31 enero 2026

ROTURAS.

SĂłlo hay dos opciones cuando algo se rompe, y esa decisiĂłn hay que tomarla segĂșn veamos si el roto tiene soluciĂłn, merece la pena arreglarlo, o no.
Porque la verdad es que hay cosas que no tienen arreglo, y mĂĄs en este mundo de hoy en dĂ­a, en el que preferimos tirar las cosas y cambiarlas por otras en vez de arreglarlas.
Me refiero a cualquier tipo de roto, un roto material, un roto físico o también un roto sentimental.
Si una cosa, o un aparato se rompe, serĂ­a necesario intentar arreglarlo, por el bien del medio ambiente y por el bien de nosotros mismos y de nuestro bolsillo.
Si tienes una rotura fĂ­sica o una enfermedad que te lastre o te impida hacer una vida normal, lo ideal serĂ­a que los mĂ©dicos lo arreglaran o intentar arreglarlo tĂș poniendo de tu parte, si no tiene arreglo deberĂĄs aprender a existir conviviendo con el roto, no hay mĂĄs remedio.
Y si el roto es sentimental, lo mismo, intentar arreglarlo, pero... si no tiene arreglo lo mejor es vivir dando un rodeo al roto.
Cuando algo se rompe hay dos caminos, reparar o aprender a vivir alrededor del roto.

Foto de mi amiga y compañera Ana Benavente.


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