

10 enero 2016

MORALIDAD A PRUEBA DE VOTOS.

Si ves a una persona montada en un mercedes todo terreno, de esos que gastan 15 litros, aconsejarle a otra que va en un Hyunday Attos que ahorre combustible...¿QuĂ© pensarĂ­as?
Si ves a otro que deja encendidas todas las bombillas de su casa, bombillas de esas de 60 W de las antiguas, recomendar a otra que no enciende mĂĄs de tres bombillas de led a la vez, que ahorre energĂ­a elĂ©ctrica…¿QuĂ© le dirĂ­as?
Si ves a una tercera que se fuma dos paquetes o mĂĄs de cigarrillos diarios, exhortar a otra a que no consuma tabaco porque es malo para la salud…¿QuĂ© harĂ­as?
Si ves a otro, gastando a diestro y siniestro, consumiendo, jugĂĄndose el dinero, derrochando; advertir a un congĂ©nere que no se tome una cerveza en un bar, porque es mĂĄs barato que se la tome en su casa…¿QuĂ© se te vendrĂ­a a la mente?
Si ves y oyes,  a muchos de los que han sido votados; obligar, imponer, forzar, exigir: que te aprietes el cinturĂłn, que vivas con menos, que trabajes mĂĄs, que cumplas con tus impuestos, que no abuses de las urgencias en sanidad, que no estafes; y observas cariacontecido lo que sucede con el devenir de los años...¿QuĂ© te pasarĂ­a?. A mĂ­, cada vez mĂĄs, me pasa como al humorista: ¡Me quedo “pasmĂĄo”!.
La polĂ­tica (del latĂ­n politicus, y Ă©sta del griego antiguo Ï€ÎżÎ»ÎčτÎčÎșός (civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano) es una rama de la moral (y lo subrayo, moral) que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por personas libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer ordenado al bien comĂșn.
 Pues eso, como el anuncio del detergente ColĂłn de los años ochenta, donde su “director general” espetaba: busque, compare, y si encuentra otro mejor...
 Largo y tortuoso camino nos espera.



No hay comentarios:

Publicar un comentario