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03 marzo 2020

EL DOBLADOR DE PARACAÍDAS.

Hay muchos que durante la vida nos doblaron, nos doblan y nos doblarán paracaídas...
Carlos era piloto de un bombardero en la guerra de las Malvinas. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil.
Carlos se lanzó en paracaídas, fue capturado y llevado aprisión.
A su regreso a Argentina daba conferencias relatando su odisea y lo que aprendió en prisión.
Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó y le dijo:
- Hola, ¿es usted Carlos, el que era piloto en las Malvinas y que fue derribado?
-¿Usted cómo sabe eso? respondió Carlos.
-Porque yo era el que doblaba su paracaídas, y al parecer funcionó bien, ¿verdad?
Carlos casi / se ahogó con la sorpresa y con mucha gratitud le respondió:
- Claro que funcionó, si no hubiera funcionado no estaría hablando con usted aquí hoy.
Estando Carlos solo esa noche, no se pudo dormir meditando. Se preguntaba cuántas veces vio en la base a ese hombre y nunca le dio ni los buenos días..
Él era un arrogante piloto y ese hombre solo era un humilde marinero.
Pensó también en las horas que ese marinero pasaba enrollando cada día los paracaídas de los pilotos.
Teniendo en sus manos lo que le salvaría la vida a alguien que no conocía.
A partir de esa día Carlos comienza sus conferencias preguntándole a la audiencia:
-¿Quién dobló hoy tu paracaídas?
Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante; uno necesita muchos paracaídas cada día, uno físico, uno emocional, uno mental y uno espiritual.
A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario perdemos la vista de lo que es verdaderamente importante y las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se lo pidamos.
Dejamos de saludar, dejamos de dar las gracias, dejamos de felicitar a muchos por su trabajo.
"Hoy, esta semana, este mes, este año, cada día que pase trata de darte cuenta de quien dobla tu paracaídas y agradéceselo".
Espero que este “juntaletras” te doble de vez en cuando un paracaídas.

CHULERÍA.

Chulería, viene de "chulo"  que es un préstamo del italiano "ciullo" del siglo XVII, que a su vez era el acortamiento de "fanciullo" diminutivo de "fante" (infante), o sea niño chico.
Otros dicen que viene del árabe "^súlo",  y este a su vez del latín "sciolus" (enteradillo).
Ambas explicaciones son correctas, depende del contexto; si bien, para chulería, quizá sea más apropiado aplicar la segunda descripción.
Aunque, hoy en día, un chulo es: el Coragyps atratus o buitre negro americano, yo me he querido referir en esta entrada al diminutivo de chulo.
Hay que ver la potencia que le da a los impresentables ser un "chulito".
No hay cosa que me de más coraje viendo muchas películas de colegios, institutos, etc., que los chulos de turno; normalmente, como casi siempre, intentan imponer su opinión por la fuerza, ya que de inteligencia, el gran hacedor los dejó huérfanos. 
El pobrecito más pequeño, y más inteligente por supuesto, siempre recibe tortazos, bofetones, y palizas a diestro y siniestro.
¡Pero jamás perdió su inteligencia!
Al igual que la profesora protagonista de lo que sigue, enfrentada al "chulito" de la clase; los profesores también lo tienen crudo con este tipo de gente.
La profesora estaba acabando de dar a sus alumnos las últimas informaciones sobre el examen final que harían al día siguiente...
Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al examen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad, o muerte de algún familiar próximo.
Un gracioso (el "pinta" de turno, el "graciosillo" de todas las clases de todos los colegios y universidades, o sea: el chulito), que siempre está sentado al fondo de la clase, le preguntó a la profesora con el típico aire de cinismo de estos tipos impresentables:
-Entre los motivos justificables...
 ¿Podemos incluir el extremo cansancio por la actividad sexual?
Esta pregunta, la de tipos como este, produjo una carcajada general en el aula de los de siempre.
La profesora, con cultura, clase, y paciencia, aguardó a que todas las risas se acallasen, miró al payaso de turno y le respondió:
- En su caso no será un motivo suficiente, porque la prueba será de tipo test, así que usted podrá contestar con la otra mano; incluso, puede usted contestar de pie, si su problema es que no pueda sentarse.
¡Ea, po al coño puí, gilipollas!


Foto de un "chulo", sacado de la página pulzo.com.

PROSPECTO MEDICINAL.

Manu Sánchez, el genial humorista andaluz, estuvo por mi pueblo en sus principios, para las fiestas de San Eustaquio, a primeros de los 2000; me reí como hacía tiempo que no lo hacía, y desde aquel día me hice seguidor incondicional de este magnífico artista y gran empresario.
Por aquellos años mantenía un monólogo a base de relatos cortos a cada cual más gracioso, y de los que todavía incluye algunos trozos en los monólogos actuales.
Se encuentra al abuelo por el pasillo de noche...
-¿Abuelo, de donde vienes?
- De obrar, nieto.
-Pues te huele el "palaustre" (palustre) a mierda que no veas.
En esa actuación, hablaba de los prospectos de las cajas de medicinas; y decía que, abras por donde abras una caja de medicinas, siempre te encuentras con el prospecto.
Y sí, siempre pasa lo mismo, abres la caja y ¡zas! el dichoso prospecto.
Pero hasta ayer no descubrí el por qué siempre que abres una caja de medicinas lo primero que encuentras es a ese "interfecto".
Todo se basa en las estadísticas, como casi todo hoy en día; han hecho estudios con gente con cajas sin prospectos para ver por dónde abren la caja, si por el lado donde está el nombre del medicamento o por la parte en la que está la fecha de caducidad.
Y determinaron que la mayoría de las personas abrían los medicamentos por la parte donde está impreso el nombre del mismo, y no por el sitio que indica el fin de la utilidad.
Y ahí, debajo de la pestaña, por donde la mayoría abre las cajas de las medicinas, es donde ubican los prospectos impidiendo, si no los quitas, el acceso a las pastillas, gotas, etc.
¿Y, por qué?
"Pues precisamente para que sea lo primero que hagas antes de tomar o ponerte nada de la caja", leer detenidamente el folleto y enterarte de las indicaciones, posología, incompatibilidades y contra-indicaciones; y después... ya te puedes medicar.
Pues es cómo tenemos que obrar ahora con lo que tenemos por delante, informarnos antes de actuar, pero de fuentes fidedignas, como si leyéramos un prospecto; pero no solo nosotros, sino desde el Rey para abajo hasta el más pequeño de la casa.
Pero parece que...
Cambio este emoji: 💪 de fuerza, por este: 👊👊👊👊👊 símbolo de Taek-won-do, lucha coreana. Porque estamos en una lucha.
Y por supuesto, en caso de duda... ¡A los profesionales por favor! ¡A ver si nos enteramos!



GUARDAR EN EL OLVIDO.

Cada vez que ocurre una cosa mala, desagradable, dolorosa, en tu vida, todo el mundo te aconseja encarecidamente que lo olvides, que lo pases a esa parte de la memoria oscura que solo aflora si lo buscas detalladamente, pero que procura opacar los malos recuerdos para hacerte mejor la existencia.
Muere alguien de tu familia...
Después de un período de luto lo mejor es olvidar.
Te traiciona tu pareja y se marcha con otro...
Guarda un período prudencial de luto y arrincónalo en tu mente.
Te han tratado mal tus hijos o tus padres y madres...
Procura omitirlo de tu memoria para que no te haga daño.
Pero yo no estoy completamente de acuerdo con estas aseveraciones.
Lógicamente después de un mazazo importante en tu vida, de cualquiera de las índoles, es necesario guardar un período de luto, y no por el luto en sí, sino porque lo que ha pasado lo tienes que digerir, lo tienes que comprender y finalmente te lo tienes que tragar, porque si no te lo tragas, eso si que sería malo.
Y a partir de ahí, es cuando se dice que hay que intentar olvidar lo que pasó, que la vida sigue, y que hay que vivirla; pero yo no estoy totalmente de acuerdo.
Si no recuerdas lo que pasó, creo que lo estás reviviendo continuamente y no das nunca por finalizada la tortura moral que significó aquello para ti; en cambio, si cada vez que sea necesario lo rememoras, si lo evocas, comprenderás que eso llegó a su final por muy duro que sea ese final.
Y si tienes la suerte que una muerte se te cure con un nacimiento, un desamor con otro amor, un desplante con un beso o un abrazo, o cualquiera de las ofensas con una petición de perdón, entonces...
"La mejor manera de olvidar será recordar."
Pero eso sí, teniendo en cuenta que...
"No debemos amar a lo que ya no existe, si lo hacemos, enjaularemos a nuestro corazón para siempre".


Foto de la página El Cosmonauta.

DISPOSICIÓN DE SER FELICES.

Dime cómo te levantas y te diré cómo te va a ir el día.
La verdad es que hay gente que se levanta por la mañana y lo más necesario que podrían hacer es acostarse otra vez, y que se peleen con la almohada dejando a los demás en paz.
¿Se puede subir uno al autobús a las nueve de la mañana, despotricando de todo lo habido y por haber y molestando a los que viajan a esa hora, y lo más peligroso, al conductor?
Señor, pues váyase usted andando y por el camino le va dando patadas a los troncos de los árboles a ver si así se le pasa "la mala leche".
La felicidad de cada uno depende, nada más, que de cada uno, de la forma en que se toma las cosas, de la manera que las afronta, y de cómo se intentan las soluciones pertinentes a los problemas, que como es natural, van a aflorar en la vida cotidiana.
Si solo ves el aspecto negativo de las situaciones, al final, se convertirán en situaciones negativas, por el contrario, si buscas en cada cosa la felicidad, posiblemente las cosas salgan mejor.
Las circunstancias, los problemas, las tribulaciones, las decepciones, los disgustos aparecen cada día, y depende muy y mucho de cómo te lo tomes.
Lo peor de todo esto, es que también se inculca la negatividad, el miedo, y la infelicidad en los genes, y por lo tanto se los dejamos de herencia a nuestros hijos/as y ellos a los suyos/as.
El que crece inmerso en el temor a todas las cosas, al final se convierte en un temeroso, el que discurre su existencia sumido en la negación y en ver el lado negro en todo, su vida va a transcurrir por esos derroteros, en la oscuridad.
En estos casos, si algún cenit determinado en la existencia, no hace que cambies el chip de comportamiento, seguirás toda la vida igual, y lo que es peor, contagiarás a los de al lado, y estos a los de su lado y así sucesivamente.
La mente es la mente; y las circunstancias, son las circunstancias.
"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias".


Mi madre, ¡Grande!




02 marzo 2020

¡CÓMO ESTÁ LA SANIDAD!

Esta es una de las frases que más se escucha últimamente en los centros de salud y en los hospitales.
¡Ofú, cómo esta la sanidad!
Unos dicen que otros hacen todo lo posible para privatizar esta gloria bendita que tenemos, que es la sanidad pública; otros que habría que poner los medicamentos gratuitos; que si a mí me corresponde una invalidez, que si la comida de los hospitales es malísima, que si para arriba, que si para abajo...
Yo creo que la sanidad no está mal; lo que está mal es la administración de la sanidad; aparte del dinero que se pierde en parlamentarios, asesores, móviles, ipads, ayuda a la residencia, ayuda en el comedor, hay muchísimos capitanes con mando en plaza y buena cartera, y poca tropa en nuestra sanidad pública.
Un día discutía con mi amiga Trini sobre los sueldos de los funcionarios, y le decía que habría que valorar el trabajo que hace cada funcionario en función de lo que produce (aunque sea en hipótesis); pues esto es lo mismo.
¿Sabéis cuanto cuesta anualmente la diálisis a una persona con problemas de riñón?
Entre 40.000 y 45.000 euros, más medicinas, análisis, transporte en ambulancia, etc.
Mis medicinas mensuales tienen un coste de 97 €
2130 € un parto, y unos 19.000 € una apendicitis, sin complicaciones por supuesto.
El cáncer le cuesta a nuestro país anualmente 7.000 millones de euros.
Un tratamiento inmunosupresor anual tiene un coste de unos 20.000 €.
Y lo peor de todo no es esto ni mucho menos; lo peor es que cada vez el dinero se escurre por más sitios innecesarios y por ende cada vez entran menos aportes a la Seguridad Social.
Y de las invalideces, bajas, viudedades, y lo de moda ahora, el corona-virus, ni hablamos.
Por tanto, la sanidad no está mal; está genial para como debería estar dados los números; otra cosa es que los que tienen que dirigir el "cotarro" no tengan ni idea de como hacerlo, y encima se lleven un buen pellizco a costa de los verdaderos profesionales de la sanidad que se parten el pecho a diario para sacar adelante a los enfermos, cada vez con menos medios y cada vez con menos personal.
¡Que se dejen ya de jubilaciones a los setenta y tantos años, e interfieran para que los jóvenes, más capaces y más fuertes, trabajen por un sueldo digno que les permita vivir y mantener, como hemos hecho hasta ahora, una sanidad digna y pública; y si hay que pagar alguna medicina, pues habrá que hacerlo;  ni el tabaco, ni la cerveza, ni las "tapitas", ni el maquillaje, ni los cafés con tostada en el bar, ni los  demás placeres, son gratis, y que mejor placer que estar sano.
A ver ahora, que la sanidad pública es la que está sacando las castañas de fuego a las privadas, quien tiene cojo..... para criticarla, actuemos con cautela, sin preocuparse pero ocupándose, y hagamos más fácil el trabajo a los profesionales de la SANIDAD PÚBLICA, con mayúsculas y en negrita.

LOS INFORMANTES DEL CARNAVAL.

El domingo terminó definitivamente el carnaval de Cádiz; en teoría tendría que haber finalizado el miércoles de ceniza; pero como en todos los eventos del año, se aprovecha cualquier momento para hacer cualquier cosa que guste.
Carnaval en verano, Semana Santa en diciembre, el Rocío durante todo el año, la feria cuando apetezca; en fin, como digo en cualquier momento.
El otro día ojeando un rato la final de agrupaciones del teatro Falla de Cádiz, hubo una cosa que me llamó mucho la atención.
La primera fila de barreras (haciendo un símil taurino) está compuesta por una pléyade de señores y señoras (que por ser de la prensa lo más probable es que no paguen entrada) que se pasan toda la noche delante de una pantalla de ordenador.
¿Es necesario que la pantalla esté encendida durante la actuación de las agrupaciones pertinentes?
¿No podrían apagarlas, tomar alguna que otra nota a oscuras, y entre agrupación y agrupación encender la "pantallita de marras" y escribir la crítica.
Es muy poco estético, más bien diría que nada, y una falta de respeto que cuando una agrupación decide empezar su actuación a oscuras; escenario negro, patio de butacas negro, platea negra, palcos y anfiteatro negros, y el paraíso más negro todavía, las pantallas de los periodistas, que algunas o muchas veces, más que periodistas son partidistas, permanecen encendidas, apagando todo el misterio que se crea en torno a una presentación en la penumbra.
Todas tienen mucha luz, pero lamentablemente la iluminación de las mentes de los y las que están delante de ellas brilla por su ausencia.
Señoras y señores periodistas, no señoras periodistas y señores "periodistos", tengan un poco de respeto por las personas que se suben a las tablas del Falla exponiendo su dinero y sus cientos de horas de trabajo, para que ustedes tengan algo de qué hablar, y por ende les de de comer.
Luces y sombras del carnaval de Cádiz.
¡No echen arena en los ojos de nadie, ni de los que actúan ni de los/as que los visitan, no vaya a ser que el levante, ese que de vez en cuando sopla en Cádiz, se la devuelva a ustedes mismos!

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