Por el contrario, el efecto nocebo, ocurre cuando una persona presenta síntomas negativos o empeora de una enfermedad solo por esperar o creer que un tratamiento, medicamento o situación le hará daño.
Expectativas: Creer que algo saldrá mal predispone al cuerpo a sufrir el daño.
Condicionamiento: Experiencias pasadas desagradables con tratamientos similares enseñan al cuerpo a reaccionar con miedo.
Comunicación: Escuchar o leer listas largas de efectos secundarios en los prospectos activa la alerta física.
Pues, lamentablemente en política se utilizan demasiado el efecto placebo y el efecto nocebo.
Te quieren inculcar por activa y por pasiva que todo va bien, va magnífico, va genial, y te lo puedes creer, y eres feliz viviendo en una utopía.
Al igual que el opuesto que te intenta inculcar que todo va mal, catastrófico y derrotista, hasta que te hundes.
Y todo esto para cazar votos, jugar con la felicidad o el dolor de los seres humanos para ello.






