No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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02 junio 2019

PINOCCHIO IL BURATTINO.

Pinocho es la marioneta protagonista del libro "Las aventuras de Pinocho" , escrito por Carlo Collodi (seudónimo de Carlo Lorenzzini 1826-1890) publicado en el periódico "Gionarle per i bambino" entre 1882 y 1883.
La película de dibujos animados de Disney de 1940, aunque es una adaptación libre de la historia, se consideró como una pieza maestra, y es en la que la mayoría de todos nosotros evocamos nuestros recuerdos.
¡Por Dios, cuántos Pinochos hay hoy en día!
Cuántos políticos de madera, cuantas reminiscencias al libro de Carlo Collodi:
Un viejo político hace un candidato o candidata a su imagen y semejanza, y un hada vestida de azul (la política misma) le promete que si es: bueno, sincero y generoso lo convertirá en un político de verdad.
Malas compañías, una gran cantidad de personajes mal influyentes, dinero fácil cayendo en los atrios y los atriles después de una corta actuación, dinero del que después no se ve nada; y mintiendo; mintiendo tanto que su nariz bien pudiera habérsela cortado para hacer un bate de béisbol.
De ciudad en ciudad haciendo su representación y ganando miles de adeptos...
¿Sabéis lo malo?
Que el cuento de estos Pinochos nunca va a terminar como el de la película de Disney, por desgracia.

LA RAZÓN.

No es el periódico, es el gesto, la intención.
El ser humano siempre ha tenido en su mente un punto de mira, una obsesión, una cantinela que lo acompaña desde el principio de los tiempos:
¡Llevar la razón!
Desde que nacemos, nos encontramos con personas que llevan la razón; y que por ser así ,nos la intentan imponer "a cojones".
No quieres comer fruta, pues todas las tardes la fruta molida y sin azúcar; que sí, que es buena pero no por narices.
No quieres estudiar derecho, prefieres ser zapatero remendón, pero no, estudiar derecho da más categoría; y lo estudias, aunque después seas un zapatero remendón con el título de derecho.
En casa, ante tus padres, con tus hijos, en la convivencia con la esposa, con el marido, el maestro, el profesor, incluso el bedel del instituto siempre tienen la razón.
Y si entramos en política...
¡Nooooo, ahí no! En la política, tu rival político, sabes que cuando hagas las cosas bien y se lo demuestres, te dará la razón; también cuando te equivoques y te lo reprendan, automáticamente tú les darás la razón.
A veces es mejor estar en paz que quedarte con la razón.
Ahora sí, el que siempre llevó, lleva y llevará la razón será: "el jefe"; y así lo dice el decálogo del buen empleado:
1.- El jefe siempre tiene razón.
2.- Si alguna vez nos damos cuenta que se equivoca, se aplica la primera ley.
Y así sucesivamente...

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI.

El origen de la expresión parece venir de un pasaje de la Imitación de Cristo de Tomás de Kempis (1380-1471) en la que aparece la frase "O quam cito transit gloria mundi".
Es una frase que se utilizó durante la ceremonia de coronación de los nuevos papas, en donde en cierto momento, el maestro de ceremonias del Santo Padre interrumpía el acto, mostraba una estopa, la encendía, y ya con el fuego casi consumido decía:
-"Sancte Pater, sic transit gloria mundi"
Todos deberíamos tener un maestro de ceremonias al nacer, ojalá lo hubiéramos podido tener, lo tengan o lo pudieran tener los que vengan; y nada más nacer, que cogiera un poco de estopa, le prendiera fuego y dijera la susodicha frase; amén de todo ello, lo mismo que se pone una "cadenita" con el nombre y la fecha de nacimiento, y la imagen de alguna Virgen, Cristo o Cruz yo le grabaría esta frase para que siempre la tenga presente el recién nacido.
Lo cierto y verdad es que esta frase conlleva, en sí mismo, la verdad de la vida, la realidad de todos, la existencia misma; incluso al máximo poder eclesial (el Papa), le recordaba que a pesar de la tradición y la grandilocuencia de la ceremonia, no dejaba de ser un simple mortal.
"Sic transit gloria mundi" (Así pasa la gloria en el mundo). En un soplo.

LIQUINDOY.

Los marineros británicos, cuando llegaban al puerto de Málaga con un cargamento de arroz, tenían que decirle a los estibadores del puerto que estuvieran atentos a lo que estaban haciendo; que estuvieran atentos y que descargaran el barco.
"Look and do it" (mirad y hacedlo).
Esta frase fue evolucionando hasta el "liquindoy" actual, (estar al loro).
Yo derivaría el significado de la frase original, a la original traducción:
Mirad, y hacedlo.
¡Pues eso, coño, mirad y hacedlo!
En casa, en la escuela, en el trabajo, en la relación de pareja, en la relación padres e hijas, de madres e hijos, en la amistad, en la vida diaria, en la honestidad, en la vergüenza, en el comportamiento diario, en la humildad, en la caridad, mirad y hacedlo.
Más importante es que, los que dirigen nuestros destinos, se hagan eco de esta palabra, pero en el mismo sentido primitivo:
-Miren ustedes señorías y "señoríos", miren a su alrededor, comprueben cual es el mundo real en el que están; no están en un planeta de sueños de poder, no están en un  satélite de rencores, no están en un astro de tirarse las cosas a la cara, no están en el globo  del "todo vale", no están en una estrella de sólo mirarse a su espejo; el mundo en el que deben estar es este, el de aquí abajo, el del pueblo llano; y por favor háganlo.
Les ruego encarecidamente que hagan todo lo posible para que podamos seguir adelante con dignidad para todos; si no lo hacen... "liquindoy" pero esta vez en su significado actual: 
"AL LORO".

BENEFICIOS.

D. Adolfo Suárez González es el político que más he admirado; quizá por la edad que tenía cuando él tuvo la necesidad de actuar (mi adolescencia), quizá por ese discurso pausado y convincente, quizá por esa capacidad de "lidiar" con todos los partidos e ideologías, las que estaban y las que retornaron; quizá por echarse a las espaldas la responsabilidad del resurgimiento de un país, quizá por tener que enterrar a tantas personas de ley y orden; o tal vez quizás por: "Poder prometer", y hacerlo sin tapujos.
No se si algunos de los políticos actuales tendrían la capacidad de "poder prometer", y hacerlo; hoy la política está llena de fraseología, de eslóganes, de ofrecimientos incumplidos, de bandazos improvisados o demasiado bien pensados, de "donde ayer dije "digo", hoy digo Diego; hoy lamentablemente ha habido un cambio radical en la política, y daba en la clave, el otro día Adolfo Suárez Illana rememorando las palabras de su ilustre padre.
"Usar la política para el beneficio personal es lamentable, porque la política debe utilizarse para el bien común".
Y hasta que los excelentísimos señores y señoras que se dedican a esta labor en este país, no tengan como lema principal esta frase, nunca, y digo bien, nunca llegaremos a ningún sitio.

DE AMANECIDA.

El otro día, se marchó de esta vida el futbolista José Antonio Reyes junto con su primo, se fue tan rápido de este mundo tal cual conducía.
Es difícil imaginar para su familia, sus compañeros, sus amigos y también para los aficionados al fútbol, lo duro que debe de resultar para ellos y ellas dejar de verlo, dejar de sentirlo, dejar de oírlo, dejar de abrazarlo en tan solo un rato.
Al día siguiente, cuando despuntó el día, él ya no estaba; se me vienen a la memoria amigos que se fueron en un suspiro, o mejor dicho, en un "expiro".
Tenemos una gran suerte los que seguimos por aquí, algunos hemos tenido demasiada suerte, otros no tanta, pero por aquí estamos.
"Ver amanecer, y saber que sigues estando dentro del juego, no tiene precio".
Habrá que, de una vez por todas, empezar a valorar las cosas según el valor real que deben tener para nosotros; y lo primero, lo esencial, lo primordial, lo principal es que podamos abrir los ojos cada mañana a un día nuevo, y si no tenemos la facultad de ver, oír una jornada nueva, que es lo mismo.
Valores primarios, placeres básicos, imprescindibles para apreciar a lo grande el resto de nuestra vida.

POR LO "BAJINI".

Hace tiempo, mucho antes de que cada una de las casetas de feria contrataran un músico o un grupo para después del almuerzo, me llevaba la guitarra a la feria.
El miércoles del "pescaíto" iba cargado con la guitarra, a la que le había puesto cuerdas nuevas, y echándole la llave, dormía en la trastienda toda la feria hasta que a alguien se le ocurriera cantar y precisara mi acompañamiento.
Después del café, y ya en los cubatas, nos reuníamos unos pocos y unas pocas en un círculo para cantar un rato, bueno cantar otros, yo "en teoría" no sabía hacerlo, por lo que me dedicaba a tocar. Cuando empezaron a proliferar los conjuntos después del almuerzo, mi reacción fue dejar de sacar la guitarra, el retumbo del bajo a todo volumen, podría dañar la caja de resonancia; algunos creyeron que era una pataleta, pero lo cierto es que dejé de tocar la guitarra a medio día, y más tarde dejé hasta de bajarla.
Creo que fue una reacción equivocada, dadas las palabras que escuché el otro día de la boca del genial Kiko Veneno, que me abrieron los ojos, decía:
- Cuando tenía que cantar en un garito y la gente andaba con el run-run en un volumen desorbitado, sacaba la guitarra y me ponía a tocar por lo "bajini"; empezaba a cantar bajito, y cuando la gente se daba cuenta, automáticamente bajaba el volumen para escuchar.
Me equivoqué, si hubiera empezado a cantar por lo "bajini" quizás se hubieran callado los conjuntos, pero yo no sabía cantar...