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01 noviembre 2022

BADULAQUE.

Me acuerdo cuando éramos pequeños, y algunas veces de bromas de mayor, cuando queríamos expresar que un tío tenía mucho dinero, que una tía estaba muy buena, que una chavala era muy lista, que un tío era muy fuerte; en fin, era un adverbio de cantidad, que indicaba cantidad máxima y que se expresaba mímicamente.
El dedo corazón unido al pulgar con los dedos abiertos, el índice también abierto, y el anular y meñique replegados junto al pulgar.
Se levantaba la mano y se bajaba progresivamente dando un latigazo con el que se producía un sonido al chocar el índice con el corazón, y esto se repetía reiteradamente. ¿Probamos?
Queríamos indicar que lo que estábamos viendo, oyendo, gustando o sintiendo era superlativo.
Espero haberme explicado bien, quizás haciendo el gesto lo entendáis mejor.
Pues valga esta expresión corporal de hace muchos años, para contestar a una pregunta que nos podemos hacer a menudo...
¿Hay personas badulaques?
(Ahora es el momento de hacer el gesto con los dedos)
La palabra viene del árabe andalusí "بَرْدِلَاقَس" (bardalax) y antes del latín "portulaca" (hoja verde); y la RAE define este adjetivo como...
-Persona que es informal o poco juiciosa.
¿Hay o no hay?
(Yo volvería a hacer el gesto con los dedos).


Foto de mi amiga Juani Mora.


LOS ENGAÑOS DE LA NOSTALGIA.

¡"Ofú", hay que ver el daño que hace muchas veces la nostalgia!
Si bien, en muchas ocasiones, es bonito recordar las cosas bellas, también es penoso recordar cuándo te iban las cosas bien, en el momento en que te van mal.
Si bien las canciones que siempre te han gustado, que has compartido con la gente que has querido, la mayoría de las veces te producen un verdadero placer escucharlas, otras… ¡Ay otras! Otras veces te afloran las lágrimas a los ojos.
Si bien recordar un viaje con profundo cariño genera hasta emoción, otras veces, acordarte de con quién fuiste, te produce un pellizco enorme de dolor.
Y si para colmo tienes nostalgia de cuando tenías pelo, cuando te levantabas de un salto de la cama, cuando tenías fuerzas suficientes para estar trabajando muchas horas, cuando te desenvolvías genial en el gimnasio, cuando tus hijos eran pequeños, o incluso, como me pasa a mi, te acuerdas cuando conducías o mismamente te fumabas un cigarrillo, esa te hace bastante daño también.
Siempre fui un apasionado de las canciones nostálgicas, de los bailes nostálgicos (los "agarraos"), de los paseos por el porche, de los besos robados, y de los sueños de futuro, pero la vida siempre te abre los ojos a la cruda realidad.
La nostalgia, por desgracia, la mayoría de las veces no es buena, y creo que conforme pasan los años y el tiempo, menos.
Lo siento por los nostálgicos y por mí mismo, pero hay que mirar siempre al futuro, el pasado ya pasó, y no tiene remedio.


Foto de mi amiga Juani Mora.


PALPEBRAL.

¡Hay que ver las cosas que se pueden hacer con el tejido palpebral!
Cuando no quieres reconocer que tu subordinado, o tu jefe, se está quedando con el dinero de los clientes, o mismamente de los contribuyentes...
El tejido palpebral funciona a las mil maravillas.
Cuando no quieres reconocer que estás haciendo mal tu trabajo, que no llevas las riendas de tu negocio o del país, la autonomía o el ayuntamiento, también el tejido palpebral no para de funcionar.
Ahora bien, si solo funciona uno de los dos tejidos palpebrales, la cosa cambia. Puedes estar tirando los tejos a una dama o a un señor, puedes estar indicando que es mentira lo que vas a decir y que no se tenga en cuenta como verdad, o simplemente se te ha metido una mota de arena en el ojo.
El tejido palpebral es una palabra un poco difícil de pronunciar para determinar a los párpados.
Ahora si, hay algunos animales como especies de peces, anfibios, reptiles, aves y algunos mamíferos, exceptuados los simios, que tienen una tercera membrana palpebral, transparente, que protege pero no obstaculiza la visión, la membrana nictitante.
Algunos y algunas parecieran que tienen los tejidos palpebrales bien cerrados, ya que no tienen la capacidad, o literalmente no les da la gana, de ver nada.
En fin, abramos los ojos y estemos atentos.



Foto de mi amiga Juani Mora.


SAN VITO.

Cuando una persona se mostraba nerviosa e inquieta, se le decía antiguamente, ahora ya no tanto, que pareciera que tuviera "El baile de San Vito", o de Sambito.
El origen de esta expresión proviene de la Edad Media, cuando se invocaba a este santo, o a San Guiodo, como cura para una afección nerviosa  que recibió el nombre de ese Mártir.
El baile de San Vito, son síntomas de las enfermedades "Corea de Hugtintong y de Corea de Sydemhan" que como podéis ver no tienen nada que ver con Corea del Norte ni con Corea del Sur.
La primera es una enfermedad neurodegenerativa y la segunda es una enfermedad infecciosa debida a unas fiebres reumáticas.
Siempre es necesario un buen diagnóstico dado que la primera se puede confundir con Lupus eritomatoso sistémico, que es otra cosa totalmente diferente.
Lo que si me trae a la memoria esta enfermedad, es cuando éramos chicos, cuando no nos estábamos quietos ni debajo del agua, y nuestra madre nos decía:
-¡Niño, estate quieto ya que parece que tengas el baile de San Vito!
Posiblemente él o la que padezca esta enfermedad no le hará ni puñetera gracia que lo comparen con un niño que no se está quieto, pero la desinformación trae a menudo estas cosas tan dispares.
Lo que si es cierto es que parece que haya mucha gente, dadas las noticias del día a día, con el baile de San Vito en los pensaderos, que locura de sociedad, no se a dónde vamos a ir a parar, pareciera que está todo permitido, y lo cierto y verdad es que les da igual, no les pasa nada.
Pido disculpas a los verdaderos enfermos de Baile de San Vito por compararlos con estos descerebrados.



Foto de mi amiga Juani Mora.


EL CATÓN.

Esta palabra proviene de Catón, un escritor del siglo III d. de C. al que se le atribuye la obra "dísticos (composición poética de dos versos) sobre las costumbres", y que se usó en la edad media como libro de instrucciones.
La RAE, literalmente lo describe como:
- Libro compuesto de frases y períodos cortos y graduados, que se utilizaba para ejercitar la lectura a los principiantes.
- Censor severo.
En ambas acepciones tenemos algún ejemplo que exponer.
Sobre el libro al que antes me referí, y antes de la "Enciclopedia de primer grado Álvarez", que fue con la que yo estudié, existió un libro editado por primera vez en 1922, "EL NUEVO CATÓN" (los más mayores lo recordarán) que servía para aprender a leer, a recitar y a memorizar: La P con la A "PA", y la T con la O "TO", y todo junto: "PATO".
Pues así.
Y para la segunda acepción, hay una magnífica obra de Matilde Asensi, 2001, que os recomiendo encarecidamente si os gusta leer. Donde hay un censor, bastante severo, que es el protagonista de la novela de ficción.
Y como pasa siempre, cuando se presta un libro, he intentado buscarlo en la biblioteca de mi casa, pero he tenido la desagradable sorpresa que a quien se la presté, no se cuando, no me lo ha devuelto; y van muchos libros ya.
Así que para volverla a leer, no voy a tener más remedio que comprarlo de nuevo.


Foto extraída de Pinterest


TODO DEPENDE DE CÓMO INTERPRETES.

Es esta puñetera vida todo depende de cómo interpretes el rol que te ha tocado vivir.
Los hay, y las hay,  que tienen todo lo necesario para ser felices, para vivir una vida plácida, para dedicarse a lo que les apetezca; y sin embargo, caen el las garras de los estupefacientes buscando experiencias nuevas para vivir; que si no tuvieran de nada, seguramente se excitarían buscando algo diario para comer y para beber (agua).
Por el contrario, los que no tienen nada, son capaces de hacer un futbolín con una caja de cartón y tres o cuatro palos, y tan felices.
Los que no tienen nada no tienen tiempo para aburrirse, ni tampoco tienen tiempo para hastiarse de las cosas, de hartarse de todo, como los que todo lo tienen, cosa que incita literalmente a la desidia.
Mas todo en nuestra existencia es susceptible de cambio, de modificación o de reforma; y por ello sería conveniente que nos estudiáramos bien el papel que nos tocó vivir para intentar representarlo honestamente disfrutando lo más posible de este regalo que nos ha sido concedido que es la vida.
La vida está escrita en el texto del destino, pero la interpretación la pone el actor, y determina el éxito rotundo de la obra. 

Foto de mi amiga Juani Mora.


NO SE PERDIÓ A NADIE. (Dos de noviembre)

En estas fechas, cuando antes de la avalancha de disfraces, fantoches y máscaras, la mayoría nos acercábamos al cementerio del pueblo, o la ciudad, a visitar las lápidas de nuestros seres queridos; unos días antes, los más mayores, ya habían visitado los lugares de descanso eterno de nuestros seres recordados para adecentar las tumbas y nichos, como si les dieran literalmente un lavado, peinado y maquillado esperando la visita de la familia y los amigos, merece la pena hacer un ejercicio de reflexión, y valga la redundancia con el título de este  blog.
Se me viene a la memoria, que cuando murió mi padre y fuimos a darle sepultura, al lado del nicho, en el suelo, recuerdo que había una bolsa de plástico roja, cerrada y atada por la abertura.
Mi primo me preguntó:
-¿Primo, que es eso que hay en la bolsa que están metiendo en el nicho?
- Los restos de la abuela Concha, del abuelo Eduardo, y de la bisabuela Concha.
¿Y eso es lo que ha quedado de los tres?
- Pues seguramente, lo que no se haya convertido en polvo definitivamente, estará en esa bolsa.
-¡En que poco nos quedamos!
-Pues eso.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida si que nos los roba muchas veces y definitivamente.
Nunca perdiste a nadie; el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos a ir todos.
Además, lo mejor de él, o de ella,  el amor, sigue y seguirá en nuestros corazones.
Rememoremos a nuestros difuntos, es la mejor forma de que estén vivos dentro de nosotros eternamente.
Pero eso si, los gestos de amor y cariño, en vida por favor, tras la muerte basta con el recuerdo.

Foto de mi amiga Rocío Vicente.


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