No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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13 marzo 2019

CÁNCER.

Esta palabra latina significa cangrejo, y ¿por qué se llama cáncer a los tumores malignos?
Sencillamente porque la forma de las venas afectadas que rodean a dichos tumores se parecen a las patas de un cangrejo; además las tenazas delanteras de las patas del animal evocan un instrumento de tortura que se compara con el sufrimiento causado por ese mal.
Con esas tenazas imaginarias parecen que "picaran" a la persona inoculándole la enfermedad y a la postre la tremenda dolencia.
Lo mismo que hay cangrejos pequeños que pueden parecer inofensivos; también, en un momento determinado, pueden ser crías de otro cangrejo más grande y con más hermanos.
Por desgracia muchos amigos y amigas últimamente han sido picados por este maligno crustáceo, unas han tenido la suerte de ser atacadas por crías y han podido deshacerse de ellas; otros, no obstante, pareciera que les hubiera mordido uno del tamaño del cangrejo rojo gigante o centollo de Alaska porque no han tenido ninguna oportunidad.
Desde este foro quiero tener un recuerdo para esos amigos y amigas que perdieron la batalla contra el maldito cangrejo: Juanjo, Eustaquio, Guillermo, Sole; un hálito de esperanza para los que ahora mismo se encuentran en el fragor de la batalla: Mari Carmen, Isabel y José Luis; y a los y las que parece que ya lo derrotaron: Carmela, Agustín, Rafa mi aplauso sincero por ello.
La ciencia, más bien el mundo, creo que debería de hacer más para acabar definitivamente con estos cangrejos que dibujan tanto dolor en las personas y en sus familiares, amigos y seres queridos; es necesario mucha más inversión en el estudio y previsión de esta maldita plaga de cangrejos, al igual que para otras enfermedades y plagas,; pero para eso es necesario no dedicar tantos recursos a cosas, personas, instituciones, etc., que al final, son dilapidados inútilmente como fuegos artificiales.
En fin, la mayor de toda mi energía para los que ahora luchan, mi felicidad por los y las que lo derrotaron, y mi cariñoso recuerdo a los que fueron sus víctimas.

CIVILIZACIONES.

La mayoría de las civilizaciones murieron aplastadas por otras que las devastaron y que solo dejaron vestigios de su antigua grandeza.
La más antigua conocida, la china 4000 años a.c., acabaron las tradiciones antiguas con la llegada del comunismo, si bien quedan muchas costumbres vivas y una gran parte de su cultura ancestral.
La egipcia, 3150 a.c. acabó finalmente con la llegada de Roma, quedando textos impagables, monumentos e innumerables enigmas sin resolver.
La india, 2000 a.c., creo que es, de las antiguas, la única que se mantiene en todo su esplendor, si bien los británicos intentaron modificarla a toda costa.
La griega, 1200 a.c. cuna de la civilización occidental absorbida por Roma, que hasta cambió los nombres de sus dioses.
La romana, 750 a.c. segunda parte de la civilización occidental, al final arrasada por los bárbaros, de Grecia y Roma nos han quedado muchas cosas que hoy en día utilizamos.
La maya, 750 a.c. borrada del mapa por los conquistadores españoles.
La incaica, siglo XIV, también liquidada por los colonizadores españoles.
Nuestra cultura actual que empieza con la revolución industrial y que llega hasta nuestros días, nos ha traído muchas cosas: la mecánica, la informática, la robótica, y un montón de cosas más; y la más importante, que como sigamos por donde vamos acabará por dar nombre a esta civilización, la basura.
Nunca en los tiempos pasados el mundo generó tanta cantidad de basura, todo está lleno de basura; el mar, la tierra, los campos, y hasta el espacio en el que no residimos, lo hemos llenado de basura espacial.
Estamos inmersos en la civilización de la basura, y sigue, y sigue...
Así la catalogó hace nada menos que 47 años el añorado Felix Rodríguez De la Fuente. “Civilización de la basura.”
Sospecho que esta civilización va a ser aplastada por la basura, después no sé que civilización vendrá.

11 marzo 2019

SON DE CORAZÓN.

Hay una raza de personas que tienen la "habilidad" de creer en todo y en todos; son confiadas porque tienen la creencia de que todo el mundo actúa de bien.
Esas personas son buenas, con buenos sentimientos, confiadas, con una capacidad nula para hacer daño, y con una meta en su existencia: hacer la vida más fácil a los y las que tienen al lado.
Tienen un agravante, que por mucho que lo intenten, por muchos actos de contrición que hagan, nunca van a cambiar; no van a cambiar porque son buenos de corazón, y al igual que el tamaño de ese músculo no muta desde que se nace hasta que uno desaparece, tampoco varía la calidad del mismo; ¡El que nace lechón, muere cochino!.
Por muchos avatares que sufran cada uno de éstos, por muchas putadas que les hagan, por mucho que se rían de ellos, por mucho que se aprovechen, seguirán siendo buenos, porque lo son de corazón.
Pero dado cómo son tratados, cómo se les valora, cómo responden a sus ofrecimientos y cómo reaccionan ante ello poniendo la otra mejilla una y otra vez, me voy a atrever a catalogarlos o catalogarlas como: Tontos o tontas de corazón.
Y lo peor para algunos y lo mejor para otros es que esta condición es genética, se hereda igual que la mayoría de las cosas, por lo que gracias a Dios, vamos a tener tontos de corazón para rato.
Hay gente con sangre azul, hay gente de la casta, hay mala, hay buena y regular y después están ellos y ellas, los tontos y tontas de corazón.
¡Y muy benditos que sean!

ECHAR DE MENOS.

¡Qué cantidad de personas, cosas y casos echamos de menos!
Hay tantas cosas que echamos de menos, cosas simples, nonadas que a diario hacemos y que por el simple hecho de no poderlas hacer, se añoran a cada rato;por ejemplo poder dormir tendido y no tener que hacerlo sentado.
Tenemos la puñetera costumbre de no valorar las cosas y a las personas cuando las tenemos a diario, y por ende cuando faltan por un rato o para siempre, entonces es cuando empezamos a echarlos o echarlas de menos.
Puede ser cierta esa aseveración que dice: ¡No echas de menos lo que nunca has tenido!
Eso hace ya tiempo que lo comprendí de otra forma, hace años que para mí es más cierto otra frase que sale de mí mismo: ¡Se echan muchas veces de menos cosas que no ocurrieron en el pasado!
Y para muestra un botón:
Un chico o chica huérfana, criado hasta los ocho o diez años en un orfanato, y que con esa edad es adoptado por una familia que lo trata como cualquiera de nosotros puede tratar a nuestros vástagos.
Seguramente ese niño o niña, echará de menos miles de cosas, que debería haber vivido en su pasado, si hubiera tenido la suerte de tener los padres que ahora tiene, en su más tierna infancia.
Pues así es todo en la vida, quizá tenga que ser así, quizá esa añoranza de faltas del pasado, nos haga valorar mucho más lo que disfrutamos en un presente.
También creo que debiéramos hacer lo posible en crear las ocasiones necesarias para hacer que los demás añoren cosas que no tuvieron en su pasado y que nosotros seamos capaces de ofrecérselas.
Puede que fuera hasta una buena noticia para nosotros mismos el poderlo hacer.

SANTAS Y SANTOS.

La canonización de una persona por parte de la Iglesia Católica tiene cuatro pasos determinados, a saber:
- Siervo de Dios: Inicio del proceso, comprobación si su vida fue ejemplar.
- Venerable: Se aprueba la “positio” por la congregación y se recaban testimonios.
- Beato: Es necesario que se dé un milagro probado, debido a su interseción.
- Santo: Para la canonización es necesario otro milagro por la interseción del beato, y que haya ocurrido después de la beatificación.
Actualmente hay unos 10.000 canonizados por la Iglesia Católica, si bien este proceso se aplica desde el siglo XVIII, anteriormente se proclamaban santos por aclamación.
¿Realmente hay solamente 10.000 santos y santas en el mundo?
Hay tantos y tantas que ayudan a sus padres desde muy pequeños, que cuidan de sus abuelos, de su familia,  de sus hijos hasta que se marchan de este mundo; que entregan sus vidas a los demás, haciendo de esa, una vida ejemplar; la congregación de sus vecinos, familiares y amigos no dudarían en aportar todos los testimonios necesarios para ello; esa persona hace uno o varios milagros diarios: dar de comer a sus vástagos, atender  al extremo a su familia, a sus parejas, a sus hijos, a sus padres, hallando tiempo en 24 horas en beneficio de los que le rodean.
¿Milagros?, ¿cuántos milagros hacen muchas personas a diario por los demás?, ¿cuántas veces se levantan de mañana haciendo prodigios a diestro y siniestro?, ¿cuántos y cuántas serían merecedores de subir a los altares?
Creo firmemente que a estos santos y santas, les reconfortará mucho más que los canonicemos en nuestros corazones que en ningún tipo de papel, pergamino o pedestal.

DÍA DE LA MUJER.

El ocho de marzo se celebró el día internacional de la mujer, fueron innumerables las manifestaciones, las declaraciones, escritos, artículos, reivindicaciones, etc.
Todo, o la mayoría, (porque algunas mujeres se excedieron un poco o un mucho) con el loable intento de que de una vez por todas se reconozca la igualdad entre mujeres y hombres dentro de las diferencias insalvables que hay entre los dos sexos.
Entre medias de la proclamación del día de la mujer, de por medio de las citas de las manifestaciones, se insertaban en la programación de la televisión unos anuncios correspondientes a la ONG Ayuda en acción.
Esos anuncios me abrieron tanto los ojos...
Recuerdo que en uno de ellos, una chica llegaba sudorosa después de correr diez kilómetros; el contrapunto era otra mujer ataviada con un sari, que andaba diariamente esos mismos diez kilómetros para cargar una cántara de agua.
En otro, una mujer llegaba ataviada con un traje expresando su cansancio después de diez horas estresantes de trabajo en la oficina; el contrapunto una mujer africana que cavaba durante diez horas para llevar a la choza un poco de comida.
Estos anuncios me han hecho pensar en que la distancia de equiparamiento entre hombres y mujeres, depende toda, del estatus en el que se encuentren ambos congéneres.
Por ello no es conveniente entrar en comparaciones porque siempre son odiosas, solo intentar luchar por mejorar nuestra vida, y que eso influya en la vida de otros muchos y muchas.
¡No a la explotación en cualquiera de los términos!
Y de los niños y niñas hablaremos otros día.

07 marzo 2019

¡AY SI HUBIERA SIDO EN UN BANCO!

Nos ponemos en situación:
Un señor con la cuenta en Caixabank de su pueblo (deformación profesional supongo), tiene que pasar por motivos personales tres días de la semana en la capital.
Uno de esos días necesita hacer una operación no realizable en el cajero y se dirige a una oficina cerca de donde reside; cuando le dice al empleado lo que necesita, este le contesta:
- Si quiere que le atendamos aquí tiene usted que traerse la cuenta a esta oficina.
- Es que tengo todos los productos allí, contestó.
- Además cuando vuelva al pueblo, ¿qué tengo que hacer?, ¿llevarme de nuevo la cuenta para allá?, ¿todo este follón por una sola operación?
- Pues si no lo hace, tendrá que desplazarse a su pueblo para que lo atiendan.
¿Qué diríamos si esto fuera cierto?
¿Adónde llegarían las voces de protesta por facebook, instagram, whatsApp?
Pues eso mismo me ha ocurrido hoy en un centro de salud de Sevilla cuando he ido a pedir el favor de que me hagan una cura en mis heridas de quirófano, me conminaron a que hiciera un traslado temporal, para que después de curado (supongo), lo deshiciera y me pudieran seguir tratando en mi Hospital y en mi centro de salud.
Pues esas son las normas establecidas y los trabajadores las cumplen a rajatabla.
No sé quién marca estas normas, desconozco quién piensa en la sanidad andaluza, y por supuesto no sé para qué sirven tantos gastos en procesos informáticos.
Creo que con un mensaje desde mi centro de salud que dijera...:
¡Rogamos atiendan en su centro las curas de fulano de tal!, con un número de autorización, debería ser suficiente; los costes administrativos que la máquina después los determine y los cargue y abone a quien corresponda, ¿podríamos llamarlo una atención transitoria?, tampoco iban a ser muchos minutos de atención. En fin...
¡Ay si hubiese sido en un banco!