No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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07 mayo 2020

MORAGA.

Esta entrada tiene dos caminos que llevan a uno solo...
Hace unos sábados viendo la actuación de mi paisano, Juan Gallardo, en el programa de Canal Sur: Tierra de talentos, al verle el bigote a mi admirado Manu Sánchez, se me vino a la cabeza D. Leandro Ruiz Moragas, el bigote de Manu está tomando tintes Leandrinos.
D. Leandro fue hijo bastardo, como otros muchos lo fueron en la historia, pero él lo fue de un Rey, Alfonso XIII, para más señas, bisabuelo de nuestro Rey actual; si bien nació en 1929, hasta en el año 2004 no fue reconocido legalmente como hijo del Rey y pasó a llamarse D. Leandro Alfonso de Borbón y Ruiz de Austria. Creo que nunca consiguió ser nombrado infante de España ni llamado alteza real.
El otro camino me viene de la afición que tengo por los crucigramas, con los que me entretengo y además aprendo bastante.
Salió la palabra "Moraga" y al ver su significado me sorprendió porque solo conocía este  nombre, por ser apellido, el segundo, de D. Leandro.
Una moraga es literalmente: un asado al aire libre de verduras y de pescado; "Ruiz, es el patronímico del nombre germánico Rodrigo (Hrop-riks) en suma: Ruiz.
Pues bien, Don Leandro, primero era: Leandro Alfonso Rodrigo, Asados al aire libre; y teniendo en cuenta que Borbón significa: miembro de la familia señorial de Bourbón, que originariamente fueron los vasallos del rey de Bourges; y Austria (Österreich, derivado del latín, marchia orientalis, que en castellano es: marca oriental; D. Leandro, posteriormente pasó a llamarse:
D. Leandro Alfonso Vasallo del rey de Bourges Rodrigo de la Marca oriental.
Vaya solemne guilipollez que se me ha ocurrido escribir hoy con: tener todo el tiempo del mundo, el puñetero bigote del genial Manu Sánchez, y esa palabreja rara que apareció en un crucigrama "moraga". 
Cuando se dan vueltas a las cosas, se dan vueltas y punto; ahora, eso sí, todo lo detallado en este post es cierto y verdadero.

Foto encontrada en la página: elconfidencial.com


02 mayo 2020

BUSCANDO LA FELICIDAD.

En estos días de mal recuerdo para todos, sobremanera para aquellos que han perdido a alguien querido, hemos echado de menos mucho la felicidad; esa felicidad efímera, a veces demasiado efímera, que creíamos tener, de la que creíamos que disfrutábamos a diario, y que en un plis-plas se ha esfumado, y además para bastante tiempo.
Salir a la calle, dar un beso a tus hijos, a tus padres, a tus abuelos; pasear por la plaza, abrazar a los amigos, tomar una cervecita en una terraza, ver una película de cine, de vez en cuando una obra de teatro; "echarse" un "twist and shout" con mi buen amigo Enrique Sánchez y su genial grupo tributo a The Beatles, "Los Escarabajos"; dar un paseo por la playa, o por el "corredor verde"; acercarse a saludar a los antiguos compañeros de la Caixa, ahora CaixaBank, tomar una infusión con "la siempre positiva" Pepi Acebedo, un descafeinado con "eficiente" Ana Román, "jincarte" un magnífico desayuno en el Ateneo, donde hace gala de su simpatía mi amigo Navarro; y ya ni te digo, pasear por el Real de la Feria, o bailarte unas sevillanas en la caseta de "La Araña".
Manejar el ordenador con la mirada atenta del John Lennon de papel encolado, de mi hijo Fran.
Ir a tomar un café a la cafetería Pando con los jubilados compañeros del Banco de Sevilla, comprar algo en Ecorobe, comerse un buen almuerzo en los Tejares, o simplemente pedir un kebab o una pizza por teléfono y disfrutarlos en casa.
Tomar el tren para volver a casa los sábados por la mañana, esperar la llegada de mi hermana y mi madre a la estación, dar una vuelta por el mercadillo de la corredera, tomar unos botellines helados en la taberna "El Sargentillo".
Una mecida imposible que no fue, un sollozo en una recogida, una alegría desbordante en una salida, una marcha sublime.
Un baile, una copa con Isa, Jesús, Reyes, Mari Carmen Milla, Maty; y casi siempre acompañado por tí.
Lo de siempre:
"Recorres el mundo en busca de una felicidad, que por cierto, está siempre al alcance de tu mano".
A ver si de una vez por todas nos enteramos.










01 mayo 2020

JUGAR CON LOS SENTIMIENTOS.

No se si habréis pasado por la incertidumbre del ahora sí, pues ahora no.
Y esa cara de gilipollas que se te queda cuando descubres que la persona con la que tratas: tu pareja, tu jefe, tu amigo, tus hijos, tus padres, tus gobernantes, dicen muy lentamente y disfrutando...
-Me lo tengo que pensar.
-No se si te quiero o no, me lo tengo que pensar; después de treinta años juntos.
-Después de más de diez años trabajando para mi, no se si estás capacitado para un puesto superior.
-Desconozco si tras trabajar en más de ocho obras conmigo, sin ningún problema, y si los ha habido, los superaste rápidamente, tendrás capacidad para hacerme esta que tengo ahora entre manos.
-Quizá no pueda cuidarte ahora que estás enfermo o enferma, tengo mucho trabajo, los niños, mi pareja, no se, me lo pensaré...
-No se si voy a poder pagarte esos estudios que necesitas para tu desarrollo, tenemos tantos gastos en casa: ropa, recibos, coches, vacaciones, diversión, ya sabes...
Todas estas situaciones, y miles de ellas más, se nos presentan día a día en nuestro devenir por estos mundos de Dios.
Todas estas decisiones incluyen una jugada muy dolorosa para el que las recibe, más dolorosa incluso, que unas "cachitas" (o túnel) en el mundo del fútbol.
En todos estos días de pandemia, de reclusión, de dolor, de incertidumbre, de prevención, de sacrificio ha habido, hay y habrá insanos, malnacidos que jugaron, juegan y jugarán con nuestros sentimientos; desde el más alto al más bajo, desde el que tiene más poder al que no manda ni cuando está en el baño; gentuza, que no ha tenido más hobby en estos tiempos de internamiento, que jugar con nuestros sentimientos.
Pues a todos y a todas, voy a ser en este momento inclusivo, les viene al pelo esta sentencia: 
"Jamás juegues con los sentimientos de las personas, porque nunca supiste qué hacer con los tuyos".

Foto tomada de la página: psicologia-online.com

BOVARISMO.

Se entiende por "bovarismo" o síndrome de Madame Bovary al estado de insatisfacción crónica de una persona (especialmente en el campo afectivo o amoroso), producido por el contraste entre sus ilusiones y aspiraciones (a menudo desproporcionadas respecto a sus propias responsabilidades), y la realidad, que suele frustrarlas.
¿Cuántos "bovarianos" hay en este mundo? Y no me refiero a la afectividad y al amor.
Te haces tantas ilusiones cuando confías en alguien o en algo, tienes tantas aspiraciones, ves la punta del negocio, el pico del éxito, lo fácil que va a resultar ganar dinero, hacerte rico...
Y ¡paf!, te das cuenta, cuando te miras al espejo, que tienes toda la cara de Madame Bovary.
Pones tus ojos en una chica, o en un chico, haces por seducirla, intentas quedar con el, enamorarlo; haces todo lo posible por coincidir, sueñas con ilusiones vagas, y al final...
¡Paf!, otra vez la alargada sombra de la Madame.
Pones todo tu empeño en un trabajo o en un negocio con la esperanza de progresar, de ascender, con el anhelo de poder terminar tu vida laboral allí, dándolo todo, o a veces, muchas veces, hasta más de lo que puedes; y al final...
¡Paf! La dama aparece de nuevo por los rincones de tu puesto de trabajo o tu empresa.
Y si hablamos de lo que está en boca de todos en estos días, ni te cuento; no, no es el Covid-19, me refiero a los políticos.
Hacen un pacto casi al día siguiente de las elecciones para formar un gobierno de coalición progresista, se buscan todo tipo de compromisos con todo tipo de partidos para alcanzar ese acuerdo; todo con perspectivas hacia cuatro años, y de pronto....
¡Paf! ¡Madame Bovary llega coronada de un virus!
No se, no tengo ni idea de cómo va a acabar esto, si acaba; pero lo que si estoy seguro es que el síndrome de la Bovary va a tener una sombra muy alargada entre todos nosotros.
Y si os habéis dado cuenta, no me he referido ni al campo amoroso ni al afectivo...
¡Ya lo que hacía falta! 
Aunque este campo, el amoroso y afectivo, tiene una frase que acumula todo el imperio de "la Bovary"...
"Es que no tengo química contigo."

Foto extraída de la página: Kobo.com



LAS FAUCES DEL LEÓN.

Cada uno ha pasado, o mejor dicho, está pasando esta reclusión, como bien puede; está viviendo el día a día como Dios le da a entender, procurando no volverse loco de remate.
Método, horario controlado, (todo a la misma hora), un poco de ejercicio, un poco de ordenador hasta que los ojos dicen basta; y descanso.
De  casualidad, a principios del confinamiento, vi en el canal Paramount-Network que estaban poniendo dos capítulos cada día de las adaptaciones de las novelas de Agatha Christie en las que el detective Hércules Poirot es el protagonista, y eran a mediodía.
Soy un fan incondicional de la señora Christie, desde que leí una primera novela en casa de mi amigo Enrique Sánchez; "Diez negritos", en un libro que gentilmente me prestó su abuela Doña María del Coral q.e.p.d.
Seguí leyendo, y al final me compré la colección completa de las obras que guardo en mi casa como un tesoro, ya que tardé más de quince años en poderlas encontrar todas.
He disfrutado mucho con la magistral interpretación del detective privado, que hizo en su tiempo y hora David Suchet, y con unos episodios bien estructurados.
Ayer, viendo el episodio, basado en la novela: "Telón"; en la que muere definitivamente Hércules Poirot; en uno de los comentarios que hacía el detective a una persona que pretendía meterse en camisa de once varas, escuché una frase que se me quedó marcada.
Una frase que se podría hacer extensible a todos nosotros, personas de a pie, periodistas, gobernantes, empresarios, políticos con poder, colocados, empleados, padres, hijos, deportistas a todos, sin distinción de personas o clases...
"Si metes la cabeza en las fauces de un león, quizás pudiera no pasarte nada, pero lo más probable es que pierdas la cabeza".
Pues "cuidadín" donde nos metemos.

Imagen extraída de la página de Amazón.com

BUSCAR EN EL PASADO.

Cuántas veces nos habrá pasado, sobre todo a los más mayores; los jóvenes lo irán sabiendo conforme vayan siendo más viejos.
Todo tiempo pasado fue mejor; en el colegio no enseñan ahora igual que antes, y es verdad, hoy hay menos cultura general que en aquel entonces.
Todo era mejor; los huevos, todavía con restos de paja y caca, te los metían en un cartucho de papel de estraza  (genial para quitar las manchas de cera de las túnicas y antifáces de nazareno) y para casa.
En esos mismos cartuchos iban: las lentejas, los garbanzos, los "chícharos" (judías), la harina, el azúcar, y un largo etcétera. Hay que ver cómo hacía los liados mi amigo Guillermo Gutiérrez, que en paz descanse.
Todo era más sano; salíamos del colegio y nos parábamos a jugar al fútbol en cualquier parte, porque había muy pocos coches.
Las pandillas en las casas de Navidad, la música de The Beatles y los paseos por el porche.
Las cuentas sin calculadora desarrollando enormemente el cálculo mental, la memorización de los libros del antiguo testamento de la Biblia, las capitales de las naciones, la composición de las regiones de España, etc
Los guateques, las fiestas del barrio, las excursiones a la Cárcava, a las murallas de San Pedro, y la primera cadena con su Un, dos, tres, los chiripitiflaúticos, cesta y punto, gente joven, la tómbola parroquial, la radio, los come-discos, ese pan de Aznalcóllar que duraba más de una semana, esa burra con las cántaras de leche recién ordeñada que había que hervir; el melonero con dos angarillas atestadas de melones, las largas noches de verano sentados en la puerta con los vecinos, hablando; los viajes al río en el Seat 600 de papá...
Te estoy contando cómo paso, pero no en la Uno, sino en mi blog...
Pero estamos en el presente, y cada vez que escudriñas algo en el pasado, se le da menos valor al presente, pero no olvidemos nunca que lo otro pasó, y lo que ahora tenemos y siempre tendremos es el presente.

Imagen tomada de Wikipedia.

EN VEZ DE...

Se acaban parte de las restricciones que hemos tenido estos casi dos meses, por lo que es conveniente que sigamos estas recomendaciones:
En vez de ofuscación, dame lucidez.
En vez de oscuridad, dame luz.
En vez de la mano, dame tu corazón.
En vez de un abrazo, dame un guiño de tus ojos.
En vez de enemistad, dame cariño.
En vez de bulos, dame buenas noticias verdaderas.
En vez de problemas, dame soluciones.
En vez de ser nocivo para los demás, sé saludable.
En vez de tristezas, inúndame de alegrías.
En vez de guapo/a, sé bello/a.
En vez de ser ineficaz, sé eficiente.
En vez de anti-virásicos; dame mascarillas, guantes y tests.
En vez de virus, dame vacunas.
En vez de sollozar por todo, ríete del mundo.
En vez de ser un compañero rastrero, sé un camarada colaborador.
En vez de ser desmoralizador, sé optimista.
En vez de ser un cobarde, sé un luchador.
En vez de rendirte, sigue adelante.
En vez de unas copas, tomemos unas palabras.
En vez de ser un capullo, se una flor.
En vez de llorar, suspira.
En vez de flores, mándame tu aroma.
En vez de críticas, dame soluciones.
En vez de suspirar, respira.
En vez de acercarte mucho, no dejes de verme.
En vez de morir en vida, vive hasta la muerte.
Ah, y por supuesto...
"En vez de un beso, dame una sonrisa". (Esta es de mi amigo Sebastian Herrera)