Muchas veces os habréis preguntado el por qué las camisas y más ropa de mujer cierran al lado contrario del de los hombres y la razón principal por la que la ropa de mujer cierra en el sentido contrario a la del hombre se debe a razones históricas y a las costumbres sociales de siglos pasados, específicamente a que las mujeres adineradas eran vestidas por sirvientes.
En la época victoriana y el Renacimiento, los botones eran un lujo y las mujeres ricas no se vestían solas, sino que tenían doncellas que las ayudaban. Para facilitar el trabajo de estas sirvientas (que en su mayoría eran diestras), los fabricantes de ropa colocaban los botones en el lado izquierdo de la prenda (derecho desde la perspectiva de la sirvienta).
Los hombres generalmente se vestían solos, por lo que sus botones se colocaban en el lado derecho, lo que les resultaba más fácil de abotonar con su mano dominante (la derecha). Esta disposición también se asoció con fines militares, ya que facilitaba el acceso a las armas que se llevaban en el lado izquierdo. Con el tiempo, a medida que la ropa producida en masa se hizo más común y asequible, este diseño se estandarizó en toda la moda femenina, incluso para las mujeres que se vestían solas, por imitación de las clases altas.
Hoy en día, esta diferencia es
simplemente una tradición de la industria de la moda que ha perdurado
a lo largo de los siglos, a pesar de que las razones originales ya no son
relevantes. No hay una razón práctica moderna para esta distinción, y es solo
una convención que la mayoría de la gente no nota o no considera necesario
cambiar.
Poco a poco vamos conociendo cosas sobre los usos habituales.
![]() |
| Foto de mi amiga Toñi Domínguez. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario