No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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02 julio 2014

¿PARA CUÁNDO UN PAR DE HUEVOS FRITOS PARA LOS HIJOS?

Ninguno de nosotros jamás ha aprendido nada de las advertencias de sus padres; quizá alguna que otra vez nos ha dado por ahí y hemos seguido sus consejos.
Por suerte, sí se nos han pegado muchas cosas, pero la mayoría de verlas una y otra vez como actitud ante las circunstancias de la vida, comportamiento, trato a las personas y a las cosas (en suma educación, como se decía antes).
No obstante, y comprendiendo que cada uno tenemos  nuestra personalidad, sería bueno, tener en cuenta los consejos de nuestros mayores, aunque sólo sea para tener otro punto de vista a la hora de tomar decisiones.
Cada uno debemos tomar las decisiones que respectan a nuestra vida, todos hemos tenido una diferencia de una generación (incluso algunos de una generación y pico) con nuestros progenitores; siempre, nuestros padres, pensarán entre veintitantos y cuarenta y tantos años por detrás de nosotros, por tanto,  ellos serán los antiguos y nosotros los modernos; etc. etc. ¿a que todos lo hemos pensado?
¡Ah amigo!, pero llega la hora de comer huevos, jeje, y empiezas a comprender muchas cosas, a saber el porqué de otras tantas, y a recibir en tus carnes las diferencias generacionales que anteriormente criticabas.
Así que nada……¡Hasta que no seas padre, no comerás huevos!.

¡Anda que es mentira el refrán!

27 junio 2014

AMISTAD INCOHERENTE.

Cuando nos presentaron, tenía que haberle hecho caso a mi padre como en otras tantas ocasiones, pero el ser humano, casi nunca hace caso de los consejos de sus mayores. No tenía que haber sucumbido a tus abrazos de blanca serpiente.
A mi padre no le gustaba que estuviera en tu compañía, y algunas veces hasta me tuve que esconder de él cuando bajaba contigo por la calle Real. Fue una amistad sincera por mi parte; pensé que podría estar contigo sólo cuando saliera a tomar unas copas, o cuando me ayudaras a ligar, pero ¡Ja, ni de coña!, te fuiste adentrando irremediablemente, como un virus maligno, en mi vida.
Sé que fue culpa mía,  ya que cuando estaba solo, buscaba tu compañía; si estaba nervioso deseaba encontrarte, si estaba aburrido me entretenía contigo, incluso algunas noches, cuando no podía dormir porque no te encontraba a mi lado, salía a buscarte por cualquier recodo del pueblo.
Poco a poco me di cuenta que tu amistad conmigo no era la misma que la mía contigo; tú tenías muchos más amigos a los que regalabas tu aliento.
Con el tiempo, decidí dejar de ser tu camarada, pero me fue imposible; estaba totalmente enganchado a tus blancos susurros; intenté dejarte de lado muchas veces, de mil formas, pero incluso en esos momentos gritaba tu nombre de madrugada, buscando que confortaras mis temores con tus blancas manos.
Con el paso de los años, te prohibieron entrar conmigo en muchos sitios, y tenías que acompañarme hasta la puerta saliendo yo de vez en cuando a charlar contigo,  hasta la hora que saliera definitivamente.
Poco a poco, cada vez que salíamos a dar una vuelta me resultaba más costoso cenar, tomar copas contigo o incluso charlar un rato, te llevaste contigo a muchos amigos y conocidos y los quitaste de en medio, pero yo seguía fiel a tu compañía; mucha gente me decía que te dejara, que lo iba a pagar caro, que no era bueno estar contigo; pero cuando sufrí la operación de la vista, estuviste a mi lado mañana, tarde, noche e incluso madrugada,  hasta que llegué a tenerte miedo.
Tanto pánico te tuve, que decidí buscar ayuda psicológica para poder abandonarte definitivamente, y gracias a Dios  apareció una persona que me convenció en pocas horas que tenía que romper con tu amistad definitiva y decididamente.
Por estas fechas hace ya varios años que no te siento a mi lado, si bien me acuerdo de tu amistad y me acordaré siempre de ella, pero ahora mismo no te necesito a mi lado, y espero no necesitarte nunca más.
Veo que sigues teniendo muchos amigos a los que acompañas, a los que sosiegas, a los que susurras voces blancas, a todos les diría que te abandonen, que no saben lo que hacen al estar contigo; pero en fin, nadie escarmienta en cabeza ajena.
Querido ex- amigo, fue malo conocerte, peor fue tratarte, pero ahora lo único que se me ocurre es que te vayas muy lejos y dejes en paz la salud y la cartera de tantas y tantas personas.

Espero no tratarte nunca más, aunque no tendré más remedio que seguir viéndote y oliendo tu perfume inconfundible.

18 junio 2014

UNA RADIO EN PAÑALES

Insonorización a base de moqueta marrón, cartones de huevo y corcho blanco, tocadiscos y discos de vinilo, pletina para los casetes (incluso de cromo), artilugio para conectar el teléfono a la mesa de mezcla, mesa de mezcla con cuatro y hasta seis canales, aire acondicionado con tres velocidades de sobremesa y redondo (o sea un ventilador), radiocasete plateado del estilo de los que llevan los negros de Harlem pegados a la oreja cantando rap, que servía de monitor y grabador de programas; emisora hecha de latas de tomates y de aceite de coche, con tres o cuatro ventiladores de refrigerador, grabadora de casetes a pilas para los reporteros dicharacheros, emisoras móviles para retransmitir los eventos, que no sé cómo explicarlo (Manuel María sabrá detallarlo mejor), luz roja de ON AIR, a la que nadie le echaba cuenta, una casa en la barriada de Santa Teresa (Cuerno de Oro), moto de Juan Carlos Marín como unidad móvil, mesa redonda con micrófonos pegados a los pies con cinta aislante, sándwiches y tinto de verano en Al-Tarab antes de los programas nocturnos; mucha gente joven con muchas inquietudes, mucho trabajo sólo con el sueldo de la satisfacción de los retos conseguidos, escuela de profesionales del medio, cuna de amigos para siempre. En fin...
Hace muchos años, tantos que he tenido que buscar una foto en el baúl de los buenos recuerdos, para intentar recordar con nitidez aquellos maravillosos años.
Un abrazo a todos los que estuvieron, están y estarán en esa aventura.
En la foto, mi amigo Enrique Sánchez en uno de los últimos programas que tuve en Solucar Radio junto a Manuel Hornillo...
¿Qué nos cantan?

Foto de Solucar Radio.


27 mayo 2014

¿POR QUÉ TODAS LAS MAÑANAS?


Al despuntar la mañana, cuando los chicos y las chicas pasan jovialmente charlando por la puerta de mi casa (sobre todo ahora con los calores), asoman por mi ventana las risas, los llantos, las riñas de las madres; y si no antes, me despierto.
Es un despertador natural que hace que me sienta bien; pero cuando salgo a la calle, normalmente para dar un paseo matutino, empieza el suplicio…..
No llego a la esquina de la calle, en la misma farmacia, y ya te encuentro… te esquivo…. y sigo adelante, como si nada hubiera pasado.
Pero sin demora, apareces en otra acera, intento bajarme al asfalto, pero incluso ahí también te manifiestas.
No hay esquina, calle, acera, jardín, cuesta, en la que no te hagas presente; por lo que dada mi corta visión, algunos días se me hace imposible no tropezar contigo.
No me es placentero toparme contigo, incluso diría yo, que me sienta fatal mantener un leve contacto, pero por culpa de muchas personas, estás por todos lados.
Además, y para colmo de males, tu perfume es horroroso; no sé dónde lo adquiriste pero deberías reclamar tu dinero, por eso no me apetece que entres en mi casa.
Tanto trabajo les cuesta a algunos, meterte en una bolsita y tirarte a la papelera?.....
Otro día hablaremos de los gatos.


Foto de mi amiga Juani Mora.




08 mayo 2014

ALMA DIGITAL

Se me ha venido a la mente esta reflexión observando el rostro de la Macarena, en una foto de las redes sociales.
Las imágenes que contemplamos en los pasos, altares, ermitas, catedrales, etc., todos sabemos que están hechas de madera, barro, mármol; entendemos que son una mera representación en una materia muerta; tenemos por cierto que nunca deberemos idolatrar a una sola, o a varias imágenes. Pero a mí me gustaría que los imagineros las dotaran de alma; un alma con un disco duro de infinitos gigabytes, una cámara de vídeo en cada ojo y un micrófono en cada oído, bien disimulados claro.
Tendrían la misión de grabar oraciones desesperadas, filmar lágrimas que recorren  mejillas rotas de dolor, fotografiar caras de agradecimiento, registrar bautizos, comuniones, bodas y despedidas para la posteridad, impresionar sentidas penitencias, rodar los cambios anuales de los pueblos, las calles, los cielos, las gentes, las autoridades; en suma, los cambios del mundo que las rodea.
Si alguna vez, pudiéramos tener la suerte de acceder a visualizar o escuchar dichos archivos, llegaríamos a la conclusión de lo insignificantes que somos, y descubriríamos para el que no lo sepa, que nuestro vídeo o audio siempre termina en off.
Ese alma digital sería bonito ubicarla en el lado izquierdo del pecho de las imágenes para dotarlas de corazón.
Que tengáis un buen día.


04 mayo 2014

LA PARADOJA DEL TIEMPO.

El paso del tiempo, ese juez inapelable de nuestra existencia, intenta cambiarlo todo, quiere ser dueño y señor de nuestros destinos; pero hay días o momentos en nuestra vida en los que por mucho que lo intente, no puede conseguirlo.
El tiempo nos roba continuamente; nos hurta lo más principal nuestra vida, nos quita los cabellos, nos estafa con su color volviéndolos blancos, nos afana la agilidad, la vista, nos sisa poco a poco la salud; mas todo esto, anoche fue en vano; porque el tiempo, lo que no se lleva, lo engrandece, lo hace imperecedero, y lo deja grabado para siempre en lo más profundo de nuestro ser.
Anoche, tuve la suerte de cenar con mi familia; esa que tengo desde hace cuarenta años, celebramos el “pescaito” del Club Sevillaban, nuestra caseta de feria familiar de la Feria de Sevilla.
Una caseta adornada con farolillos de cielo y mantones de nubes, alumbrada con retazos de luna. Allí estuvimos todos, los que estamos por aquí todavía y los que se tuvieron que asomar a la noche sevillana para estar como todos los años con nosotros. Estuve en la certeza de que nada había cambiado, que teníamos puesto máscaras que nos modificaban el rostro de hace cuarenta años; percibí el aroma de los ducados que se fumaban Juan Chapresto y Miguel Sánchez; estuve bailando con Sebastián Franco, me emocioné con los cantes de mi querido Agustín, brindé con mi compadre Cárdenas, acaricié encarecidamente el cartón de la calva de Eduardo, y realicé el saludo de toda la vida con mi amigo Rafael Ruiz, beso en la yema del dedo corazón. Oí otra vez la voz ronca de Lozano, escuché los improperios de Claudio Carrascal, volví a escuchar de labios de Palomo, el clásico BouLí, vi bailar sevillanas al pequeño pero grande Luis, estuve un rato charlando con Manolo Perea y con su hijo Antonio,  abracé a Gervasini y Morón, y descubrí en las fisonomías de los más jóvenes las caras de sus padres, pero sin la máscara del tiempo. No me cabe más familia en este texto, el alma es un disco duro mucho más grande que el de este ordenador; por lo que prefiero guardar en ella el recuerdo de todos mis compañeros del Banco de Sevilla, ahí nunca se perderán con el tiempo ni le atacarán los virus, ellos también son mi familia, os quiero.


30 abril 2014

QUÉ NO DARÍA YO....


Hoy me he despertado con una maravillosa canción, cantada por una de las grandes, Rocío Jurado;....... Qué no daría yo, por bulerías.
Me ha hecho reflexionar un rato antes de levantarme, y he llegado a la conclusión de que el pasado, es eso, pasado.
Aunque revivas de nuevo momentos buenos de tu vida, siempre serán diferentes porque tu alma, ya es diferente y tu corazón también.
Aunque intentes no cometer los errores que cometiste en el pasado, seguro que acabarás tropezando en la misma piedra, o cometiendo otros nuevos, pero no dudes que te seguirás equivocando.
Si algo o alguien te hizo daño, procurarás evitarlo, pero siempre vendrá otra persona que lo hará.
Si erraste en la crianza de tus hijos en alguna cosa, seguro que si lo hicieras de nuevo, te equivocarías en otra.

Al final, qué no daría yo para seguir viviendo,
para seguir errando,
para seguir aprendiendo,
es la señal de que sigo vivo.
¡Qué voz Dios mío!