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27 septiembre 2019

¡AGUA VA!

Desde la edad media, durante mucho tiempo, y hasta hace poco, se utilizaba este grito antes de abrir la ventana y echar a la calle la bacina con el agua sucia de lavarse, o el orinal con las micciones de la noche.
Con este grito de: ¡Agua va!, se avisaba a los transeúntes de que se podían mojar con las aguas oscuras que salían de la ventana; aunque ahora nos puede parecer una verdadera guarrada echar las lavazas por las jambas hacia la rúa, podríamos decir, visto como actúan algunos y algunas hoy en día desde su ventana o balcón, que eran bastante adecuados.
El otro día iba andando por la acera, camino de mi rehabilitación diaria, cuando de pronto me cayó un chorreón de liquido viscoso en la cabeza; en principio pensé que una paloma, o un pájaro (más bien gordito) había hecho sus necesidades encima mía, pero nada más lejos de la realidad, miré hacia abajo y observé un charco de agua, y miré hacia arriba, y divise un compresor de aire acondicionado que lloraba efusivamente hacia la calle.
¡Coño!, pensé...
-¿Cómo es posible que se coloque un aparato de aire, con salida a la puñetera calle, de las aguas procedentes de la condensación?
- ¿Cómo hay que tener tan poca vergüenza para no encauzar ese agua hacia algún depósito o con un tubo que orine pegado a la pared?
Como decía antes, por lo menos, en tiempos pasados cuando se abría la ventana para esparcir líquidos a la calle, por lo menos se gritaba:
¡Agua vaaaa!
Ahora, ni eso. 
Por Dios.

DISFAGIA.

Esta palabra procede de dos palabras griegas, a saber: (dys) y (fagia); lo que respectivamente significa dificultad para comer o tragar.
Esta dificultad puede venir acompañada de dolores, a veces lancinantes (muy agudos).
Muchas enfermedades pueden llevar a la disfagia como el parkinson, accidentes cerebro-vasculares, alcoholismo, etc.
La situación actual cada vez me produce más disfagia; cada vez me cuesta más trabajo tragarme esa infinidad de noticias falsas (fake-news) que circulan a diario por las redes sociales, cada vez me produce más dolor los abusos a las personas sin nada, a los pequeños, a las mujeres, y también por qué no a algunos hombres.
Cada vez se me hace más largo el día, observando la falta de educación de mucha gente que pulula por las calles, la falta de simpatía para afrontar un nuevo día, la falta de respeto por los mayores, la ausencia de sensibilidad, la necesidad de ser querido.
Cada vez me ocasiona más desazón la infidelidad de tu pareja, la deslealtad de tus amigos o amigas, la traición de la gente a las que quieres.
Cada vez me provoca más nauseas la situación política, la incongruencia de muchos de los dirigentes, el empeño de barrer siempre para adentro, el inmenso ego que proclaman a los cuatro vientos.
Cada vez me genera más inquietud el futuro de mis hijos, el destino del planeta, la ingente cantidad del plásticos que anegan los océanos, la subida de las temperaturas; hay tantas cosas que no me puedo tragar, que algunas hasta no tengo más remedio que vomitarlas.
Cada vez tengo más disfagia, porque cada vez me cuesta trabajo tragarme todas estas cosas, y algunas que otras más.


25 septiembre 2019

SEÑORA MÍA.

Señora mía:
Perdone si le escribo
mas no se lo que me pasa,
las ganas de hablarle
que ahora tengo;
han sido como un fuego
aquí dentro.
Señora mía:
Se que no le gusta aparecer por las redes sociales, pero no he tenido más remedio que escribirle.
Hoy vamos a vivir su quinto cumpleaños juntos, no llegamos al lustro de conocernos, pero sí van a ser cinco conmemoraciones.
Cuando la vi por primera vez, ni soñando podía esperarme lo que he vivido con usted en estos años que llevamos en unión y compaña; al conocer a una persona, cada uno se hace sus suposiciones, tiene sus sueños, cavila sus pensamientos, duda con sus reticencias; pero todo se transformó al oír su sonrisa, al verla dibujada en sus labios, al recibir su mirada franca y sincera.
Todo cambió, se hizo la luz, rubia como los rayos del sol, en mi vida y aquí estamos todavía.
Ha sido un placer compartir con usted cinco aniversarios y espero vivir muchísimos más.
Cinco besos que hacen de cinco velas, por un quinquenio a su lado. La quiero señora, no lo dude usted jamás.
Su más amantísimo servidor.

Firmado: José Manuel Bou Aguilar.

23 septiembre 2019

TENGO SED.

Juan: Capítulo XIX Versículos 27-29.
"Después, sabiendo que ya estaba todo cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo:
- ¡Tengo sed!
Había allí un recipiente lleno de vinagre, empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.
Después de beber el vinagre, dijo Jesús:
- ¡Todo se ha cumplido!
E inclinando la cabeza, entregó su espíritu".
Siempre, cada vez que escuchaba este fragmento del Nuevo Testamento, pensaba que los judíos eran tremendamente malos, malvados, malignos, perversos y mucho más; a un hombre brutalmente crucificado, flagelado con más de doscientos o trescientos latigazos ( y de los romanos), tenían la desfachatez de darle vinagre e hiel, como dicen otros, para producirle todavía más suplicio; pues nada más lejos de la realidad.
Descubrí la verdad leyendo la novela "Caballo de Troya" de Juan José Benítez, más conocido por J.J.Benítez.
Después busqué para cerciorarme que era verdad lo expresado por el navarro y encontré esto:
Antes de la crucifixión se le ofrecía una copa con una mezcla medicamentosa de vinagre, hiel y mirra para aliviar el tormento, cosa que Jesús rechazó, y más tarde, los romanos le empaparon un hisopo con una esponja empapada en vino agrio (mal traducido por vinagre) o como la llamaban los romanos "posca" , de la que sí bebió.
Ni una cosa era tan mala, y tampoco se supone que fuera vinagre tal cual como nosotros lo conocemos, por lo que en las escrituras no está bien delimitado este, al igual que otros muchos pasajes, al traducirlos literalmente.
Los que sí realmente tienen sed, son esos pequeños de color, que beben arriesgando sus vidas en las charcas cenagosas, porque no tienen ni una gota de agua dulce que echarse a la boca; y eso sí que no tiene ninguna explicación lógica, ni tampoco ninguna mala interpretación, el mundo civilizado es más malvado que los judíos y los romanos juntos.
¿O no?







NO TE QUIERES ENTERAR, YEH, YEH.

¡Y la burra al trigo!
No te quieres enterar, en primer lugar, que tu paso por esta vida es relativo, y en muchas ocasiones efímero.
No te quieres enterar, que todo, digo bien, todo lo que tengas en este mundo: familia, padres, hijos, hermanos, esposo/a, posesiones, casa, coche, dinero, todo se quedará aquí; cuando te vayas no te podrás llevar nada, lo mismo que no traes nada cuando vienes.
No te quieres enterar, que ser una mala persona, daña la vida de los que te rodean, y que tu recuerdo no será demasiado favorable para ti.
No te quieres enterar, que lo malo que ocasiones, lo que acarrees, lo que origines a la gente que te rodea, puede marcar de una forma demasiado dolorosa la existencia de los demás.
No te quieres enterar, que respetar al prójimo, bien digo, respetar, no expreso: estar de acuerdo con todo lo que diga ese prójimo; es el secreto para una existencia (muy larga, larga, corta o muy corta) en paz, cosa tan difícil de lograr por estos mundos de Dios.
No te quieres enterar, que cuando haces el bien en beneficio del de enfrente, eso te produce un "chute" de hormonas de endorfina, o de serotonima, dopamina u oxitocina, produciéndote un placentero sentimiento, que hace que tu cerebro se sienta bien.
No te quieres enterar, y si no te quieres enterar yo te lo digo, que vida no hay más que una, que hay que vivirla, que hay que disfrutarla, e intentar procurar no hacer daño a los que circulan en el mismo tren que tú.
Tu semilla es el futuro del fruto de la felicidad de los demás, cuando caigas como fruta madura; tu recuerdo, la memora de tu conducta, servirá para criar mejores frutos en siguientes generaciones.
¡No te quieres enterar, yes, yes! ¡Pero es así, yes, yes!.

RELOJ NO MARQUES LAS HORAS.

El reloj es una canción del género "bolero" , con música y letra del compositor y cantante mexicano Roberto Cantoral, por aquel entonces integrante del trío "Los tres caballeros"; seguramente inspirados por la película de Walt Disney con el mismo nombre estrenada en 1944.
La canción fue compuesta por Cantoral en 1956 en Washington D.C. , frente al río Potomac, al final de una gira de "Los tres caballeros" por Estados Unidos. 
Roberto, durante la gira, había mantenido un romance con una de las muchachas que formaba parte de espectáculo, quien a la mañana siguiente debería de volver a Nueva York. Este encuentro amoroso y la presencia de un reloj durante su último encuentro fueron los hechos que dispararon la inspiración de Cantoral, que pronto, convertiría este episodio, relativamente trivial, en la historia de un amor profundo.
Los tres caballeros estrenaron la canción en 1957 y fue un éxito inmediato. Desde entonces ha sido versionada por infinidad de intérpretes y en varios idiomas.
El hecho de hacerme eco de esta canción es debido a, que mi amiga de la música de la siesta, subió una historia mucho más romántica y mas dolorosa que la que acabo de relatar, y que está haciendo furor en las redes sociales desde que Miss PPS comunidad de Power Point la hizo pública...
Dice, que esta canción fue compuesta por Cantoral, en un hospital, donde la esposa estaba siendo sometida a una cirugía de altísimo riesgo, y que su segundo diagnóstico, según dos médicos, era que su esposa probablemente no amaneciera con vida.
Sea de una manera u otra, lo cierto y verdad, es que es una maravilla de bolero, y que creo haberla bailado más de una vez en la Caseta de feria del Casino (Círculo Sanluqueño) , con el sonido de la orquesta "Brasilia", que tan bien lo hacía en aquellos tiempos en la caseta.
Que cada uno interprete lo que quiera, pero que escuche detenidamente la letra, y disfrute con el bolero.

20 septiembre 2019

MIDOREXIA.

¡Ayy! ¡Por Dios!
¡Qué bonita está una señora mayor un poco "gordita" con una minifalda ajustada y una camiseta entallada con los michelines y el ombligo saliendo por todos lados como un flotador que la abrazase! Porque quiere parecer más joven.
¡Qué bien está un hombre maduro extremadamente delgado con unos pantalones de pitillo de la talla treinta y una camisa de esas tan ajustadas que pareciera que está metido en un rulo! Y para colmo el pantalón una cuarta más corto por encima de los zapatos. Para estar hecho un chaval.
¡Qué bonito está un tío, jubilado ya,con un traje de chaqueta, una corbata y unos botines blancos de jugar al tenis! ¡Qué moderno!
Hay algunas cosas que no hay por donde cogerlas; en ropa, en zapatos, en peinados, en tatuajes, en "piercings", etc., etc., etc.
¡Qué preciosos y preciosas están muchos ya mayores, queriendo aparentar que son mucho más jóvenes de lo que realmente son!
Estas barbaridades, por lo menos para mí; el tener que ir a la moda a costa de hacer el ridículo, el tener que ponerse por cojones esos zapatos dorados aunque te sienten como a un santo dos pistolas, eso se llama midorexia (término inglés todavía no aceptado por la RAE).
Midorexia, literalmente es el afán de ciertas personas de edad madura por mantenerse y actuar como si fueran más jóvenes.
Esto puede tener consecuencias muy negativas, e incluso convertirse en una obsesión.
Y si nos ponemos así...
¿Teñirse el pelo, estirarse la piel, hacerse liposucciones o inyectarse botox, sería también midorexia?
En fin, lo trascendental es que: "el riesgo más importante que tiene todo esto, es confundir belleza con salud".
Ahí lo dejo.

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