SĂłlo hay dos opciones cuando algo se rompe, y esa decisiĂłn hay que tomarla segĂșn veamos si el roto tiene soluciĂłn, merece la pena arreglarlo, o no.
Porque la verdad es que hay cosas que no tienen arreglo, y mĂĄs en este mundo de hoy en dĂa, en el que preferimos tirar las cosas y cambiarlas por otras en vez de arreglarlas.
Me refiero a cualquier tipo de roto, un roto material, un roto fĂsico o tambiĂ©n un roto sentimental.
Si una cosa, o un aparato se rompe, serĂa necesario intentar arreglarlo, por el bien del medio ambiente y por el bien de nosotros mismos y de nuestro bolsillo.
Si tienes una rotura fĂsica o una enfermedad que te lastre o te impida hacer una vida normal, lo ideal serĂa que los mĂ©dicos lo arreglaran o intentar arreglarlo tĂș poniendo de tu parte, si no tiene arreglo deberĂĄs aprender a existir conviviendo con el roto, no hay mĂĄs remedio.
Y si el roto es sentimental, lo mismo, intentar arreglarlo, pero... si no tiene arreglo lo mejor es vivir dando un rodeo al roto.
Cuando algo se rompe hay dos caminos, reparar o aprender a vivir alrededor del roto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario