El otro dĂa viendo el funeral por las vĂctimas de la catĂĄstrofe ferroviaria de Adamuz, celebrado en Huelva, me llamaron mucho la atenciĂłn, sobre todo los polĂticos.
Supongo que tambiĂ©n habrĂa mucha gente que se acercĂł por cumplir o por echar un vistazo a los famosos, para ellos de igual forma vale esta reflexiĂłn.
AsĂ mismo, estĂĄ dedicada a los dañinos, a los que viven, a los que disfrutan haciendo daño a los demĂĄs, pero no sĂłlo daño fĂsico, sino daño moral o psicolĂłgico.
Igualmente a los que calumnian y levantan falsos testimonios.
Del mismo modo a los que se dedican a decirte cĂłmo debes ser o actuar, sin tener ni idea de tus circunstancias.
AdemĂĄs no me quiero dejar atrĂĄs a algunos padres y madres, o a algunos hijos o hijas, que ante una adversidad o enfermedad de sus hijos o padres, le dicen:
¡Eso no es nada, tĂș lo que eres es: un quejica!
A todos ellos y a muchos mĂĄs les dedico esta frase...
Cuando sepas cuĂĄnto duele sanar una herida, aprenderĂĄs a no lastimar a nadie.


No hay comentarios:
Publicar un comentario