La palabra
"fomento" proviene del latín “fomentum”, que significa
"emplasto" o "compresa", derivado a su vez del verbo “fovere” ("calentar,
animar"). Originalmente, el término se refería a una aplicación de calor
con fines terapéuticos (un "fomento" médico), pero con el tiempo su
significado se expandió metafóricamente para referirse a un estímulo, impulso o
apoyo que se brinda a algo para promover su desarrollo. Por ello los préstamos de fomento.
Los préstamos de fomento son
créditos dirigidos a impulsar proyectos empresariales, de inversión, de
vivienda o sectoriales, a menudo ofrecidos por entidades de desarrollo o a
través de líneas de financiación gubernamentales con condiciones más favorables,
según el país. Estos préstamos pueden estar dirigidos a sectores específicos
como la industria, el sector agropecuario o la construcción, y en algunos
casos, el Estado ofrece bonificaciones, avales o ayuda directa para reducir los
costes.
El último ministro de fomento, ¿Sabéis quién fue?.
Exacto: J.L.A.
Estuvo fomentando fomentos en un ministerio de fomento, bien fomentado.
Y así estamos.
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| Foto de mi amiga Toñi Domínguez. |


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