No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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01 enero 2026

PENEQUE.

¿Quién no ha dicho alguna vez?
¡La madre que parió a Peneque!
Pues bien, realmente no sólo era Peneque, sino Peneque el Valiente.
Y Peneque el Valiente era un popular personaje de títeres creado en España por el malagueño Miguel Pino en 1959. 
Era un héroe infantil reconocido por su característica frase: «¡Peneque, Peneque, ¿Dónde te metes?», que los niños gritaban para que apareciera en escena. Su apariencia era la de un caballero con un gran gorro rojo y una espada de madera, que siempre luchaba contra personajes malvados, como la temible Bruja Aliquindoi, para ayudar a los reyes o proteger al reino. 
Actualmente, la compañía Producciones Miguel Pino continúa realizando espectáculos, manteniendo vivo el legado de este icono del teatro de marionetas que ha entretenido a varias generaciones. En varias ciudades de España, como Málaga o Cáceres, existen incluso monumentos y estatuas dedicados a este personaje.
Por lo menos ya sabemos quién era Peneque, éste:


Foto de Peneque extraída de Facebook




INYUNGIR.

Inyungir es un verbo antiguo,  que proviene del latín "iniungere" y que significa prevenir, mandar o imponer, similar a ordenar o cargar a alguien con una obligación, pena o castigo, o incluso pedir ayuda a un ser sobrenatural. Actualmente, se utiliza muy poco y la palabra más común para expresar estas ideas es "imponer". 
Cada vez nos gusta menos que nos impongan, cosas, cada vez estamos más reacio a ello, pero como decía el filósofo (yo mismo):
Inyungir no es humano, pero a veces no hay más remedio.
Y me explico, recordando la pasada nochevieja:
Inyungir que no se tiren cohetes, o petardos con esas explosiones tan brutales durante tanto tiempo, sin solución de continuidad, no debería ser inhumano, habiendo cohetes y fuegos que no producen esos estallidos tan tremendos para personas sensibles, o la mayoría de animales de compañía, o no compañía.
Inyungir que no se pueda fumar en sitios donde cualquier persona se pueda ver invadida por el humo expelido por el fumador o por la fumadora.
Para no tener que inyungir nada, sería necesario aplicarse la frase de Jean Paul Sastre (filósofo, escritor, novelista, dramaturgo, activista político, militante, biógrafo y crítico literario francés; Paris 1905-1980):
"Mi libertad se termina donde empieza la de los demás"  (Principio fundamental de la convivencia social)
Otra palabrita nueva, o más bien, vieja.

Foto de mi amiga Juani Mora.



ABLUTOFOBIA.

¡Hace frío!
Es lo más común que se dice cuando llega la hora de ducharse, bueno ahora menos, con los calefactores que calientan enormemente los cuartos de baño.
Pero y antes, me refiero a tiempos pretéritos, cuando no existían duchas, sino baños en los ríos o cascadas, la ablutofobia estaría a la orden del día.
La ablutofobia es el miedo irracional e intenso a bañarse, lavarse o cualquier rutina de higiene personal, provocando ansiedad extrema, pánico y evitación de estas actividades, lo cual afecta la calidad de vida y puede derivar en problemas de salud y aislamiento social, siendo tratable con terapia cognitivo-conductual. 
No es simplemente no querer bañarse, sino un terror que genera síntomas físicos como taquicardia, sudoración y náuseas al pensar en la higiene. 
Lleva a la falta de higiene, mal olor, problemas de piel, y dificultades sociales y laborales, aunque es más común en niños, también afecta a adultos. 
Como decía antes, hoy en día con los calefactores, ese miedo para muchos se habrá difuminado, no así la fobia de verse caer el agua.
¡En fin, palabrita nueva para 2026!

Foto extraída de la web de la Cadena Ser.