No obligues a nadie a quererte, mejor oblígalo a irse. Quien insista en quedarse, es quien realmente te quiere. Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado.

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08 septiembre 2020

DOLAJE.

Del griego "δοχείο" (recipiente) se pasó al latín "doga" y al francés "doue" cuyo diminutivo es "douelle" y de aquí al castellano "duela", que es el nombre de cada una de las tablas que forman las paredes curvas de las pipas, cubas, barriles, toneles, etc.
El sufijo "aje" significa conjunto, unión, por lo que dolaje debería significar literalmente unión de las tablas que forman un tonel.
Pero la RAE lo determina como: "Vino absorbido por las duelas de madera de las barricas".
Como tal podríamos determinar que el dolaje en una bodega es la merma normal del vino por absorción de las tablas; lo mismo que la merma en una gasolinera es la evaporación natural del combustible por efecto de las altas temperaturas, y también la fruta o verdura podrida que entra en la recolección es la merma de la cosecha en sí.
Eso es, dentro de lo normal, comprensible, presumible, respetable y asumible.
El problema sería si el dolaje de una bodega fuera más de la mitad de la producción del caldo vinícola; entonces la bodega se iría al mismísimo carajo, sin más; porque probablemente, si la madera no merma, alguien en sí debe de estar mermando los toneles.
Lo "mismito" pasa en una gasolinera, si la merma por evaporación se eleva a más de la mitad del carburante de las cubas, o tenemos un clima super-tórrido o alguien está metiendo la mano.
Y en las cosechas, ídem de ídem.
Si eso pasa con el vino, con la gasolina, y con las naranjas o las cebollas, imaginaos el dolaje que pueden absorber los tableros que componen las arcas del estado; lo malo es que llegue un momento en el que las tablas embeban más de lo que entre, entonces...
¡Después de perdidos al río con las tablas, para no ahogarse!


Foto extraída de la página: vinetur.com

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