Siempre se dijo, o me dijeron:
¡Hay que estar preparado para cuando pase el tren de la vida, si no, se va y ya no vuelve!
Eso no es realmente asĂ, lo digo por propia experiencia; pero tambiĂ©n confirmo que siempre en la vida hay que estar preparados.
Preparados para todo, quizĂĄs.
Pero es muy difĂcil estar preparado para todos los avatares que nos depara algunas veces la vida; pero lo cierto y verdad, es que para bien, o para mal, el tren de la vida no deja de pasar por delante de tus narices a menudo.
Si no te estĂĄs preparando continuamente, el tren, llegarĂĄ a la estaciĂłn, pitarĂĄ dos veces, y se marcharĂĄ hasta otra ocasiĂłn si no estĂĄs atento o preparado, asĂ mientras que haya electricidad que lo mueva.
Hay que estar atentos y preparados.
Porque el tren no pasa solamente una vez sino varias veces.
¡Hay que estar preparado para cuando pase el tren de la vida, si no, se va y ya no vuelve!
Eso no es realmente asĂ, lo digo por propia experiencia; pero tambiĂ©n confirmo que siempre en la vida hay que estar preparados.
Preparados para todo, quizĂĄs.
Pero es muy difĂcil estar preparado para todos los avatares que nos depara algunas veces la vida; pero lo cierto y verdad, es que para bien, o para mal, el tren de la vida no deja de pasar por delante de tus narices a menudo.
Si no te estĂĄs preparando continuamente, el tren, llegarĂĄ a la estaciĂłn, pitarĂĄ dos veces, y se marcharĂĄ hasta otra ocasiĂłn si no estĂĄs atento o preparado, asĂ mientras que haya electricidad que lo mueva.
Hay que estar atentos y preparados.
Porque el tren no pasa solamente una vez sino varias veces.

No hay comentarios:
Publicar un comentario