No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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08 agosto 2024

DEL SOL NACIENTE.

El país del sol naciente es, como todos sabéis, Japón.
Pero el sol naciente, para mí, tiene otros recuerdos mucho más entrañables.
Allá por los principios de los años 70 empecé a relacionarme directamente con la música, en la farmacia de Rossi.
Me compré una guitarra española, a la que le puse cuerdas de acero, para intentar adentrarme en el rock e imitar a una guitarra acústica.
Y había una canción, que por lo visto era fácil de tocar, por las narices.
Eso si, tenía unos acordes fáciles de poner, exceptuando FA mayor, que era sustituido por un acorde de FA invertido, solo utilizando las tres primeras cuerdas.
Costó trabajo aprender la canción: LA CASA DEL SOL NACIENTE (The house of the rising sun).Canción folklórica de principios del siglo XX. La grabación más antigua e del año 1934 interpretada por Clarence Ashley y Gwen Foster, pero la más famosa o conocida es la interpretada por la banda THE ANIMALS en 1964.
Tiene infinitas versiones, incluida la mía.
Como todos sabéis, al final me hice fan incondicional de The Beatles, pero cada vez que veo de canción de Harrison HERE COMES THE SUN, será por el SUN(Sol) me acuerdo de LA CASA DEL SOL NACIENTE.
Os dejo una versión desconocida para mi, en español, de Palito Ortega.
¡Que buenos recuerdos me trae esta canción, por Dios!, ¡Pero qué buenos!





07 agosto 2024

CAMPAR A SUS ANCHAS.

Campar viene de campo, pero no del campo agro, si no más bien es referente al campo de batalla.
De este campo de batalla derivó el campear, y de aquí directamente pasamos al campar.
A sus anchas significa con plena libertad, anchamente, sin límites, ni fajas, ni cinturones, ni normas que lo contengan.
¿Os apetece que hagamos una relación de gente que campa a sus anchas?
-Los y las que impunemente infringen la ley.
- Las y los que se lo llevan calentito sin hacer nada, solo poner la mano.
-Los y las amnistiados de cualquier delito de los que son realmente culpables.
-Las y los que se lucran de las entidades públicas aunque solo sea de un paquete de algodón.
- Los y las que ocupan ilegalmente casas y las destrozan.
- Las y los que se dedican a entrar en casas ajenas, cambiar la cerradura y realquilarlas a los ocupas.
Hay tantos y tantas que campan a sus anchas que al final no vamos a caber todos en este país; y seguramente, se tendrán, o no tendremos que ir los que tenemos puesto correctamente el cinturón.


Foto de mi amiga Juani Mora.


¿HASTA CUÁNTO SABEN?

Esto pasa ya de castaño oscuro, más bien diría que está rozando el negro zaino, haciendo referencia al vocabulario taurino.
Ayer tarde me llama "uno" para hacerme una oferta de telefonía.
Lo primero que pregunta el tío es: ¿Es usted José Manuel Bou Aguilar con el nombre y los dos apellidos rimbombantes.
Contesté como siempre para que no me puedan grabar un SI...
¿De parte de quién?
Pues de una empresa de telefonía que sabe con quien tengo yo la telefonía, qué tengo contratado y hasta cuánto pago.
¿Quién vende con tanto esmero nuestros datos a terceros, y cuando beneficio obtienen por ello?
Recuerdo, cuando yo trabajaba en el banco, hace treinta años, si queríamos hacer una campaña con llamadas, la hacíamos a través de la guía de teléfono, y si la campaña era de empresas, sobre las páginas amarillas.
Ahora, lamentablemente, tus datos personales, médicos y bancarios son un negocio para algunos del que tú no eres partícipe.
Menos legislar chorradas y más legislar sobre cosas que realmente acucian al ciudadano de a pie.
Y tuvieron la desfachatez de vendernos que no nos iban a llamar tanto y a ciertas horas.
Pues nos llaman las veces que les sale de los colones y a la hora que les sale de los "oeufs". 
Y encima le digo al maleducado que no me interesa y el interfecto me increpa diciéndome que si sé bien lo que estoy haciendo sin escucharle.
Al final, dando visos de falta de educación, le colgué la llamada, no tenía otra opción.

Foto extraída de la página de RTVE.



MUJERES MAYORES A LA VELOCIDAD DE LA LUZ.

Ayer tuve que desplazarme al centro de salud, el que me corresponde, el juncal, en la ronda del tamarguillo.
Tenía cita para una analítica rutinaria, la cita era a las 8;30 de la mañana y tenía el número uno.
Llegué a la consulta (4) donde normalmente son las extracciones a las 8;10, con tiempo suficiente para ello.
Había dos mujeres mayores sentadas esperando.
Me acerqué y les dije:
- ¿Aquí son las extracciones? Yo tengo el número uno.
- Sí, ahí es.
Me extrañó ver un cartel pegado en la puerta, que decía que la extracciones serían en la sala 22 de la primera planta.
Y así se lo dije a las señoras.
Me cercioré en el mostrador de que era así, entré a orinar y me fui para arriba.
Serían las 8;15 cuando llegué a la sala, y una ya estaba dentro pinchándose y la otra afuera entregando los papeles.
No eran ni las ocho y media y me dice la enfermera cuando voy a entrar...
-Espere a que termine con esta señora.
Y digo, si, esa señora y la de delante que se han colado.
No tuvieron valor de mirarme a la cara.
Se debería enseñar en los colegios.
¿Qué es más rápido que la velocidad de la luz?
Una mujer mayor para colarse en el médico; bueno en el médico, en el banco, en el súper, en el autobús, o a donde pille.
Si realmente tenían algo urgente que hacer, que hubieran pedido el turno.
¡Qué poca vergüenza! 
¡Pídele el turno alguna vez a ellas, que verás!
Ah, y que conste que yo también soy mayor.


Foto de mi amiga Juani Mora.



02 agosto 2024

MI HIJO NO ESTÁ PREPARADO....

Ayer, como casi todos los días, salí a pasear y a hacer las comprillas diarias.
Un señor, unos metros más allá de la puerta, estaba, como mucha gente, hablándole al aire.
Pinganillo inalámbrico en la oreja, y muy probablemente, el móvil en el bolsillo.
La conversación mantenida con el interlocutor, o interlocutora, no tenía desperdicio...
- ¿Mi hijo?
- Mi hijo no tiene capacidad para hacer eso; ni tiene, ni la va a tener nunca.
¡Joder!
Estuve a punto de decirle:
¿Tú qué sabes a dónde llega, o puede llegar tu hijo si no lo dejas progresar?
¿Le has pedido que haga algo por primera vez sin ejercer como censor?
¿Le has abierto la puerta a su desarrollo personal?
¿Has intentado pedirle alguna vez que haga algo?
Cuando ha hecho alguna cosa por motu propio, ¿Lo has apoyado incondicionalmente?
O eres de los que crees que cuando te mueras, tus hijos andarán vagando por las calles sin tener donde dormir, sin ropa que ponerse, o sin tener qué comer porque no estás tú.
Seguro, seguro que cuando faltes, la vida de tus hijos continuará, siempre continúa.
Procura animarlos a que emprendan cosas por sí mismos, pero sin ser aguafiestas, y nunca, nunca juzgues la capacidad de tus hijos, y menos en público o ante terceros.
En fin, no se si lo que escuché iba por ahí, pero por si acaso.
Todos los padres y madres mueren algún día, yo incluido; y la mejor herencia es haber dejado a tus hijos crecer, equivocarse, rectificar; caerse y volverse a levantar; y por supuesto, mientras estés, siempre a su disposición por si te piden ayuda.
Orgulloso de mis hijos, no sé si ellos lo estarán de mí.

Foto de mi colección particular.


CITY.

Tuvimos el otro día dos batacazos culinarios en la Antilla e Islantilla.
En una, estuvimos almorzando en el paseo marítimo con mi hijo y su pareja. Pedimos medias raciones para probar de todo, y pedimos una media ración de pescado.
La media venía en plato pequeño y con escasez de pescado.
Cuando nos preguntó el camarero que qué tal estuvo todo, le contestamos que todo bien, pero que el pescado fue escaso; a lo que nos respondió que en ese restaurante no tenían por costumbre servir el pescado a “paladas”.
Educada contestación hacia un cliente.
Después de pagar le pregunté a otra camarera...
¿Ponéis un chupito?
La contestación fue: ¡Depende!... Le dije que nos pusiera cuatro con mucho pende, y se fue.
Y nos ignoraron hasta que decidimos marcharnos y evidentemente echarles la cruz.
Y otro día en otro del paseo, pedimos:
Una botella de agua, dos vieiras, media de gambas cocidas y media de buñuelos de merluza.
Las gambas estaban saladas como los perros, protestamos, y nos contestó la camarera que había probado el agua de hervirlas y que no estaba salada, nos dio la opción de cambiar a gambas a la plancha; y las pavías...
Bueno eran buñuelos, pequeñitos, pero estaban congelados por dentro. 
Le dijimos que nos diera la cuenta que nos marchábamos.
Nos cobraron: el agua, una cerveza, las dos vieiras y el servicio para dos personas, pan que no tocamos, por cierto; por supuesto otra buena cruz puesta.
En fin, al final nos fuimos al CITY, en segunda línea, donde nos atendió estupendamente Manuel; aconsejando lo mejor, lo más rico, y a mejor precio, algunas cosas nos las aconsejó del menú.
Yo si que aconsejo al restaurante CITY.

Bar restaurante CITY



ONICOFAGIA.

Muchos y muchas hemos padecido esta enfermedad de la que me indica escribir mi amigo Claudio.
La onicofagia, a la que considero una enfermedad, la he padecido desde la infancia; será por el estrés, por los nervios, o por no poder estarse quietos. También algún hijo.
Puede ser muy perjudicial para la salud, sobre todo, para la boca y las manos, si bien se puede infectar todo el cuerpo.
Es una compulsión irresistible, que algunas veces arrasa con todo.
Procede de dos palabras griegas:
Onix (Uña)
Phagein (comer)
Por lo que onicofagia es literalmente: comerse las uñas.
¡Sigue mordiendo que vas a llegar hasta el codo!
Pero lo peor de todo, es que mi santa madre, en su afan para que dejara de comérmelas, me compró una laca que se ponía en las uñas y que amargada si la degustabas.
Al final, terminé cogiéndole gusto a la "laquita" de los coxones.


Foto bajada de internet.