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12 febrero 2020

RUMORES.

Esta palabra es un préstamo de latín "rumor-rumoris" (ruido).
Pues eso y no es otra cosa lo que hace un rumor, un ruido tan ensordecedor, a veces, que se hace insoportable.
Y ahora con la redes sociales, ya no vale ni el refrĂĄn antiguo que nos decĂ­an nuestras madres:
"Cuando el rĂ­o suena agua o piedras lleva"
Pues ni eso; actualmente se inventan una noticia, la suben a las redes sociales, y te colocan un rumor de dos pares de cojones, y ademĂĄs sin una pizca de fundamento.
La rumorologĂ­a (difusiĂłn tendenciosa de rumores o de informaciĂłn no comprobada) es de lo que actualmente viven mucha gente.
Tiran una piedra, sin saber ni siquiera el color de ella y también desconociendo hacia donde va, pero la lanzan y que sea lo que Dios o Tele 5 quieran.
El otro dĂ­a zapeando aparece el: .
SÁLVAME (no se qué, si naranja, limón, banana, melón o sus mulas "toas")
"Si tienes informaciĂłn comprometedora de algĂșn famoso o famosa llĂĄmanos al telĂ©fono 123456789, o el que sea"
¡Y se quedan tan panchos!
Y después el gobierno quiere restringir las casas de apuestas, a ciertas horas y en ciertos sitios.
¿Y esto quiĂ©n lo restringe?
Y venga cookies, y venga con que tus datos son importantes, y venga que si para ver esto nos autorizas hasta verte las amĂ­gdalas o el mismĂ­simo ojo del culo.
Vamos a tener que lanzar un rumor con fundamento, como diría el cocinero que anuncia caldos de Avecrém(otro).
"El, o la que comparta cosas falsas, rumores, fallecimiento de Miliki o "fakes news" (como ahora se dice), se le deberĂ­a caer el internet un rato, y asĂ­ sucesivamente.
En fin: rumores, rumores, rumores.



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