Seguidores

25 noviembre 2020

BONHOMÍA.

Vamos por la calle, hablamos en casa, en el trabajo, diciendo a boca llena que somos buenos.
Creemos que somos buenos, que tenemos bonhomĂ­a, pero bonhomĂ­a tiene un significado especial; tener bonhomĂ­a es, ademĂĄs de ser bueno, es ser un algo, o un mucho, ingenuo.
La bonhomĂ­a es la sencillez unida con la bondad en las maneras y el carĂĄcter. Es una voz francesa desde el siglo XVII, deriva del sustantivo "bonhomme" (siglo XII) formado de "bon" (bueno) y "homme" (hombre). En el siglo XIV significaba labrador, y a partir del XVI hombre de bien.
Ahora ya lo pongo un poco mĂĄs difĂ­cil, ¿no?
En nuestro paso por la vida nos encontramos con buenas personas, repletas de bonhomía, que nos aportan tantas cosas, que nos hacen la vida tan fåcil; y por contra, otros tantísimos hijos de su mala madre que nos hacen tanto daño...
Y seguimos sin aprender nada.
Entonces entramos en el dilema de siempre, ¿QuĂ© hacer cuando nos encontramos un hombre bueno de verdad?
Y lo mĂĄs complicado:
¿QuĂ© hacemos cuando veamos a uno malo?
Pues nada mĂĄs que tenemos que hacernos eco otra vez, como en otras tantas ocasiones, de las sabias palabras del Maestro Kong  (K´ung-fĂș-zhu) conocido pensador chino que naciĂł nada menos que 550 años antes de Cristo.
"Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarle; cuando veas a uno malo, examĂ­nate a ti mismo. " (Confucio).

Foto extraĂ­da de la pĂĄgina: definicion.de



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog