En la vida de cada uno pasa mucha gente, demasiada dirĂa yo; algunas un corto tiempo, otras una larga temporada, pero no todos, ni todas, merecen la pena.
Compañeros del colegio, compañeros de trabajo, amigos, amigas, parejas; y, como no, conocidos y conocidos de conocidos.
De toda esta gente que pasa por tu vida hay muy poca que realmente te conozca, y que tĂș conozcas.
Hay gente que te sorprende para bien, pero eso es muy difĂcil de encontrar; hay otros, u otras que antes de que cante el gallo dos veces, te habrĂĄn negado tres; o incluso te habrĂĄn apuñalado por la espalda.
Eso es, muchas veces, quien menos te lo esperas.
Al final ¿QuiĂ©n queda?; ¿Quedas tĂș para ellos? ¿O tambiĂ©n has sido un paso efĂmero en su vida?
Tengo muy buenos amigos que conservo, gracias a Dios, desde la infancia; otros se han marchado de este mundo, y otros y otras sĂłlo se han marchado.
Pasa lo mismo que con los compañeros, y compañeras; algunos y algunas excepcionales, que ahà siguen "per secula seculorum".
Y también los amigos recientes, un abrazo a todos ellos y ellas.
Pero he escuchado una sentencia que me ha llegado y que es aplicable para los otros y las otras, parafraseando la canciĂłn de Julio Iglesias...
" Unos vienen y otros bah"
¡Pues eso!
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Foto de mi amiga Juani Mora. |
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