No obligues a nadie a quererte, mejor oblĂ­galo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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01 noviembre 2020

SANTOS Y DIFUNTOS.

 Halloween es un acrĂłnimo formado por las palabras inglesas (All hallows evening) que significa literalmente: La noche de Todos los Santos.
La teorĂ­a sostiene que la fiesta puede haber sido influenciada por antiguos festivales de la cosecha celtas; particularmente el Samhain, que pudiera haber tenido raĂ­ces paganas. Unos sostienen que el Samhain, como otras tantas tradiciones fue cristianizado, pasando a ser el dĂ­a de Todos los Santos, junto con su vĂ­spera, por la iglesia primitiva.  Otros dicen que comenzĂł solo como una vigilia cristiana la vĂ­spera del dĂ­a de Todos los Santos.
Los difuntos, sus restos, se "convirtieron" en brujas y zombis; las velas en los cementerios conmemorando a los familiares difuntos se fueron tornando en calabazas con velas dentro, del ayuno de carne en esa vĂ­spera al consumo de dulces y caramelos, del luto excesivo de ese dĂ­a a los disfraces mĂĄs desmedidos todavĂ­a; en fin, una misma raĂ­z, un mismo tronco, que cada rama ha ido derivando en una forma de rendir homenaje a nuestra gente que se fue.
La pelĂ­cula mejicana "Coco" de 2017 refleja un compendio de todas las tradiciones.
Para nosotros es mucho mås entrañable, mås representativo, y en cierto modo melancólico, pero también un poco confuso, y me explico...
El primero de noviembre celebramos el dĂ­a de Todos los Santos, fiesta solemne por los difuntos que, habiendo superado el Purgatorio, se han santificado totalmente, obteniendo la vida eterna en presencia de Dios; no confundir con el dĂ­a de los difuntos que es el dĂ­a dos de noviembre donde se celebra la conmemoraciĂłn de los fieles difuntos, y su objeto es orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal, y que aĂșn estĂĄn en estado de purificaciĂłn en el Purgatorio. Lo que no sabe nadie es si sus familiares fallecidos se encuentran entre los que ya pasaron a formar parte de Dios o estĂĄn en el Purgatorio, por eso lo he calificado de "un poco confuso".
Sobre esto sĂ­ hay una verdad:
" La muerte no nos roba a los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sĂ­ que nos los roba muchas veces y para siempre."
Celebremos estos dĂ­as como mejor nos apetezca, no dando "por saco a nadie" como ayer con los cohetes y petardos; pero eso sĂ­, tengamos siempre presente a los que se fueron, son una parte de nosotros mismos, y un reflejo de lo que somos.


 
Foto extraĂ­da de la pĂĄgina: solucarradio.es

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