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30 enero 2026

AY, LO QUE DUELE.

El otro día viendo el funeral por las víctimas de la catástrofe ferroviaria de Adamuz, celebrado en Huelva, me llamaron mucho la atención, sobre todo los políticos.
Supongo que también habría mucha gente que se acercó por cumplir o por echar un vistazo a los famosos, para ellos de igual forma vale esta reflexión.
Así mismo, está dedicada a los dañinos, a los que viven, a los que disfrutan haciendo daño a los demás, pero no sólo daño físico, sino daño moral o psicológico.
Igualmente a los que calumnian y levantan falsos testimonios.
Del mismo modo a los que se dedican a decirte cómo debes ser o actuar, sin tener ni idea de tus circunstancias.
Además no me quiero dejar atrás a algunos padres y madres, o a algunos hijos o hijas, que ante una adversidad o enfermedad de sus hijos o padres, le dicen:
¡Eso no es nada, tú lo que eres es: un quejica!
A todos ellos y a muchos más les dedico esta frase...
Cuando sepas cuánto duele sanar una herida,  aprenderás a no lastimar a nadie. 

Foto de mi colección particular, cualquiera sabe cómo estará ahora.


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