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01 mayo 2025

EL COLMO DEL DESPISTE.

Conocedora de la cabeza despistada de su marido, la mujer del matemĂĄtico estadounidense Norbert Wiener (1894-1964) siempre recordaba a su esposo antes de ir al trabajo la inminente mudanza de casa:
- "Norbert, no olvides que dentro de treinta dĂ­as nos cambiamos de casa y que, cuando salgas de la universidad, no tendrĂĄs que coger el autobĂșs que coges ahora, sino el que va a la zona de nuestra nueva residencia".
Wiener siempre respondĂ­a:
-" Si querida".
Y asĂ­. dĂ­a a dĂ­a, llegĂł la jornada de la mudanza.
El traslado se hizo mientras él estaba en la universidad.
Y como era de esperar, a la vuelta, Norbert cogiĂł el autobĂșs de siempre.
Al llegar a su antigua morada, recordĂł que ya no vivĂ­a en aquel lugar. Como no sabĂ­a ir desde allĂ­ a su nueva casa, cogiĂł de nuevo el autobĂșs que lo llevaba todos los dĂ­as a la universidad y esperĂł a que pasara el que se dirigĂ­a a su nuevo lugar de residencia.
Al bajarse, se encontrĂł con un gran nĂșmero de casas tan iguales que le era imposible reconocer la suya.
Empezó a dar vueltas y vueltas hasta que, perdido y al borde el pånico, se acercó a una niña que iba por la calle y le dijo:
- Perdona, ¿no sabrĂĄs donde viven los Wiener?
- SĂ­ papĂĄ, ¡Venga te llevo a casa!- replicĂł la pequeña.
Lo que no dice la historia es lo que le dirĂ­a la mujer de Norbert, cuando lo vio entrar con cara de perdido de la mano de su hija. Cosas de las matemĂĄticas.

Foto de mi amiga Juani Mora.


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