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30 noviembre 2019

DEJAR IR.

Desde que tenemos uso de razón nos deberían acostumbrar a dejar ir; dejamos ir a los abuelos, esos que tanto nos quisieron y de los que nos quedan innumerables recuerdos, pero no nos acostumbramos; dejamos ir a nuestros padres y madres y cuesta mucho trabajo acostumbrarse; dejamos ir a nuestra pareja; y algunos/as, tienen la desgracia de tener que dejar ir a sus hijos o hijas y eso es mucho más difícil todavía.
Dejamos ir la infancia, la pubertad, dejamos escapar entre los dedos la juventud, la madurez, y como por arte de magia y cuando menos te los esperas dejas la vejez y te marchas para siempre.
Se van los amigos, unos para siempre y otros por muto propio; se van los amores, unos por que mueren y otros muchos por que se desenamoran; por irse algún día se te va hasta la vida y muchos no se dan ni cuenta.
Muchos de los pensadores que escriben frases de autoestima y de ayuda nos conminan a aprender a dejar ir a la gente, a acostumbrarse a ello, a instruirse en vivir sin esas personas que se fueron y que nunca más volverán.
Pero yo creo firmemente que ese no es el secreto...
"El secreto no es aprender a dejar ir a la gente, sino aprender a dejar ir ese pedazo de tí que se fue irremisiblemente con ellos.

CHOLLO.

El origen de esta palabra proviene de un italiano que llegó a España a mediados del siglo XVIII, napolitano, que para más señas se apellidaba "Cioglio",  y de ahí fue derivando hasta el chollo que conocemos hoy.
Este hombre pidió licencia para poner sillas en las calles, en el recorrido de las procesiones y desfiles, de tal forma que la gente pudiera sentarse en lo uno y en lo otro y verlos cómodamente.
Y no olvidemos que el italiano cobraba a todo el que se sentaba en una de sus sillas, puestas en la calle, no lo olvidemos.
Colocaba y alquilaba sillas para miles de eventos y de ahí es como el italiano se hizo rico solo con unas licencias y unas sillas en la calle; de ello proviene, después de castellanizar el nombre, el llamar chollo a una bicoca.
Si alguien que lea esto, esta Semana Santa va a pagar por sentarse en una silla o asomarse a un balcón para ver las cofradías, pregunte por si acaso el que lo hace es italiano, quizá fuera familia del tal Cioglio.
Pero hoy en día hay un chollo mucho más rentable que el de alquilar sillas, es el de sentarte en la bancada.
Alquiler de vivienda, aunque tengas una en propiedad te lo pagan, la comida más barata que en la guardería, coche oficial, secretario, despacho, ipad, móvil, partes de emolumentos libres de impuestos, pensión asegurada con pocos años de trabajo, en fin...
Si el napolitano Cioglio levantara la cabeza, seguramente hubiera enfocado el negocio de otra forma. 


AHORRAR.

Ahorrar proviene del castellano antiguo "horro" (libre de nacimiento) y esta palabra dimana del árabe "húrr"(de condición libre, libre).
Primero sobre el siglo XIII significó poner en libertad a un esclavo o cautivo; más tarde en los siglos XIII-XVI significó librar o sacar de un trabajo, pena, pago, etc.; y de ahorrar en trabajos, a partir del siglo XVII se pasa al ahorrar en el sentido moderno, reservar lo que no se ha de gastar.
Pues bien, ni este, ni ninguno de los gobiernos que han precedido al que ahora mismo tenemos en funciones, ha tenido la capacidad de ahorrar lo suficiente en ninguno de los significados de la palabra.
Seguimos siendo esclavos de las dos Españas; y ahora, para rematar el cuadro, de las tres, de las cuatro, o de las que ellos quieran; nunca nos han librado de un trabajo, ni de uno siquiera de los impuestos a pagar por todo ciudadano de bien; y para colmo, los pocos ahorros que habían podido escamotear de los abundantes ingresos que hubo en tiempos pasados, también han desaparecido, en treinta y cuatro años de democracia no hemos ahorrado, no digo ya ni un euro, sino ni una "gorda".
En cambio, tenemos una extraordinaria deuda de aproximadamente:  Un billón doscientos mil millones de euros; eso significa que cada españolito de a pie debe más o menos unos 25.800 euros, incluidos niños y jubilados.
No se a dónde va a llegar esto, pero yo creo que, con la edad que tengo,  no me van a dar un préstamo en ningún banco para hacer frente a esos euros que debo. 
¡Ofú el de la lú! ¿Quién va a pagar todo eso?

EPITAFIOS.

Epitafio es una palabra que deriva del griego y que realmente se compone de dos: epi(sobre) y taphos(tumba), epitafio por tanto, literalmente significa sobre la tumba.
Hay una variedad extensa de epitafios por esos mundos de Dios: tristes, melancólicos, divertidos, siniestros, amorosos, y un sin fin de ellos más.
Hoy quiero hacer un homenaje a los que discurren esos epitafios que quedan para la historia plasmados en la tumbas o túmulos de los cementerios, o bien en las esquelas de los periódicos.
Por ejemplo:
Divertidos:
-Aquí yace mi mujer, fría como siempre.
-Recuerdo de todos tus hijos menos de Ricardo que no dio nada.
Siniestros:
-Aquí te espero.
Tristes:
-Eras cerilla de palillo corto, pero encendiste un fuego eterno que durará para siempre.
-Rocío de la mañana, gran tesoro de tus padres, joya que no encontraremos en ningún escaparate.
De amor:
-Estoy celoso de que estés feliz sin mí.
Y una historia sobre epitafios que me encanta...
Un señor visitó a un experto en determinar epitafios, el "epitafiador" le pregúnto:
-Dígame algo de su vida...
-Pues mire, lo que hago es trabajar desde que tenía diez años; no me casado, ni tengo hijos, solo trabajar; desde que me levanto por la mañana hasta que me acuesto a altas horas, sólo trabajo y trabajo; como supondrá soy autónomo y mi hobby es el trabajo, no tengo vacaciones, y tengo sesenta y siete años.
-¿Cómo se llama usted?
- Me llamo Eleuterio.
-Pues ya tengo su epitafio...
-Aquí yace Eleuterio, del coño de su madre directo al cementerio.

UTOPÍA.

La utopía es una palabra inventada por Tomás Moro (pensador, teólogo, político, humanista y escritor ingles 1478-1535) para llamar a la isla ideal creada para su obra "Del mejor de los estados posibles y de la isla Utopía" de 1516.
Y la creó partiendo de dos palabras griegas "ou" que significa "no"; y "topos· que significa "lugar", por lo que utopía literalmente sería: lugar que no existe.
De ahí se pasó a proyectos irrealizables, sueños imposibles de conseguir, mundos ideales donde vivir, políticos limpios entregados al ciudadano, buenas pensiones para todos, un buen y bien remunerado trabajo para todos, educación generalizada, sanidad y medicinas gratis,etc., etc., y otra utopía más.
Como todas las utopías hay cosas que nunca serán realizables, y eso que nos joderá a todos y a todas.
Un día un hijo le preguntaba a su padre por la utopía:
- ¿Papá qué es una utopía?
- Hijo, una utopía es como el horizonte; si tú caminas diez pasos, el horizonte se aleja diez pasos; si caminas veinte, el horizonte se aleja veinte.
- Entonces...
  ¿Para qué sirve la utopía?
- Solo para avanzar hijo.


ORTO.

La palabra orto procede del latín (ortus) levantado, surgido, nacido, y este verbo tiene que ver con oriente, oriundo, aborto, orientar, etc.
No confundir este vocablo con otro-, que significa: bien, recto; ortopedia (pies rectos) ortografía(escritura correcta); este orto no es una palabra castellana ni latina, procede del griego orthos (derecho, estricto, canónico)
Cuatro letras que dependen de donde vengan significan cosas diferentes; pero para nosotros, para las personas, deberían de estar unidas de por si.
Desde nuestro orto (o nacimiento) hasta nuestro óbito (o muerte) deberíamos hacer gala todos/as de una buena ortozoí (una vida derecha y estricta)
Es difícil mantener un modo de comportamiento estricto con la variedad de manzanas (metáfora de  la serpiente y el Edén), que cuelgan de todos sitios en nuestro día a día.
Es complicado ver la luz del sol cada mañana no haciendo caso de las chiribitas que se nos encienden delante de los ojos, es arduo mantener una línea de comportamiento siguiendo los cánones de la ética y el buen hacer, pero no hay más remedio si queremos que nuestra humanidad prevalezca por muchos más años conviviendo en paz.
Deberíamos de tener un orto (nacimiento) hacia el orto (rectitud, ser estrictos, y conforme a las reglas).
Hasta que no comprendamos que ese es el camino, andaremos vagando en la ignorancia.

BLACK FRIDAY.

Se conoce como "viernes negro" al día en que se inaugura la temporada de compras navideñas con grandes descuentos; en EEUU es semi-festivo y se celebra el viernes posterior al día de Acción de gracias; o sea, el viernes posterior al cuarto jueves de noviembre.
A su origen se le asocian varios mitos:
- Durante el comercio de esclavos en América, el sexto día de la feria(viernes)  los negros eran vendidos con descuentos para impulsar la economía, de ahí (black-negro) y (friday-viernes) el último día de la sexta feria del mes de noviembre.
- También le llaman negro debido a las personas que morían y eran heridas en los principios de la rebajas (en 2006 diez muertos)...Bulos!!!
Mas el día 24 de septiembre de 1869, dos inversionistas de Wall Street Jay Gould y Jim Fisk, subieron el precio del oro para obtener grandes beneficios y provocaron la caída del mercado de valores de aquel día. El mercado cayó un 20% y el comercio exterior se detuvo; los agricultores sufrieron una caída del 50% en el valor de su cosecha de trigo y maíz; por ello a aquel viernes se le llamó: Viernes negro.
En la década de los cincuenta del siglo pasado, la policía de Filadelfia usó el término Viernes negro para referirse a la jornada entre el día de Acción de gracias y el primer sábado de compras navideñas; este viernes, una gran multitud de compradores y turistas invadían la ciudad, y la policía tenía que trabajar largas horas para controlar tanto a las personas como al tráfico.
Y ahí dejo todo lo que he aprendido hoy sobre esa soberana tontería consumista que para mí es el Black friday, gracias Carmen Gastalver por inducirme a escribir sobre ello.
Yo personalmente prefiero el Blas Fraile,  mucho más divertido.



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