No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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06 diciembre 2023

ALFILERES.

 La palabra alfiler, como la mayoría de las que empiezan por "al" proviene del árabe.
"Al" (el) y "hilal" (entremete) astilla punzante que se entremete en los tejidos para sujetarlos unos con otros.
Aquí en Andalucía existe otro sentido de la palabra alfileres y es el de "pinzas para tender la ropa", que no lo recoge la RAE, y que está bastante alejado del árabe primitivo, como objeto punzante, y supongo que habrá cogido su significado de alfiler (pinza) como prendedor u objeto que sirve para sujetar.
Cuentan que una mujer muy, muy mayor iba andando jorobadita con una bolsa de papel en la mano.
Se subió al autobús, y una vez entró clamó a los viajeros:
¡Cuidado con los huevos! ¡Cuidado con los huevos!
Uno de lo pasajeros le espetó:
¿Trae huevos en la bolsa?
Y la anciana replicó:
No, son alfileres.
Supongo que la abuela no llevaría pinzas de la ropa en la bolsa de papel.

Foto de mi amiga Juani Mora.



MI "ARMA"

He encontrado esta explicación en las redes sociales y me ha parecido muy interesante.

¿Sabías de donde viene la verbal costumbre sevillana de "mi arma"?
Para ello, habría que remontarse a los siglos XIV-XVII. Es bien sabido que la capital hispalense fue sede de multitud de órdenes religiosas. (y algunas de ellas mendicantes).
En el argot religioso de la época y la piedad que el clero mostraba en público, era común al cruce de viandantes y peregrinos, realizar una oración a modo de jaculatoria, que los fieles solían en ocasiones pedir al religioso para ser bendecido por este.
Existía en Sevilla una orden religiosa (hoy casi extinguida en su rama masculina en España), La Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, más conocida como "Orden de la Merced" o "Mercedarios", (en latín: Ordo Beatæ Mariæ Virginis de Redemptione Captivorum), era una orden religiosa católica mendicante, fundada en 1218 por san Pedro Nolasco (1180–1245).
Su cenobio en Sevilla, fue el antiguo convento "Casa Grande de Santa María de la Merced de Sevilla", siendo fundado en el siglo XIII, hasta la desamortización de Mendizábal en 1835. El vetusto edificio es hoy el Museo de Bellas Artes de la ciudad, extendiéndose también a todo el perímetro de la plaza actual. Era la Santa Casa de los mercedarios calzados.
A día de hoy, sólo están en dos ubicaciones: Aragón, Madrid.
Dicha orden monacal se dedicaba a practicar la caridad, asistiendo a la multitud de pobres y enfermos que hubo en esos siglos en Sevilla.
En su labor y carisma asistencial al prójimo, los consagrados solían decir la jaculatoria en su saludo: "Commendo Deo animam meam", que significaba: "Encomiende a Dios mi alma", siendo una manera evangélica de humillarse y ponerse a los pies de los asistidos y viéndolos como superiores suyos.
De este evangélico saludo inspirado en el salmo 116, de los mercedarios del medievo, nacería el popularmente conocido "adiós" (a Dios...).
Poco a poco, en la sociedad sevillana de aquel tiempo, fue calando el afable saludo de aquellos hermanos que venían a servir las necesidades de los pobres, con su característico saludo "Encomiende a Dios mi alma". De este modo, y de manera afectiva, los ciudadanos de Sevilla tienen como característica en su idiosincrasia, el decir el tan popular "mi alma", degenerándose en el tiempo el topónimo "alma" al conocido "arma".
Por ello, cuando un sevillano se dirija a usted con este apelativo de "mi arma", piense que lo expresa de la manera más cariñosa posible, y teniendo una raíz tan humana como la asistencia a los más desfavorecidos. Saludos cordiales.

Firmado: Miguel Ángel de la Cruz Gómez. Historiador & Aux. de Arqueología.

Foto de mi amiga Isabel Rodríguez Camacho.


04 diciembre 2023

NO ABUSAD.

Hay gentes que se toman a las personas buenas como el pito de un sereno.
En la relación de pareja, el varón o la hembra, abusan progresivamente, exhaustivamente del otro, o de la otra, y llegan, en ocasiones al asesinato.
En la relación de los hijos, también hay muchos hijos que abusan de los padres buenos sacándoles de todo y aportando absolutamente nada.
En el trabajo hay algunos "rasca huevos" que delegan todas sus responsabilidades y, muchas veces su trabajo, en los buenos que cargan con todo lo suyo y lo de los otros.
En la amistad, siempre hay algunos que van a remolque de los que se tienen que encargar de organizar todo, de llamar a todos sitios, ¿y quién se encarga de todo esto?
Y en la sociedad, en la política, los buenos son los que pagan los impuestos, los que esperan la cola en la seguridad social, y además pagan su cotización, los que trabajan horas y horas, a veces por miserias, para pagar la electricidad, el agua y los otros impuestos; en suma los que cada vez cobran menos y pagan más.
Eso serían las personas buenas; las que colaboran con todos y con todo sin pedir nada a cambio; las que se brindan a los demás; los maridos y esposas que respetan a su pareja ante todo; los hijos que tienen a sus padres en el lugar de respeto que les corresponde; los compañeros que después de hacer su trabajo ayudan a terminar a sus otros compañeros; los amigos que no están siempre a las buenas, también a las malas; y los mejores dirigentes que dan a los buenos, a los que no les dan problemas, sus parabienes.
Pero de los buenos no se debe abusar nunca, tienen mucha paciencia, pero...
No abusemos de la paciencia de las personas buenas. Son personas que pueden perdonarte cientos, o miles de veces, pero también son aquellas que cuando deciden irse no vuelven nunca más hacia atrás.

Foto de mi amigo Manuel Mª Pérez Cano


PARLERO O PARLERA.

Esta palabra, de cuyo defecto yo he adolecido, o adolezco de vez en cuando, tiene varias acepciones y algunas son muy bonitas, y que voy a relacionar a continuación.
Según la RAE, parlero o parlera es lo que sigue:
- Que habla mucho (obvio) hablador, parlador, yo a veces hablo demasiado.
- Que lleva chismes o cuentos de una parte a otra, o dice lo que debiera callar, yo en eso no.
- Dicho de un ave: cantora, canora o gorjeadora.
- Dicho de una cosa: Que de alguna manera da a entender los afectos del ánimo o descubre lo que significaba. (Ojos parleros) O sea, tus ojos lo dicen todo.
- Que hace un ruido armonioso (Una fuente parlera) (El murmullo del agua de la fuente)
Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando es como se aprende a callar; y así sucesivamente.
No hables más de la cuenta, aprende a oír, y habla lo necesario. 
Solo oír a esos ojos parleros o el susurro del agua de esa fuente parlera, te puede alegrar el alma.


Fofo del pueblo de Ademuz de mi colección particular.





PÁBULO.

La palabra pábulo proviene del latín, de la palabra: "pabulum" (forraje, pasto de los animales, sustento).
En la RAE tiene los siguientes significados:
- Alimento que se toma para subsistir.
- Aquello que sirve para mantener la existencia de algunas cosas o acciones.
Ambas acepciones vienen a ser lo mismo, la primera alimenta físicamente y la segunda imaginariamente; pero las dos sirven para lo mismo: alimentar.
Y la prensa, la radio y la televisión, y por añadidura las venenosas redes sociales, se afanan en añadirle a pábulo el verbo "DAR" llevando al pábulo a grados superlativos.
"Dar pábulo" significa:
Dar incentivo a una inclinación, afecto o vicio; echar leña al fuego, poner medios para acrecentar un mal.
Dar razón o motivos para algo.
Todo esto sería reprochable, pero perdonable, si todo ese pábulo fuera verdad y se acrecentara esa verdad (dañina o no) con ese pábulo.
Lo malo es que la mayoría de las veces lo que acrecientan es una mentira como un camión.
Es entonces cuando la palabra pábulo adquiere un nuevo significado para mí, que me acabo de inventar:
"Pa" (para)  "bulo" (noticia falsa); pábulos para bulos.
Por Dios

 


Foto de mi amiga Juani Mora.

03 diciembre 2023

MAGÍN.

Magín deriva del nombre latino Maximus -vulgarmente dicho Maxin, que en el habla popular castellana dio Magín; (como por ejemplo vemos en San Magín, un ermitaño de Tarragona nacido en el siglo III). Según esta teoría, de este Magín (Máximo) surgiría el sustantivo magín para referirse a mentes prodigiosas y luego a todo tipo de mentes, y es de este magín de donde saldría posteriormente el verbo maginar que al final deriva en imaginar.
En la RAE magín se explica como: 
Imaginación, creatividad, fantasía, inventiva o cabeza.
Una persona con magín vive más de una vida, porque con su creatividad vive muchas vidas mientras completa todas sus ideas.
Hoy en día los que más "magín" tienen son los que se dedican a estafar a las personas de bien, y sobre todo a las personas mayores.
Ya os aviso, la Seguridad Social, a los pensionistas, sólo le enviarán por carta la actividad fiscal para la próxima declaración de la renta, y también la nueva revalorización de la pensión.
Y ¡NUNCA! , digo bien, ¡NUNCA! La Tesorería os va a enviar una carta para solicitarte tus datos bancarios. ¡NUNCA!
Nunca contestar a esa carta y si es posible denunciara a la policía.
Si los que poseen el magín, si los que imaginan, crean o inventan, lo hicieran para el bien de la humanidad, todos seríamos más felices.

Foto de mi amiga Juani Mora.


 

PACATERÍA.

La palabra pacatería proviene del latín "pacatus", participio pasado del verbo "pacare" que significa pacificar.
Según la RAE, pacatería significa:
Comportamiento propio de las personas que manifiestan excesivos escrúpulos morales.
Y lo peor que puede tener una sociedad es un índice elevado de pacatería.
¿Por qué?
Hay cantidad de gente que se la coge, como vulgarmente se dice, con papel de fumar.
Se mira todo con lupa, eso sí lo de otros, porque lo nuestro hacemos oídos sordos.
Criticamos los defectos de los otros y no nos miramos en el espejo.
Siempre, cuando juzgamos a los demás, nos comportamos con enorme pacatería, eso sí, a la hora de criticarlos.
Yo, como siempre, me acuerdo de los mayores, de sus sentencias, de sus moralejas, o de sus refranes.
Y me acuerdo cuando escuchaba de la boca de los mayores.
Mientras más escrupulosa sea una persona, más asquerosa.
Lo que no me cuadra es como un pacificador puede ser un tipo o tipa escrupuloso o escrupulosa.
Cosas del lenguaje. 

Foto de mi amiga Juani Mora.