No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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31 octubre 2019

CREDOS.

Para los que estudiamos en un colegio religioso, en la educación era esencial el rezo y el credo; se rezaba todos los días, y esa creencia se fue inculcando dentro de cada uno.
Normalmente lo que te enseñan de pequeño, lo que ves en casa durante tu vida junto a tus padres y hermanos, lo que aprendes con tus amigos y compañeros, va marcando tu carácter y por ende te lleva a la persona que eres de mayor, es en lo que crees.
En cuestión de creencias los seres humanos somos muy conservadores, si nos creemos guapos vamos "vacilando" de ello por doquier; si nos creemos inteligentes también fardamos de ello, y si nos creemos violentos actuamos con violencia.
Muchos creen que pueden hacer un trabajo, creen que pueden llegar a terminar unos estudios, creen firmemente en mantener una relación, creen incondicionalmente en sus hijos, en sus parejas; creen que todo va a salir bien, o como otros, creen que todo les va a salir fatal.
Y una cosa es lo que se crea y otra cosa es la realidad; cuando aparece la realidad, es entonces cuando se aplica el pretérito imperfecto: Yo creía....
También con las creencias de cualquier índole (incluso las creencias políticas) están los que creen tan apasionadamente que algunas veces deriva en borreguismo, y eso ya es harina de otro costal.
Estoy de acuerdo con la frase que dice:
"Si alguien cree una cosa con fe, es difícil convencerla de otra"
Pero eso no quiere decir, que si esa creencia está muy incrustada en tu alma, aunque sea perjudicial para muchos, aunque haga daño a otros, aunque sea letal para aquellos, no te dejes convencer de que estás equivocado.
El ser humano, igual que evoluciona a lo largo de los años físicamente, también, si es oportuno, puede mutar mental o sentimentalmente.
Pero siempre que el cambio sea para mejor.
Para permutar a mal, siempre habrá tiempo, o mejor no...

27 octubre 2019

PREDICAR.

Predicar proviene del latín "praedicare"  (anunciar algo públicamente) pre-antes y dicare-destinar.
Ha habido tantos predicadores... Eso sí, no confundir con cuentistas.
Un predicador es el que anuncia algo públicamente, algo cierto, algo real que ha sucedido o que va a suceder; lo otro, lo que hacen hoy en día tantos y tantos indocumentados/das a diario es: cuento.
Estas gentes que día a día aparecen en los medios de comunicación, en las redes sociales, en la presa escrita, la inmensa mayoría son cuentistas, y son tan tremendamente cuentistas, que se creen personalmente sus cuentos, sus trolas, sus rollos, o sus inventos.
Ha habido y hay algunos/muchos predicadores que han llevado a sus seguidores, ciegos seguidores, a su aniquilación; ha habido y hay muchos predicadores que han acercado a sus incondicionales a la más negra ignorancia, ha habido y hay cientos, miles o millones (diría yo) de predicadores que tiran la piedra y esconden la mano, que predican y no ejercen, que anuncian y no cumplen, que dicen públicamente lo contrario de lo que hacen en privado; y eso no es predicar amigos, eso es literalmente, contar cuentos.
Hay algunos y algunas que llevan toda su vida predicando en el desierto, pocos y pocas se aplican sus anuncios, sus enseñanzas; pero desde aquí los animo a que lo sigan haciendo, que sigan predicando en el desierto, ya que alguno ya predicó en el desierto y aún todavía perdura su doctrina.

ENSEÑAR Y EDUCAR.

Enseñar:
Es una voz patrimonial del latín vulgar "insignare" (in "hacia" y signare "señalar") por lo que enseñar podríamos decir que etimológicamente es: "señalar hacia"; posteriormente se le añade el valor figurado de instruir.
Educar:  
Lleva la raíz de la palabra latina "ducere" que a su vez proviene de la palabra indoeuropea "deuk" (guiar), aunque parezca mentira de esta raíz también deriva "ducha". Por lo que educar sería: Guiar o conducir.
Por ello los pedagogos ("paidós" niños y "agogós" que conducen, son los que educan.
Que vasta es nuestra lengua, y que importante es conocer las lenguas antiguas (latín y griego) de donde provienen, además del árabe, el 90% de nuestro vocabulario.
He querido diferenciar estos dos vocablos, enseñar y educar, porque aunque parezcan que significan o que se pueda interpretar como iguales hay unas importantes diferencias.
He llegado a la conclusión que enseñar te dice a dónde debes ir y educar te dice cómo hacerlo.
Como diría el sabio...
"Educar es más difícil que enseñar, porque para enseñar se precisa saber, pero para educar se precisa ser"
¡There is the difference!

ESPAÑA.

El topónimo España, como la mayoría sabemos, proviene de cuando fuimos parte del imperio de Roma y nos llamaron Hispania.
Mas Hispania, nombre romano, provenía del fenicio: I-spn-ya, uso documentado de hace más de 4000 años, ¿os parece poco?, cuatro mil "añazos" en el que la península ibérica se llamaba ya I-spn-ya.
Los fundadores de Gadir, pusieron nombre a España, y estaba compuesto así mismo por tres nombres, a saber:
La primera "I" que significaba: costa, tierra o isla.
La última "ya" con el significado de región.
Y el lexema "spn" que en fenicio, y también en hebreo, se puede leer como: "saphan" (damanes), una especie de conejo, un poco más grande y con menos orejas, muy extendido por el norte de áfrica.
Por lo que a España, a ciencia cierta, los romanos le dieron el nombre de: "Tierra abundante en conejos".
Dicho esto, tienen explicación muchas cosas...
Gente que trinca todo lo que puede para llevarlo a su madriguera, gente que roe y corroe todo para sacar provecho, gente que va marcando siempre el que cree su territorio aunque pise el territorio del de al lado, y no me extraña que los sofisticados "indepes" quieran dejar de pertenecer a un país de conejos.
Bromas aparte, España es nuestra casa, y como en cualquier casa los que viven en ella, deben seguir las normas básicas de convivencia, y si no...
¡Te vas a vivir con tu abuela, que aquí estás de más!

SENCILLEZ.

La palabra sencillez proviene del latín "singulus" un adjetivo numeral distributivo, uno a uno, de ahí viene el anglicismo "single"; también se podría acoplar ahí "simple" compuesto de "sine" (sin) y "plex" (pliegue).
La sencillez, si bien no es una virtud teologal, pero si es una de las cuarenta virtudes principales que debe de tener un ser humano.
Para tener sencillez no hay que ser pobre, para ser sencillo/a no es necesario no destacar sobre otros en sus labores diarias, la sencillez no significa ser inculto/a, o no ser demasiado inteligente, o no destacar.
La sencillez está en no creérselo nunca, en ser como un libro abierto, en entregar a los demás tus artes y conocimiento, en no ser prepotente, en no ocultar nada detrás de tus ojos; la sencillez es ir siempre de frente, sin tener que esconder nunca la mirada, no estimar el boato, no desfilar como un pavo real, no vanagloriarse inútilmente de nada.
La sencillez es simplemente no tener pliegues donde ocultar malas entrañas.
Ya lo dijo hace 2500 años el chino "Maestro Kong" (Confucio)
"A lo máximo que puede llegar un ser humano en la vida es a la sencillez"
Y para muestra, un botón: los grandes maestros del Kung-fú, una vez que alcanzan los máximos grados de "dan" (graduaciones de cinturón negro), se colocan y utilizan de por vida el cinturón blanco de principiantes, dando sensación de sencillez.


26 octubre 2019

LA MUERTE.

Compadre, ayer tocó la campana del almanaque para avisarme que hace ya siete años, siete que te marchaste (joder qué desmesurada es la vida), y han pasado tantas cosas desde que te fuiste; han acaecido tantos avatares desde que el humo de tu alma subió nubes arriba hasta lo más alto del cielo, que no lo podrías creer.
Los que te quisimos, los que te queremos, los que te querremos, no te creas, vamos cumpliendo nuestros años y poco a poco vamos camino de tu destino, porque queramos o no queramos es el destino de todos.
La muerte no es ni más ni menos que la consecuencia de la vida, nada más ser concebido el ser humano, lo único que tiene claro es que su muerte ya está sentenciada; a cada cual le llegará cuando Dios quiera, cuando el cruel destino la adelante, si una enfermedad o accidente no lo deja vivir, o cuando esa persona prefiera abandonar voluntariamente a su cuerpo.
A la muerte se le ha llamado de tantas formas...
La mujer de negro, la de la guadaña, la parca, la "catrina", la novia fiel, doña fría, la igualadora (anda que no), y un sinfín de apodos más; pero la definición más bella, menos dolorosa y más esclarecedora que he escuchado, ha sido la hecha en la película "el médico", por el galeno y maestro de Ispahan, Ibn Sina; por cierto, papel interpretado magistralmente por Ben Kingsley, y decía así:
"La muerte es el umbral que todos debemos cruzar en silencio, con el impulso del último aliento, hacia la paz eterna"
Querido Juanjo, ahí en la paz eterna, donde espero te estés riendo de todos nosotros y de nuestras gilipolleces (¡Qué gilipollas es el ser humano!),  nos veremos seguro. Un beso allá donde mores.

23 octubre 2019

SABER MÁS.

Me gusta ver en televisión los programas culturales, pero sobre todo, los programas que apelan a la cultura general de los concursantes; por ejemplo: ahora caigo o boom en antena tres.
Me sorprende muy mucho, que aunque el concursante tenga una carrera académica, a la hora de las preguntas variadas que les hacen en estos programas, no tengan ni idea qué responder.
Y eso me ha dado que pensar en la evolución de la educación y en la evolución además del aprendizaje.
En otros tiempos se aprendía de muchas cosas, y además, te imponían su estudio a sangre y fuego; tenías que memorizar tantas cosas...
Hoy en día no se necesita tanta memorización, aunque lo que se aprende de pequeño y de memoria jamás se olvida; Génesis, éxodo, levítico, deutoronomio, etc.
Además, cuando se terminan unos estudios académicos el resto de lo que se aprende revierte, casi siempre, sobre lo ya estudiado; másteres, especialización, doctorado; obviando, salvo excepciones, lectura de otros temas, actualidad, etc.
Creo que las sociedad va encaminada a saber mucho, a saber siempre más de una cosa o varias, y a saber poco de muchas cosas.
Creo necesario que la cultura general, en estos tiempos en los que ni se conoce la historia, y por ende ni se aplican sus enseñanzas; esa cultura general debería de prevalecer sobre todo lo demás, para que personas indocumentadas no puedan ser manipuladas por inconscientes desconocedores, o plenamente conocedores de unas circunstancias que callan.
La cultura general te hace libre, el saber cosas te hace tener más capacidad a la hora de tomar decisiones importantes, y lo que digo siempre...
"Si no lo sabes, te preocupas por aprenderlo, y así sabrás más".