Seguidores

28 junio 2013

ABRAZOS.

Te he necesitado, cuando la indeseable soledad, me ha abarcado con sus tristes brazos.
Te he echado de menos, infinitas veces, con la tristeza a mis espaldas, empujĂĄndome hacia el abismo.
Te he añorado, algunas veces, para enjugar mi llanto desconsolado, o mi melancólico sollozo.
Te he precisado, para decir adiĂłs, despidiendo a personas, para un rato o para siempre.
También te he destinado para combatir en los demås, la misma soledad, la misma tristeza, y el mismo llanto que me atenazaron a mí.
Te he utilizado, para recibir de bienvenida a los que llegan, para desear el bien y la buenaventura.
Me he servido de ti, para celebrar triunfos, alegrĂ­as, ilusiones cumplidas.
Me aprovechaba de ti, allå por los años perdidos, para bailar canciones suaves al oído, en un paréntesis melodioso.
Te he consumido en el amor, y el amor se consuma con tu presencia.
Algunos, incluso te destinan a su almohada, por el simple hecho de tener la dicha de soñar junto a ella.
¡AdemĂĄs, quĂ© mĂĄs quiero, si eres gratis ¡
Repartamos abrazos, son necesariamente, necesarios.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscar este blog